Cumbre. El TLC entre Israel y el Mercosur será el único logro tangible de la próxima cumbre en Montevideo

Cristina hereda un bloque en CTI

La firma de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Israel puede convertirse en el único hecho destacable de la próxima Cumbre del Mercosur.

La reunión de lunes y martes en Montevideo en la cual el presidente Tabaré Vázquez traspasará la presidencia pro témpore del bloque a la mandataria argentina, Cristina Fernández, tiene como escenario político el enfrentamiento entre ambos países y discrepancias entre los miembros plenos en cuanto a la concreción de un Plan Estratégico.

Las controversias planteadas son de tan variado porte y de tal magnitud que no permite imaginar otro resultado de este encuentro que el de un mero acto protocolar. No hay dos opiniones al respecto. Las diferencias son tan profundas a veces, incluso respecto al propio funcionamiento de este tipo de encuentros.

Precisamente, el presidente Vázquez criticó días pasados en el Parlamento, cuando fue condecorado por su trayectoria como médico, la escasa productividad de «las cumbres, y congresos sobre procesos de integración».

Esa concepción fue la que lo llevó a transformar la Cumbre en un encuentro «austero», y suspender una cena de honor a los mandatarios y en su lugar realizar un «desayuno de trabajo» con los jefes de Estado de los miembros plenos (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay) y de los países asociados (Colombia, Chile, Ecuador, Perú) y en proceso de adhesión (Venezuela).

Además, al gobierno le causa preocupación los «escasos» avances que se han logrado en estos últimos seis meses en que Uruguay ocupó la presidencia del bloque, en cuanto a la concreción del Plan Estratégico para la Cumbre.

Los cuatro aspectos básicos de dicho Plan son: la superación de las asimetrías, el impulso de políticas que fomenten la integración productiva, acceso a mercados extra región, y temas estrictamente de carácter institucional.

Uno de los aspectos que genera rispidez es el reclamo uruguayo para que el Mercosur flexibilice sus normas y permita a los socios «menores» negociar acuerdos bilaterales, lo que Brasil considera «inaceptable». Este hecho llevó a que en un principio el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, pusiera en duda su presencia en Montevideo, aunque posteriormente confirmó que arribará a Uruguay, pero en la noche del lunes. Otros de los aspectos que preocupa a Uruguay son los escasos avances tanto en la negociación del Código Aduanero como en los acuerdos para superar las asimetrías.

 

Acuerdos

Sin embargo, las negociaciones del Mercosur para lograr acuerdos comerciales con terceros, como la Unión Europea, y ampliar los accesos a mercados extra regionales es uno de los hechos más positivos de esta Cumbre.

Precisamente el director general para Asuntos de Integración y Mercosur, Carlos Amorín, expresó ayer a LA REPUBLICA que «la Cumbre es una etapa en el camino y no habrá un cambio sustancial de posición», pero agregó que quizás lo más sobresaliente será la firma del TLC con Israel.

«Sería el primer tratado amplio de comercio con un país extra región del Mercosur, eso es un plus muy importante», afirmó Amorín. En cuanto a la posibilidad de lograr un acuerdo de similares características con la Unión Europea dijo que aún las negociaciones son «muy lentas», pero destacó como un gesto político «muy interesante» la presencia en Uruguay del comisario europeo de Política Económica y Monetaria, Joaquín Almunia, quien además tiene previsto reunirse con Vázquez. Por otro lado, no se descarta que Uruguay haga referencia a la situación que vive el país por los corte de ruta, y a la demora de los parlamentos de Brasil y Paraguay en ratificar el tratado de adhesión de Venezuela.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje