Ehrlich, citado para debatir descentralización
El intendente había sido llamado a sala a instancias de la bancada nacionalista para enterarlo de las dudas, críticas y propuestas de ese partido en lo que tiene que ver con el proceso de descentralización que viene llevándose a cabo desde 1990. Don Ricardo asistió con sus asesores y contó, también, con el apoyo de vecinos que desplegaron carteles donde se leía: «La barra contigo. Zona 10″.
Alvaro Viviano fue el portavoz. Con tono pausado y respetuoso, el edil blanco expuso su intención de «plantear una fuerte discusión política y pragmática» sobre la descentralización. Recordó numerosos antecedentes al respecto, desde la vocación autonomista de Artigas hasta la propuesta descentralizadora de Wilson Ferreira, con acento en las autonomías locales. Resumió el concepto de descentralización en la «transferencia de poder y roles de decisión de un poder central a otro periférico»; para ello debe haber autonomía financiera y respeto a las necesidades de los pobladores, que deben intervenir en el diseño y la implementación de las políticas públicas.
Se preguntó, a continuación, si el poder está realmente en la gente o si se mantiene en el mismo poder que usa la participación ciudadana para legitimarse. Enumeró fallas y carencias visibles desde la segunda administración de Arana: falta de comunicación, pesadez burocrática, falta de transparencia en el planteo de las políticas públicas. También citó opiniones adversas sobre el proceso de descentralización provenientes del propio oficialismo.
En esas estábamos cuando la Junta se quedó sin luz. Así que la exposición de Viviano –como en los folletines– continuará en la próxima sesión extraordinaria, para la cual no hay fecha prevista.
UN APAGON IMPREVISTO
Cuando apenas había transcurrido una hora de iniciada la sesión extraordinaria, sin decir agua va el edificio de la Junta Departamental se quedó sin energía eléctrica. Enmudecieron los parlantes, las computadoras se volvieron inútiles, los despachos curules se sumieron en la más completa oscuridad.
Inmediatamente se votó un cuarto intermedio hasta que se repusiera el servicio, lapso convenientemente aprovechado por público, periodistas, ediles y autoridades municipales convocadas para conversar animadamente en la vereda y, de paso, para que los fumadores despuntaran el vicio.
Transcurrida una hora sin luz, se resolvió levantar la sesión.
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