El ex comandante dijo que no le "consta" que la Marina haya torturado

James Coates: "En la Armada los que apoyaban al proceso eran minoría"

El ex comandante de la Armada Nacional, James Coates, dijo que durante los 12 años de dictadura militar "nunca admití que estaba de acuerdo con el proceso, y tuve líos muy serios con oficiales superiores que me exigían un pronunciamiento". "En aquel momento les dije a los oficiales de la Marina que no me podían pedir que pensara diferente y apoyara una cosa con la que no estaba de acuerdo", enfatizó. En otro orden, Coates señaló que no le consta la existencia de torturas en la Armada durante el período de facto.

Viernes 17 de noviembre de 2000 | 12:00
  • Imprimir
  • Envíar por e-mail

Entrevistado en CX Radio Sarandí, el vicealmirante retirado dijo que “no todos los integrantes de las Fuerzas Armadas estuvieron (de acuerdo) con el proceso cívico-militar. No me corresponde analizar el resto de las armas, pero diría que dentro de la Armada los oficiales que estaban de acuerdo con el proceso eran una minoría”.

“Todos los que recuerden los hechos de febrero de 1973 saben perfectamente que la inmensa mayoría de los oficiales de la Armada estaban en contra del golpe militar y la consecuente dictadura”, recordó.

“Yo siempre le llamé dictadura porque el diccionario de la Real Academia Española, que es el que marca los cánones de la lengua en que nos expresamos, es muy explícito en lo que quiere decir dictadura. Es un gobierno que se hace fuera de los cánones constitucionales de un país. Y cuando se agarra la Constitución, que es nuestra primera ley, y se la desobedece abiertamente –de ahí mi definición de que la dictadura fue el baldón más grande que tuvieron las Fuerzas Armadas– no puede ser de otra manera”, sostuvo.

“Y no puede ser de otra manera cuando el juramento que hacemos como oficiales es traicionado, con la buena o mala intención que sea, eso no importa. La intención de mejorar, de hacer las cosas bien –que debemos coincidir en que tampoco se hicieron bien, porque no se hicieron bien–pero cuando traicionamos la primera ley de la República, evidentemente estamos ante una dictadura”, indicó.

“No me consta”

Coates dijo que “en la Armada la dictadura nunca fue aceptada como una cosa buena, ni siquiera como necesaria. Estábamos de acuerdo en que atravesábamos un momento muy difícil, donde por primera vez en la República había una sedición, con minorías absolutas que pensaban que podían imponer su voluntad a la patria por intermedio de hechos de fuerza”.

“Pero tenemos que dividir lo que pasó antes y después (del golpe de Estado). Lo que pasó antes era una cuestión ordenada por el gobierno constitucional de la República y, por lo tanto, era una guerra llevada adelante por las Fuerzas Armadas, que eran las encargadas de hacerlo”.

Consultado sobre si admite la existencia de torturas, respondió: “Me voy a referir estrictamente a la Armada. Cuando Sendic es tomado prisionero por una unidad de la Armada, en el momento que se rinde ante un oficial le pide continuar bajo la custodia de la Armada”.

“La Armada trataba al prisionero con el rigor normal con que hay que tratar a un prisionero, pero antes del golpe no hubo ni torturas ni apremios de ningún tipo”.

Interrogado acerca de si después del golpe hubo torturas en la Armada, afirmó: “En la Armada no me constan”.

“Si el capitán Tróccoli lo admite, habrá que preguntárselo a él. Pero también habría que preguntarle a oficiales que en aquel momento trabajaron en Inteligencia, entre ellos el capitán Alex Lebel, que fue un individuo que utilizaba las técnicas clásicas de interrogatorio, que no son justamente la tortura”.

“Yo no tengo documentado ni no documentado que hayan sucedido torturas”, insistió.

“Tuve líos muy serios”

Coates dijo que la posición diferente de la Armada en relación al golpe de Estado, con respecto a las otras dos fuerzas, tuvo como consecuencia que “durante el gobierno militar nuestra institución tuviera problemas”. “Por ejemplo, mientras el Ejército y la Fuerza Aérea podían comprar material gastando sumas muy importantes, a la Armada no se le permitía comprar el material necesario. En consecuencia, a la salida de la dictadura la Armada tenía un gran atraso tecnológico y material que no se pudo solucionar hasta la administración de Lacalle”.

Coates recordó que “durante los 12 años de dictadura nunca admití que estaba de acuerdo con el proceso y tuve líos muy serios con oficiales superiores míos que me lo exigían”.

“Un oficial en particular me exigía que dijera que estaba de acuerdo con el proceso y yo le decía que si me daba una orden la cumplía, pero no me podía pedir que pensara diferente a lo que yo sentía. No puedo concordar con una cosa con la que no estoy de acuerdo. Eso lo planteé ante los propios oficiales de la Marina”.

  • Imprimir
  • Envíar por e-mail

Comentarios


Domingo 12 de Febrero, 2012
Montevideo, UY
Despejado, 27 °C