Iniciativas para una reforma constitucional
La Mesa Política del Frente Amplio acordó, días pasados, sobre la oportunidad de comenzar a trabajar en la elaboración de un proyecto de ley de iniciativa popular.
En tal sentido, el recientemente electo secretario general por el Batllismo Progresista, Humberto Castro, indicó a LA REPUBLICA que durante la convención nacional del sector se resolvió «apoyar la iniciativa popular como forma de enfrentar la política de la coalición de gobierno».
La iniciativa del Batllismo Progresista se refiere a «un proyecto de borrador de una reforma constitucional» que será elevado al presidente del EP-FA, Tabaré Vázquez, y organismos correspondientes para que si en el futuro la fuerza política lo cree conveniente presente un proyecto de reforma, aunque hoy coincidimos en que no es el tiempo político para hacerlo».
El borrador de la reforma, que ha recibido el asesoramiento de abogados constitucionalistas del sector, se basa «en estipular por intermedio del Parlamento Nacional los montos para los gobiernos municipales y de esa manera poder aplicar realmente el proceso de descentralización».
También incluye, «una reforma electoral, porque se creía que la actual Constitución de la República podía establecer mayorías nacionales, pero todos los días descubrimos que las resoluciones para ser aprobadas deben ser negociadas y establecidas a través de acuerdos.
Planteamos la eliminación de la segunda vuelta electoral, y volver al sistema anterior», expresó Castro.
El borrador es una aspiración del BP que será remitida a los ámbitos correspondientes, y «no implica una decisión definitiva». El sector considera indispensable «poder legalizar el derecho al trabajo», por consiguiente propone una ley por la cual todos los ciudadanos gocen de ese derecho, y que el Estado deba velar por ellos. Entienden que incluirlo en la Carta Magna sería «un paso importante para que el gobierno se sienta con mayor obligación y los trabajadores puedan reclamar sus derechos», subrayó el dirigente del BP.
Por otro lado, se mostró disconforme con la política económica «neoliberal que está llevando adelante el gobierno de Jorge Batlle, pero que durante los pasados gobiernos de Luis Alberto Lacalle y Julio María Sanguinetti ha tenido su principal desarrollo y además se han descubierto actos de corrupción. Lo cual debe ser tenido en cuenta, porque hoy existe gente que está descansando pero volverá en el 2004 y no sólo serán nuestros enemigos políticos, sino de la gente y del cambio».
En otro orden, se mostró partidario de que se produzca un acercamiento entre el Batllismo Progresista y el Movimiento Claveles Rojos (MCR), que lidera Víctor Vaillant. «Existe disponibilidad de los sectores para encontrarse porque evidentemente hay una raíz común que es la ideología batllista».
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