"Vergüenza" de un edil de Minutti
Diego Fernández – Salto
En la Junta Departamental de Salto se aprobó la renuncia del edil nacionalista Fulvio Gutiérrez a su banca, quien también se apartó de la Lista 92, por la carta que su líder, Eduardo Minutti, envió a Luis Alberto Lacalle, pidiéndole permanecer en la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande.
Entre los principales motivos del dimitente se establece que «un conductor de un sector político (la Lista 92) ruegue que se lo mantenga en un cargo político, amenazando que de no ser así ello significaría la desaparición de dicha lista, resulta por demás vergonzoso, agraviante y humillante, y además reñido con los más elementales principios de lo que yo entiendo debe ser una conducta de ética política».
Mediante una nota dirigida al presidente del deliberativo comunal, Manuel Barreiro, Gutiérrez solicitaba la consideración de esta renuncia, dando cuenta también de su dimisión al cargo de secretario de la Agrupación «Brigadier General Manuel Oribe», Lista 92 del Partido Nacional y a su investidura como convencional de la Lista 92, argumentando razones éticas y políticas. Al momento de votarse la renuncia de Gutiérrez, los ediles del Partido Nacional abandonaron sus bancas.
En la misiva, presentada con carácter «indeclinable», Gutiérrez aseguraba que «en el día de hoy remití una nota renunciando al cargo de secretario de la agrupación ‘Manuel Oribe’-Lista 92 del Partido Nacional, y a la agrupación misma; y otra dirigida al presidente de la Convención Departamental del Partido Nacional, Edison Zunini, renunciando como convencional por la Lista 92. Cumplo entonces, ahora, con formalizar mi renuncia al cargo de edil de esta Junta Departamental, por el Partido Nacional».
«Las razones de esta renuncia son las siguientes: 1) En primer lugar una razón ética: Si fui electo edil por la Lista 92 del Partido Nacional y ahora renuncio a dicha lista, mi concepto de moral política y los principios en que he basado siempre mi conducta personal, me conducen también a renunciar a mi banca en esta Junta. 2) En segundo lugar, una razón política: Mi total discrepancia y rechazo a la carta que con fecha 10 de julio de 2000 le enviara Eduardo Minutti Migliaro al presidente del Honorable Directorio del Partido Nacional, Luis A. Lacalle».
«Que un conductor de un sector político (la Lista 92)» –agregó el edil renunciante– «ruegue que se lo mantenga en un cargo político, amenazando que de no ser así ello significaría la desaparición de dicha lista, resulta por demás vergonzoso, agraviante y humillante, y además reñido con los más elementales principios de lo que yo entiendo debe ser una conducta de ética política», argumentó Gutiérrez. Y se fue.
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