Discreto debut del pollo "Ronaldinho"
Si bien todo indica que la distribución se normalizará en los próximos días, la venta en los locales ayer fue escasa. Parecería que es como dijo Mujica: «Somos pobres pero nos gustan los pollos polentosos».
Según pudo constatar ayer LA REPUBLICA, el pollo congelado, de poco más de 1 kg de peso, se vendió regularmente. De acuerdo a las cifras brindadas al cierre de esta edición por un propietario de dos locales en el barrio de Peñarol se vendió 12,8% del pollo «brasilero» (en comparación con el porcentaje total de venta de pollo) en uno de los locales y 16% en el otro. El dueño de los comercios manifestó que «la demanda fue muy poca», «la gente opta por el pollo más grande», dijo.
Sin embargo, hay varias carnicerías que están demandando el producto porque aún no lo han recibido y varias personas se han acercado a solicitarlo. Tanto desde la Unión de Vendedores de Carne, como desde la Asociación Nacional de Carniceros se señaló que «muy pocos locales recibieron el pollo rebajado», pero aclararon que según les fue informado desde las empresas suministradoras (Calpryca, Tenent y Avícola del Oeste) les será entregado en los próximos días.
Otro producto que redujo significativamente su precio fue el Corned Beef, que gracias a un acuerdo entre el Instituto Nacional de Carnes y los privados se vende a $21 la lata en casi todos los grandes supermercados.
El producto es elaborado con carne vacuna cocida por el Frigorífico Canelones. Mediante el acuerdo de los empresarios con el gobierno, el mismo se vende a precio de costo ($21 la lata de 340 gramos), cuando antes valía $50. Las proteínas incluidas en una lata equivalen a las de 1kg de carne con hueso. La venta es hasta agotar el stock de aproximadamente 130 toneladas de carne.
Por otro lado, los carniceros confirmaron ayer que escasean los cortes sobrantes de exportación, particularmente el asado y la falda. Asimismo, dijeron que debido a esta circunstancia los precios han subido ubicándose a $80 el kg el asado de primera y entre $60 y $65 el de oferta (el mismo que hasta el 1º de octubre estuvo a $45 debido al acuerdo entre la industria frigorífica y Mujica). También ha aumentado el precio del pollo fresco, $3 por kilo, ubicándose en el entorno de los $65 al consumidor.
Las rebajas en el precio del pollo «brasilero» y el Corned Beef, fueron resultado de los acuerdos que el gobierno estableció con los privados, como medidas tendientes a controlar la suba de precios. Pero lo cierto es que las condiciones internacionales del mercado, más algunas especulaciones de algunos empresarios, han hecho subir varios otros. El panorama varía constantemente.
Arroz y aceite
El precio del arroz aumentó aproximadamente entre un 3 y 5% a partir del 1º de octubre. Según manifestó Ricardo Ferrez, presidente de Saman, el incremento responde a una suba del precio internacional del grano, además de la suba de algunos costos extras que tuvo que enfrentar la empresa.
El jerarca destacó que a pasar de esta suba, Saman y Coopar decidieron hacer extensiva durante todo el mes de octubre la venta del arroz de oferta, que fue acordado con el ministro Mujica. Este producto, que se vende bajo las marcas de Vía arroz (Coopar) y Pony (Saman) es distribuido por las empresas a $9,40 a los comercios, quienes lo venden a aproximadamente $11.
En lo que respecta al aumento del precio del aceite, que registró una suba del 6% este mes, también se debería a factores internacionales. Según manifestaron representantes del sector, el precio del girasol ha aumentado significativamente en los últimos meses, incluso en más de un 100% desde enero hasta hoy. Las fuentes resaltaron que la soja no ha subido de precio en las mismas proporciones, por lo que el precio del aceite de soja se mantiene estable.
Harina, pastas y pan
El precio de la harina se incrementó un 10% a partir del corriente mes, lo que repercutió inmediatamente en el aumento del precio de todos sus derivados, tal es el caso del pan y las pastas. Según argumenta la industria molinera, el incremento se asocia a la suba del precio internacional del trigo, particularmente en momentos en que se ha tenido que importar el grano porque ya están siendo insuficientes los volúmenes existentes en el país.
Jorge Aguirrezabala, dirigente del Centro Industrial de Panaderos, señaló que el precio de la harina que utilizan ha alcanzado los $12 por kg (al por mayor) por lo que inevitablemente el sector ha tenido que aumentar los precios. Según el cálculo del Centro, teniendo en cuenta el aumento de los costos, el precio del pan debería haber aumentado en un 2,9% y el de los bizcochos entre un 2,5 y un 3%, «lo cual varía según el panadero».
En lo que respecta al acuerdo que estaban intentando alcanzar con el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) para abaratar el precio de alguno de los productos, Aguirrezabala manifestó que por ahora no hay resoluciones. *
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