Anuncian nueva planta refinadora en Dolores de 1.600.000 litros anuales

El proyecto sobre agrocombustibles está "cajoneado" en el Parlamento

Pasan los meses, la crisis energética se agudiza, el pueblo uruguayo está realizando un esfuerzo tremendo al subsidiar el costo de los combustibles, que continúan sin aumentar su precio al público, pero los legisladores se toman su tiempo para estudiar el proyecto y asesorarse. Tal vez haya llegado el momento de proponer una ley que impida el cajoneo y promueva la aprobación automática para algunas leyes fundamentales si el Parlamento nacional no las aprueba o rechaza luego de determinado tiempo de haber entrado a la discusión. Pero bajando a la tierra , en la que habitamos todos los que no somos parlamentarios, el presidente de UTE Beno Ruchanski en la ceremonia de festejo de los 95 años de UTE anunció para el mes que viene el aumento de 100 MW en la generación de Punta del Tigre (ya son 300 MW) y de 80 MW más para mediados del próximo. También informó que el Parque eólico de UTE en Sierra de los Caracoles (Maldonado) estará pronto a mediados del año que viene, los 36MW de energía renovable que aún faltan adjudicar a privados , lo serán antes de fin de año y las negociaciones en torno a la planta regasificadora avanzan raudamente. En efecto, ya se firmó un Acuerdo Energético con Argentina a tales efectos, y ahora se anuncia que se sumarán al proyecto Petrobras y Repsol YPF. Finalmente, los trabajos de interconexión con Brasil que nos permitirán recibir 500MW en una primera instancia, avanzan a paso seguro con lo que si bien se trata de una obra de mediano plazo, el abastecimiento energético parece cada vez más cercano.

Mientras todo esto sucede en la vida real, el proyecto que regula la producción y la comercialización de biocombustibles parece dormir el sueño de los justos en algún cajón del Palacio Legislativo. En el sector privado, en cambio, se suceden las iniciativas dirigidas a la elaboración de biodiesel.

La última corresponde a un acuerdo suscripto entre la firma Biocombustibles del Plata (BP) y la Cooperativa Agraria de Dolores (Cadol). La primera está integrada por los empresarios Pedro Lemos y Alvaro Kröger. Cadol alquiló a BP unas instalaciones sobre el pequeño puerto del río San Salvador para que esta empresa levante una planta de biodiesel. La materia prima provendrá de los socios de Cadol y de otras fuentes, lo que permitirá a la cooperativa brindar un servicio a sus afiliados, mediante el aprovisionamiento de biodiesel, y a BP vender los excedentes a otros clientes según informó Conexión Agropecuaria.

La planta, que comenzará a producir en febrero, se construye sobre la base de una inversión de US$ 100 mil. Será capaz de procesar 4.000 toneladas de grano al año, de las que saldrán 1.600.000 litros de biodiesel. La fábrica contará con dos prensas para producir aceite, y el proceso para transformarlo en biodiesel ­explicó Lemos­ consta de las siguientes etapas: centrifugado, filtrado fino, deshidratación, transesterificación y lavado en seco para separar el glicerol, con lo que se cumplen las normas internacionales de calidad.

Las preferencias de BP respecto a la materia prima se vuelcan hacia el girasol, aunque el retroceso que ha tenido este cultivo en Uruguay obligará a la empresa, al menos en sus comienzos, a recurrir a la soja. Lemos informó que se buscan otras opciones, y que en este sentido tienen una plantación experimental de canola en Durazno, sobre 30 hectáreas de superficie, continuó informando la página especializada en agro.

Kröger abundó al respecto, destacando que la tecnología en esta materia progresa rápidamente. «En Estados Unidos, dijo, ya hay biorrefinerías que en forma experimental usan la celulosa, tanto para producir etanol como biodiesel. Del marlo y de la chala de maíz obtienen biodiesel a través de un proceso térmico que destila el aceite, aunque aún es difícil determinar si será más barato que el gasoil». «Nosotros, continuó el empresario, queremos trabajar con nuevas variedades cuyos cultivos no compitan con la producción de alimentos. En tierras pobres, arenosas, empezamos a experimentar con algunas plantas centroamericanas, africanas y de zonas desérticas de Estados Unidos que requieren poco agua, a lo sumo 200 milímetros anuales, y que soportan elevadas temperaturas y heladas de corta duración como las nuestras. Hay que aclimatar estas plantas e investigar, pero ya sabemos que tienen un rendimiento muy superior al de otras oleaginosas: 5.000 litros por hectárea».

Ambos empresarios son muy críticos con la actitud oficial respecto a los biocombustibles, tanto por la demora en la aprobación de la ley, como por las cortapisas que el proyecto impone a la actividad del sector privado. Entre ellas está la prohibición de vender libremente más de 4.000 litros diarios, con la consiguiente obligación de exportar lo que supere esa cifra o de vendérselo a Ancap.

Acerca de las limitaciones que impone el proyecto a los privados, expresó que si ellas se mantienen «habrá que adaptarse y hacer aceite comestible, expeller y harinas. Si Ancap fuese inteligente diría: hagan todo el biodiesel que puedan. Pero el ente está empeñado en crear un cartel de empresas, una industria monstruo que tardará 10 años en desarrollarse. No entiende que lo mejor es un mercado libre», finaliza informando la página web especializada. *

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