Un debate abrumador de raro fin
Extrañamente, la ratificación de la Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes causó un debate insólito. Carlos Varela (AU), prolijo hasta la exasperación (ajena), informó: «La Convención se centra en el derecho a la vida, la integridad personal y la seguridad, a la expresión, reunión y asociación, a la libertad de pensamiento, conciencia y religión y a la participación política de los jóvenes sumado al derecho a la educación, a la salud y al trabajo». Varela dijo que «los Estados se comprometen a otorgar a los organismos públicos nacionales de juventud, la capacidad y los recursos suficientes para el seguimiento de la aplicación de los derechos mencionados». La Convención se ratificó por unanimidad, pero Trobo (Herrerismo), Peña y Gandini (Alianza Nacional) y los Abdala (Foro Batllista y Herrerismo) contribuyeron a que el debate superara las dos horas. El apuro llegó luego de que maestros concentrados en las barras reclamaran mejores jubilaciones a gritos, palmas y pataleos. Nada que ver, pero fue una bendición.
Compartí tu opinión con toda la comunidad