Situación ingobernable en Aduana
El jerarca se reunió en la tarde con la plana mayor de la cúpula aduanera y también con el gremio de los funcionarios. El paro de brazos caídos de dos días decretado por la gremial no afecta a los servicios esenciales, aunque se advierte que podrían adoptarse también «paros sorpresivos» en los próximos días. Ayer por la tarde, la paralización era ostensible en las distintas reparticiones aduaneras.
Durante el encuentro con la cúpula aduanera, Sienra se inclinó por intentar «descomprimir» y «quitar presión» a la situación. No obstante, en la reunión con los dirigentes gremiales, el jerarca advirtió que si el conflicto no se levantaba en las próximas horas, el Poder Ejecutivo «debería adoptar medidas».
Sienra mencionó además que la paralización había repercutido sobre todo en las ciudades fronterizas y que en lugares como Fray Bentos la situación era decididamente caótica. Allí, según vecinos del lugar, era apreciable la acumulación de más de trescientos camiones y de otros vehículos de carga. Precisamente anoche, el jerarca, acompañado por el director del Interior, viajó hacia esta ciudad con la intención de buscar una solución al diferendo.
Recientemente, con motivo del estallido de la fiebre aftosa en el departamento de Artigas, el gobierno optó por reforzar la vigilancia fronteriza con el despliegue de efectivos militares y policiales. De agravarse el conflicto, una «militarización» de los servicios aduaneros es una posibilidad que no suena descabellada en algunos círculos oficiales.
En comunicado, la Asociación de Funcionarios Aduaneros (AFA) lamentó «la prédica» del presidente Batlle hacia el funcionamiento de las aduanas y denunció que la misma se tradujo en el intento –a través del mensaje complementario– de crear un «grupo de choque» con 50 funcionarios en comisión de otros organismos, con sueldos de hasta 42.000 pesos y que cumpliría funciones aduaneras.
Batlle insiste
Ayer, en tanto, el presidente Jorge Batlle afirmó que la lucha contra el contrabando no es sólo una tarea del gobierno, y llamó a la población a que tome conciencia de ello, por ejemplo, cuando compra mercadería en las ferias.
La lucha contra el contrabando «es una tarea que nos va a llevar los cinco años a nosotros y a los que vengan», dijo ayer Batlle e informó que las medidas implementadas en el último mes mejoraron el consumo de productos internos.
Por ejemplo, indicó que en Colonia «aumentó el 25% el consumo de bebidas refrescantes» nacionales. «Quiere decir que (el contrabando) estaba prácticamente y en forma creciente dañando toda la actividad comercial del país no solamente en los departamentos fronterizos. Combatir el contrabando es una obligación de todos, no sólo una tarea represiva del gobierno, es una obligación de todos».
«Sería muy bueno que se preguntara en las compañías de ómnibus que hacen excursiones para ver, por ejemplo, cuando llegan al Chuy si no tienen que entregar una funda llena de productos de bebidas no alcohólicas como obsequio, y qué les pasa cuando no les dan la propina que precisan o reclaman a aquellos que se niegan a hacerlo».
Batlle sostuvo que el contrabando estaba generando en el país una situación «dañina no sólo económicamente sino desde el punto de vista moral. ¿Qué hace el comerciante cuando otra persona al lado de él empieza a vender y él no puede vender más, qué opciones tiene: cierra porque quiere seguir cumpliendo con las obligaciones legales o para sobrevivir está forzado a no cumplir con las obligaciones legales? El contrabando estaba generando en el país la mentalidad de vivir sin cumplir para poder vivir. Entonces, ¿cómo nosotros vamos a construir un país sobre esa base de incumplimiento, sobre esa base de falta a los principios morales».
«No es un problema de este gobierno, es un problema de la nación entera, de cada ciudadano, de cada persona que sale del país de paseo, de cada persona que va a comprar a un vendedor informal en una feria el mismo producto que no compra en una casa de comercio en donde mañana tienen que despedir a un pariente. Ese producto viene de contrabando, no por una importación legal».
Al respecto dijo que el gobierno uruguayo «no está en contra de la importación legal, ellas están franqueadas para todos en la misma condición de siempre.
Pero pensemos que cuando vamos a la feria de Villa Biarritz, y vemos las camionetas 4×4 descargando mercadería, pensemos a quién le estamos sacando el empleo formal cuando estamos comprando cosas informalmente. Hay alguien que va a tener que sufrir por eso».
Auto a gas
Batlle realizó estas declaraciones luego de participar de la apertura del seminario «Montevideo al ritmo del Gas Natural Comprimido», realizado ayer en el Centro de Convenciones Punta Cala. En la oportunidad, el jefe de Estado paseó en un automóvil movido por el sistema de gas.
Según explicó el gerente general de Gaseba Uruguay, Alain Saclier, este sistema de combustible para automóviles se implementará una vez que llegue el gas al sur del país, esto es a principios de 2002.
Sclier, explicó que si bien se debe realizar una inversión de unos 1.000 dólares para adaptar el auto al consumo de gas, luego se puede llegar a ahorrar hasta un 35% del costo del combustible con relación al gasoil, teniendo la misma «performance que un diesel».
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