Berrutti desestima denuncia sobre tráfico de influencias
La ministra de Defensa Nacional, Azucena Berrutti, desmintió ayer una información en la que se alude a una serie de denuncias de tráfico de influencias e irregularidades que involucran a «altos oficiales del Ejército, empresarios proveedores de esa fuerza y a un dirigente que integra la cúpula de uno de los sectores del gobernante Frente Amplio», según se señaló textualmente en la última edición del semanario Búsqueda.
«A mí me hicieron llegar unas fotocopias, sin valor alguno y sin firmas, por lo que son totalmente irrelevantes», sentenció Berrutti al ser consultada anoche por la prensa que le solicitó información al respecto de la crónica del semanario.
La titular de Defensa aseguró que «no se trata de una denuncia», como señaló Búsqueda, y que está plagada de «anonimatos y no contienen referencias algunas por lo que ni siquiera han sido consideradas», agregó.
La ministra recomendó que «quien posea una denuncia seria, que la presente a la Justicia competente».
El comandante en jefe del Ejército, teniente general Jorge Rosales, fue también consultado por este diario. Además de excusarse por no dar mayor información al respecto «hasta que no hable con mis superiores», dijo que «la denuncia» aludida por Búsqueda «es totalmente irrelevante», descartó como creíble la información y coincidió con la calificación de la ministra de Defensa Nacional, en el sentido de que se trataba de fotocopias anónimas «sin valor legal alguno».
El teniente general Rosales confió a este matutino que -no obstante el poco valor del material aludido- «solicitaré mañana (por hoy viernes) una entrevista con la ministra de Defensa para intercambiar opiniones al respecto».
«Es poco serio que se asegure que el Ejército adquiera material que en poco tiempo serán considerados como chatarras», dijo Rosales, aludiendo a un pasaje de la crónica del semanario.
Allí se decía que la supuesta denuncia publicada por Búsqueda y aparentemente llegada al gobierno apunta a la adquisición de 40 blindados canadienses, los que se estarían repotencializando mecánicamente en Chile pero que «no obstante (…) se afirma que los nuevos carros serán chatarra, al igual que otros diez blindados checos que el Ejército necesitaba de urgencia para su misión de Paz en Haití». Fuentes castrenses señalaron su sorpresa con la denuncia. Recordaron que desde hace tres meses, la Auditoría Interna de la Nación audita «cada papel y recibo» que circula por el comando por lo cual resultaría llamativo que nada de lo escrito por el semanario se hubiese confirmado. *
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