El gobierno descarta cierre de los puentes
El Ejecutivo de nuestro país es consciente de que no es oportuno mantener la medida de cerrar las fronteras con Argentina durante largo tiempo, a fin de impedir el pasaje de los activistas de Gualeguaychú.
Fuentes de Presidencia sostienen que esto traería un perjuicio a nivel del turismo y de la posición uruguaya ante la Corte Internacional de La Haya, a pesar de que el embajador Héctor Gros Espiell afirma que la medida «no viola ningún tratado internacional».
Sin embargo, el Ejecutivo en las últimas horas manejó una opción al cierre de fronteras, que luego fue descartada. La alternativa era recurrir a la Ley Nº 9.604 aprobada el 13 de octubre de 1936, referente al ingreso de extranjeros al territorio nacional.
La denominada «Ley de Indeseables» permite expulsar del país a personas sospechosas de realizar alteración grave del orden público o intromisión en asuntos internos.
Para aplicar esta norma, el gobierno debería definir previamente quiénes serán los «piqueteros» indeseables que no podrán ingresar a Uruguay.
Desde hace varios meses, las autoridades fraybentinas confeccionaron un listado con los nombres de los asambleístas de Gualeguaychú y personas que apoyan la causa contra Botnia.
Pero el Ejecutivo cambió la estrategia.
Permitirán el ingreso a Uruguay (salvo por Fray Bentos) pero habrá una zona de exclusión de piqueteros en el departamento de Río Negro. Gobierno uruguayo y asambleístas de Gualeguaychú, como en un partido de ajedrez, miden cada movimiento de pieza, y mantienen en reserva sus intenciones finales.
El senador socialista José Korzeniak afirmó ayer que, a nivel parlamentario, estudian la aprobación de una nueva ley que establezca las condiciones para el ingreso de extranjeros a Uruguay.
La actual fue aprobada bajo la dictadura de Gabriel Terra y tiene algunos conceptos alejados de la realidad, explicó el legislador.
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