Si se deroga impuesto, Ancap no apoya construcción del gasoducto
El diputado del Encuentro Progresista-Frente Amplio Juan José Bentancor denunció que el Poder Ejecutivo está implementando un paulatino programa de desmonopolización en el rubro combustibles. El director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Ariel Davrieux, dijo que si bien no existe plan alguno a nivel del gobierno, «claramente es posible que la desmonopolización en materia de combustibles se realice». El funcionario de la OPP aseguró que el camino que la actual administración está transitando es el de la reducción sistemática de todos los monopolios.
«En este momento –dijo Davrieux– la importación y refinación de los combustibles no está en consideración del Poder Ejecutivo (pero) es muy poco sostenible para el gobierno que Ancap pueda participar en el mercado argentino en régimen de competencia y por otro lado decir que en Uruguay no entra nadie en el mismo rubro».
El director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto dijo creer que a la monopolización de Ancap le quedan poco años de existencia «dentro de un Mercosur donde se permitirá la competencia en el mercado de combustibles».
Para Davrieux va a ser muy difícil mantener una restricción no arancelaria de este nivel.
«Un arancel infinito, como es un monopolio, es totalmente contradictorio con la existencia del Mercosur».
Altas fuentes de Ancap consultadas por LA REPUBLICA adelantaron que la derogación de los monopolios en el rubro asfalto, que quedó aprobado en la Ley de Presupuesto en su pasaje por la Cámara de Diputados, y la intención de dejar sin efecto un canon que cobra Ancap para la importación de combustible, «son señales que las percibimos como pasos para la derogación del monopolio de los combustibles».
La propia Ancap ha estado estudiando mecanismos de apertura en materia de distribución, no así en la etapa del procesamiento de los carburantes.
La caída de un impuesto
En esta semana, en la comisión especial de la Cámara de Diputados para considerar el proyecto de la segunda ley de urgente consideración, por la que se establecen normas relacionadas al fomento del empleo y mejoras en la administración, se suscitó una polémica en torno a la derogación de un impuesto que iría a las arcas de Ancap y que deberían pagarlo los importadores del gas natural por un volumen mayor a los 5 mil metros cúbicos, que llegará al país por cañería, proveniente de la República Argentina.
A la Comisión parlamentaria concurrieron el mismo día los directorios de Ancap y de UTE, este último, el mayor importador de gas natural que apoya la derogación del canon propuesto en definitiva por el Poder Ejecutivo.
Eduardo Ache, presidente del Directorio de Ancap, enfatizó por su parte que la derogación propuesta en la segunda ley de emergencia «es un cambio estratégico en las reglas de juego en el aspecto comercial que debe afrontar la empresa (Ancap)».
Ache recordó que la defensa del impuesto a la importación de gas natural fue planteado hace tres años, cuando se suscribieron los convenios para la construcción del gasoducto.
Ache anunció que sería muy probable que Ancap no participe en la construcción del gasoducto «Cruz del Sur». Ese tendido es el que suministrará gas natural a Montevideo, entre otros departamentos del sur del país.
El lunes 11 de agosto de 1997, el Directorio en pleno de Ancap remitió una carta al Poder Ejecutivo en la que se justificaron las condiciones sobre las cuales el ente de los combustibles participaría en la construcción y posterior distribución del gas natural.
«Como muchos de estos proyectos comenzarán a construirse ahora, caso el gasoducto Cruz del Sur, y al cambiarse las reglas de juego y las condiciones económicas, la rentabilidad de Ancap será otra», dijo el presidente del ente en el seno de la Comisión.
La participación de Ancap en la construcción del gasoducto iba a contar con un retorno de la inversión a través del cobro del canon que ahora se deroga.
Este impuesto supone un ingreso anual de 2 millones 100 mil dólares para Ancap, y las inversiones previstas en la construcción del gasoducto Cruz del Sur sumadas a la del litoral están en el orden de los 42 millones de dólares.
«Si sacamos el canon que está previsto cobrar, se empeorarán seriamente estos proyectos».
Ache aseguró que la llegada del gas natural al Uruguay significa un gran negocio para el país, «pero si lo miramos desde el punto de vista de Ancap, esta empresa no se debería haber metido en este negocio».
El presidente del ente de los combustibles dijo que Ancap fue utilizada como un instrumento del Estado. «Entonces, sostenemos que si debíamos ser ese instrumento, por los menos los números tendrían que cerrar».
Los negocios de Ancap
El ente de los combustibles está participando en cien por ciento en la importación y suministro de gas natural que llega a la ciudad de Paysandú desde la vecina provincia de Entre Ríos, en la República Argentina. Este proyecto está operativo desde el mes de octubre de 1998.
En cuanto al tendido del gasoducto Cruz del Sur, que une Buenos Aires con Montevideo, Ancap participa en la sociedad con un 20 por ciento, pero además es el principal comprador de gas (lo hace en el orden del millón y medio de metros cúbicos).
El tercer proyecto en el que Ancap participa en la llegada del gas natural desde Argentina es en el que tiene que ver con la distribución del combustible en los 18 departamentos del Interior del país.
Allí lo hace con una participación del 45 por ciento en la empresa Conecta Sociedad Anónima. Se trata de una asociación con empresas privadas del sector como Fenosa y Sempra.
En el gas que llega a Paysandú, Ancap recupera su inversión mediante el transporte y el cobro de tarifas para las industrias ubicadas en la zona llamada Nuevo Paysandú. Allí están las empresas Paycueros y Paylana, una cementera y una planta de alcoholes de la misma Ancap. También factura por ser el distribuidor del gas de uso residencial.
Para el gasoducto Cruz del Sur, Ancap espera retribuirse en su inversión mediante la vigencia del canon de importación, de poca probable vigencia.
Los técnicos de Ancap estiman que dentro de siete u ocho años Uruguay estaría aproximadamente importando cinco millones de metros cúbicos de gas natural por día.
Compartí tu opinión con toda la comunidad