Escándalo en la frontera con Brasil por lácteos
Autoridades sanitarias del estado de Río Grande do Sul (Brasil) detectaron grados de contaminación en varias marcas de lácteos para su producto larga vida.
Actualmente, en el mercado donde también está presente la uruguaya Conaprole compitiendo, fueron retiradas del mercado o existe recomendación de no consumo de tres firmas, entre ellas, Parmalat.
Entre tanto, en el extremo sur brasileño, la ciudad de Chuí, las góndolas de los supermercados brasileños exhibían sólo dos marcas de leche larga vida: Dunby y Nutrilate.
El hecho constituye uno de los escándalos más importantes del mercado lácteo en los últimos tiempos y, además de la determinación de retirar de circulación determinados lotes, se inició una investigación policial con varios sospechosos de ser responsables de la adulteración de los productos.
En Minas Gerais, la Policía Federal encaró la operación Oro Blanco deteniendo a 25 personas y determinándose que dos cooperativas de productores de leche de Río Grande son responsables por adulterar el producto. La intención de la maniobra al adicionar elementos externos era la de prolongar la durabilidad del producto, aunque éste se tornara peligroso para el consumo humano. Se constató la utilización de agua oxigenada y soda cáustica en la elaboración de la leche larga vida, según denuncia la institución estatal que fiscaliza el control sanitario y está publicado en un extenso informe del diario Zero Hora.
Estas cooperativas de productores vendían después la leche larga vida a empresas como Parmalat llegando al consumidor final con la firma anteriormente mencionada.
La empresa multinacional negó haber comprado leche procesada a las cooperativas involucradas, aunque sí admitió comprar leche cruda señalando que a diario recibe leche de unos cinco mil productores y cooperativas.
La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) confirmó luego de los operativos de la Policía Federal que tres marcas serán retiradas del mercado. Se trata de Parmalat, Calu y Centenario.
Ayer a la tarde, en la fronteriza ciudad de Chuí (Brasil), los principales supermercados ya no tenían en su stock al público leche larga vida de ninguna de las tres marcas cuya venta ha sido prohibida, presentando sólo dos opciones de compra de ese rubro entre sendas empresas brasileñas. Tampoco había, como habitualmente ocurre, leche Conaprole, especulándose con que en la frontera la demanda de la leche uruguaya es mayor, ya que hay un buen número de compradores uruguayos o con conocimiento del producto.
Esta medida, por razones sanitarias, retirará del mercado de la leche larga vida en el sur de Brasil a tres empresas importantes, más otras empresas menores que, por otras razones, tampoco pasaron los controles sanitarios.
Cabe recordar que se trata de un mercado en el cual Conaprole ha ingresado hace un buen tiempo con sus productos. *
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