A la izquierda le urge relanzar el cambio, en marzo de 2008
El año terminó con un Consejo de Ministros público en Sarandí Grande (Florida), donde los gobernantes mostraron confianza en lo que están realizando, con un Presidente que en sus gestos faciales y vocales no ocultó su estado anímico.
El doctor Tabaré Vázquez mostró que estaba de buen ánimo, confiado en el recorrido del gobierno, seguro de lo que se está realizando, lo que contagió al conjunto de los ministros que se presentaron eufóricos y contentos con sus realizaciones.
El resumen de lo que hizo el gobierno fue impactante, pero a pesar de los éxitos reseñados los uruguayos tenemos derecho a decir que hay que mejorar, que queremos más, que no nos conforma con lo alcanzado, a pesar de que «sentimos que vamos bien», como dijo sonriente el Presidente de la República, quien después lanzó una batería de buenas noticias como forma de balance.
Relanzar el cambio
Ahora hay que mirar hacia marzo, para relanzar la propuesta del cambio. El gobierno tiene que entender que le quedan dos años y que tiene todas las condiciones, por sus propios éxitos, de plantearle al país y a su gente nuevas realizaciones que si no están enmarcadas en un proyecto político, pueden transformarse en una simple lista de conquistas y de promesas.
Al gobierno de la izquierda y del progresismo le ha faltado durante todos estos años no sólo una política comunicacional correcta y efectiva, sino fundamentalmente construir un proyecto político con la gente, donde realizaciones y sueños sean parte de un mismo producto que sea político, pero también cultural, ideológico y de concreciones que en definitiva son el cumplimiento del programa.
Se anuncian para marzo, quizás antes, cambios en el gabinete que parecen ser necesarios para darle una nueva dinámica a la gestión, pero si esos cambios quedan sólo en eso, todo reducido a la gestión, no serán percibidos por las mayorías.El gobierno y el Frente Amplio tienen que salir a enamorar a su gente, a conmoverla, a ponerla en estado de movilización, para que sea centro de difusión de las realizaciones y de lo que vendrá a partir de 2010, si es que la izquierda vuelve a ganar el gobierno.
Para eso se necesita que la izquierda, su gente, se apropie del proceso del cambio, que pasa por las acciones del gobierno pero también por una multitud lúcida, crítica pero propositiva, con buen semblante.
Compartí tu opinión con toda la comunidad