
–¿Nombre?
–Leonardo Costa.
–¿Profesión?
–Abogado. Experto en derecho tributario.
–¿Sabe de qué se le acusa?
–Se me acusa de pensar.
–No responda con evasivas. ¿De qué se le acusa?
–De considerar constitucional el IRPF.
–¿Sabe que esa es una posición contraria a la del Partido?
–Sí señor.
–Cuando escribió su trabajo, ¿pensó que eso podía perjudicar al Partido?
–No señor.
–Ahora, con la situación que se ha creado por su responsabilidad, ¿cree que no perjudicó al Partido?
–No creo que yo haya perjudicado al Partido, en ningún aspecto, porque no abdico de mi derecho a opinar, aun en solitario, sobre aspectos académicos o incluso políticos del quehacer nacional o partidario. Considero que la tradición liberal del Partido, por la que siempre luché, es la que guía mi actuar.
–¿Usted se da cuenta de que el Partido, con su actitud, puede no llegar a recuperarse electoralmente, en tanto usted se opone a la única idea que hemos logrado tener para enfrentar a este gobierno izquierdista?
–Rechazo esa acusación. El Partido puede no recuperarse electoralmente si pierde sus principios, pero no por mi trabajo académico. En un Partido con nuestra historia las ideas liberales deben primar sobre las tendencias jacobinas.
–Doctor Costa, el acusador, el convencional Alberto Iglesias, sostiene que “cuando se desconoce la posición de la Convención y se milita en contra, se atacan las bases de la democracia”. ¿Se está colocando usted fuera del Partido?
(“El linchamiento de Costa es una vergüenza para el Partido Colorado”, grita desde el público el profesor Manuel Flores Silva, quien de inmediato es invitado a retirarse) .
–Lamento que se haya meramente considerado la posibilidad de enviarme ante este Tribunal por mi legítimo derecho a disentir y opinar, agregó Costa.
–Usted puede disentir, pero fuera del Partido…
– Habría sido deseable que tal impulso se levantara contra aquellos que trabajaron para la dictadura militar y luego ocuparon cargos partidarios y de gobierno. Con el debido respeto les saludo atentamente… (Costa se retira de sala).
También se escuchó decir de boca de Oscar Brum de Mello, uno de los testigos convocados por Costa: “Nunca pensé que el Partido de Batlle y Ordóñez, el partido de las garantías a las libertades, el Partido de la solidaridad, del humanismo y de la protección a los más débiles pudiera cercenar a uno de sus integrantes la libertad de opinión”.
(Terminó de decir eso y por un extraño fenómeno el cuadro de José Batlle y Ordóñez que estaba detrás de los jueces se transformó en una fotografía de Jorge Pacheco Areco). *
OTRAS NOTICIAS EN LARED21



