Todo contrato político cesará con el fin de la administración
El presidente de la República, Tabaré Vázquez, reunió ayer, en sesión extraordinaria, a su equipo de gobierno en la residencia de Suárez y Reyes para analizar la marcha de la transformación democrática del Estado.
En ese marco, el mandatario pidió «celeridad» en la aprobación de las iniciativas que compondrán la reforma estatal en su conjunto, a la cual definió como la madre de todas las transformaciones.
Antes de darle la palabra al director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Enrique Rubio organismo al cual se le encomendó trabajar en transformación del Estado-, Vázquez dijo que en su gobierno se ingresa a la administración pública para formar parte de la carrera, «solamente por concurso o sorteo».
Añadió que todo contrato de naturaleza política que se haya hecho en el período, tanto para formar parte de los equipos de conducción como de gobierno «cesarán» cuando termine la presente administración.
La transformación del Estado se compone de dos pilares: los aspectos de gestión, relacionados con la modernización y acercamiento del Estado a la ciudadanía, y la descentralización política.
En la reunión de ayer se avanzó en la modernización del Estado, por lo cual se acordó realizar una nueva sesión el próximo martes 26 para estudiar los aspectos vinculados con la descentralización y creación de alcaldías.
Uno de los puntos centrales que estuvo sobre la mesa en la exposición de Rubio fue la racionalización.
«Queremos un Estado con funcionarios más capacitados y mejor remunerados y un Estado más sencillo y austero en cuanto a los gastos que realiza», señaló.
En ese marco, el gobierno exigirá a los gerentes estatales, funcionarios que ocupen cargos de conducción y demás funcionarios que «cumplan con los compromisos de gestión que mejoren el trabajo».
«Se trata de lograr un Estado más dinámico, transparente, ágil, cercano a la gente y que desempeñe funciones para el Uruguay productivo y social», dijo Rubio. La administración Vázquez pretende crear un Estado «conductor de la actividad económica y social, emprendedor y regulador de las áreas de competencia que impiden monopolios y controles por parte de grupos económicos».
Rubio reconoció que el gobierno ha «reabierto el ingreso al Estado», pero aclaró que ello «no es para agrandarlo, sino para que puedan realizarse funciones que no se hacían».
Sin embargo, se busca que «el egreso sea mayor que el ingreso, y que el resultado sea un menor número de funcionarios mejor remunerados».
El jerarca resaltó que se pretende combatir el «agudo envejecimiento» de los funcionarios públicos, ya que el 12% de los 3.000 funcionarios de la Administración Central cuenta con más de 60 años, además hay 3.237 funcionarios que tienen entre 65 y 70 años, de los cuales 700 ocupan cargos de jerarquía.
Expresó que la intención es que el Estado uruguayo «no debe gastar más del 27 % del PBI y que con esos mismos recursos debe dar más productos y servicios para abaratar el costo del Estado. Por otro lado, Vázquez insistió en separar la gestión del gobierno de las definiciones de la fuerza política, la cual tiene que discutir en profundidad temas que formarían parte del nuevo programa de gobierno
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