Informe de la Armada deja entrever pugna con el Ejército en misión en Haití

Ejecutivo define el lunes situación del general Gloodtdosfky por sus dichos

Por estas horas, la titular de Defensa está a la espera del informe que un oficial de la Armada ultima en base a datos que fue a recabar a Haití, entre los que asistieron a una cena de camaradería el pasado 12 de octubre.

En dicha oportunidad, el general Gloodtdofsky habría recriminado a la Fuerza Aérea y a la Armada por no colaborar y «dejar solo al Ejército» en el tema de los Derechos Humanos «enfrentando al gobierno marxista».

Gloodtdofsky, quien el lunes retornó de Haití, ya declaró por escrito, ante la División Jurídica del Ministerio de Defensa Nacional, en un cuestionario formulado por la ministra Azucena Berrutti, quien le solicitó explicaciones por los presuntos dichos del general en Haití.

Anoche, por Canal 10, Gloodtdosky desmintió que haya cuestionado al gobierno por su política en Derechos Humanos. También negó haber criticado a otras fuerzas por su actitud en las investigaciones sobre desaparecidos.

Un informe de Inteligencia de la Armada dejó muy mal parado al 2º jefe de la Minustah, a partir de testimonios de oficiales de la marina que participaron en una reunión de camaradería informal, el pasado 12 de octubre en Fort Liberte, donde tiene asiento un batallón del contingente uruguayo.

En el documento, que fue exhibido a LA REPUBLICA, se narran con lujo de detalles los pormenores de esa cena informal en la que participaron, además del general, 4 coroneles y 6 capitanes de la Armada.

La reunión comenzó el 12 de octubre, a las 18 horas, en la sede del Batallón Uruguay II, con el propósito de celebrar el día de la caballería. Culminó al día siguiente, alrededor de las 4 horas. En ella participaron el capitán de fragata (CG) Osvaldo Pírez, el capitán de navío (CG) Ricardo Barboza, el capitán de fragata (CIME) Alejandro Leopold, el capitán de fragata (CP) Daniel Quevedo y el capitán de navío (CG) Anselmo Borges (el más antiguo). Entre los miembros del Ejército estuvieron presentes los coroneles Sergio Leivas y Cedrés. Según el informe de Inteligencia naval, durante el encuentro comieron un asado y consumieron «cuatro botellas de Johnny Walker etiqueta roja».

En determinado momento, Gloodtdosky hizo uso de la palabra. Según el informe, «comenzó murmurando de la idoneidad profesional del comandante en jefe de la Armada», vicealmirante Juan Fernández. También se refirió a la intención de compra de dos fragatas portuguesas «resumiendo que el Ejército podría haber renovado todo su armamento y equipo con tal monto».

Gloodtdosky también se refirió al tema desaparecidos. De acuerdo con el informe, el general manifestó que «la Fuerza Aérea y la Armada habían dejado ‘otra vez’ solo al Ejército, enfrentando al gobierno marxista, tachando de mentirosos a los mandos de la Armada». Luego, señaló que «esta vez, el Ejército se las iba a cobrar». En el encuentro, uno de los oficiales de la Marina pidió al general retractarse de lo dicho, lo que fue rechazado por el militar del Ejército.

Durante su alocución, también recordó el hundimiento del ROU «Valiente». Manifestó que «fue por poseer oficiales incapaces y que los mandos eran responsables por haber permitido hacerse a la mar a personal no calificado para desempeñar sus funciones». A su vez, criticó al actual jefe de la Dinacie, contralmirante Manuel Burgos, por hospedarse en un hotel durante su visita a Haití.

Anoche, en el programa Código País, de Canal 12, el subsecretario de Defensa, José Bayardi, realizó una distinción entre el desempeño profesional de Gloodtdofsky y su conducta privada. Sobre esto último, Bayardi admitió que el militar debió haber cuidado también este aspecto, en virtud de su alta investidura.

«Cuando uno ocupa un cargo de esas características debe cuidarse de no cometer errores, pero separo su función de sus dichos», afirmó Bayardi.

El comandante en jefe del Ejército, teniente general Jorge Rosales, había señalado que «seguramente será sancionado» por sus dichos.

Desde el Poder Ejecutivo, según confiaron LA REPUBLICA altas fuentes oficiales, el caso se presenta como «muy raro». Incluso, dijeron, «tiene un tufillo a vendetta», a raíz de la participación de Gloodtdosky en la búsqueda de restos de detenidos desaparecidos en unidades militares. Algunas fuentes castrenses no descartan también por detrás una sorda pugna de intereses entre exponentes de ambas fuerzas en la misión internacional.

La Armada ofreció a la ONU un proyecto de formar una «Prefectura Haitiana» con un plan de formación de 6 meses para el personal de tropa y de 2 años para formar oficiales, actividad que sería desarrollada por la Armada.

Gloodtdosky, según el informe, «ve amenazada la participación del Ejército en dicha misión y se mostró visiblemente molesto por el arribo del ROU ‘Artigas’ a Puerto Príncipe». Señala que días antes de la llegada de la embarcación habría manifestado a allegados «que deseaba que le ocurriera algún percance al buque que imposibilitara su arribo».

Berrutti concurrirá la semana próxima a la Comisión de Defensa de la Cámara de Representantes y sus integrantes no descartan en el marco del tema por la cual es consultada preguntarle por los pronunciamientos del general Raúl Gloodtdofsky en Haití.

La secretaria de estado será recibida por los legisladores el martes 6 de noviembre, oportunidad en que nuevamente se debatirá la prórroga de la permanencia del contingente uruguayo en la Misión de Paz en Haití. *

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