La oposición faltó sin aviso
El pasado lunes, durante el acuerdo ministerial, el presidente de la República, Tabaré Vázquez, remarcó su plena convicción de que la reforma de la salud y la transformación hacia el nuevo SNIS tienen resistencias de distinta naturaleza, sobre todo por parte de «algunos grupos económicos». Por ello, pidió su rápida aprobación en el Parlamento.
En ese marco, ayer el vicepresidente de la República, Rodolfo Nin Novoa, convocó a la hora 16:00 a senadores oficialistas y de los partidos Nacional y Colorado para poner en conocimiento de los sectores opositores al gobierno el texto definitivo del proyecto de ley de reforma de la salud, antes de que sea considerado por el plenario del Senado el próximo martes 2 de octubre.
Nin Novoa y los senadores del gobierno Mónica Xavier (Partido Socialista) y Rafael Michelini (Nuevo Espacio) aguardaron por aproximadamente una hora la concurrencia de los legisladores blancos, Sergio Abreu y Eber da Rosa, ambos de Alianza Nacional, Luis Alberto Heber (Herrerismo), Francisco Gallinal (Correntada Wilsonista), y del colorado Juan Justo Amaro (Lista 15), pero ellos nunca llegaron a la cita. Algunos se disculparon porque no podían asistir, pero la mayoría no se comunicó con la presidencia del Senado.
Se prevé que la reforma de la salud resultará aprobada solamente con los votos oficialistas.
El proyecto
La iniciativa se estructura básicamente en capítulos referidos a: la integración del SNIS, de la Junta Nacional de Salud, una Red de Atención en Salud, la Cobertura de Atención Médica, sobre los Usuarios del SNIS y el financiamiento del sistema.
Luego de una extensa discusión y debate en la interna frenteamplista, días pasados se logró un acuerdo en cuanto a los porcentajes de aportes que deberán realizar los trabajadores, tanto públicos como privados, al Fondo Nacional de Salud (Fonasa), ex Disse.
En tal sentido, los trabajadores que perciban un salario menor a $4.090 continuarán aportando un 3% de sus sueldos, aquellos quienes dispongan de un salario que supere esa cifra pero no tengan hijos menores a cargo deberán tributar un 4,5%, mientras que quienes ganan más de $4.090 y a la vez tengan hijos menores aportarán 6%, teniendo derecho a la cobertura de salud tanto el trabajador como sus hijos menores.
En tanto que todos los activos continuarán en el FONASA luego que efectivicen sus retiros y pasen a la categoría de jubilados.
Por otro lado se habilita al Poder Ejecutivo, cuando lo estime conveniente, a incorporar a trabajadores no formales, desempleados y sus hijos, y jubilados que perciben menos de $4.500. Mientras que otros colectivos, como los profesionales, ingresarán al seguro a partir del año 2010,
Otros de los aspectos largamente analizados en la propia interna del Frente Amplio y en el gobierno fue la naturaleza jurídica que debe tener la futura Junta Nacional de Salud la cual será la encargada de planificar, organizar, dirigir y controlar el funcionamiento del sistema y de administrar el Seguro Nacional de Salud. Consecuentemente, le corresponde autorizar el pago de las cuotas de salud que correspondan a los prestadores en retribución de los servicios prestados a los usuarios del SNIS.
Inicialmente se planteaba que dicha Junta fuera un «organismo descentralizado», en la integración de cuyo directorio coincidirán representantes del Poder Ejecutivo, de los prestadores, trabajadores organizados y de los usuarios del sistema. Pero ello generó reparos tanto en la propia interna del Frente Amplio como en los partidos opositores.
Precisamente, el pasado jueves el secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández; el director de la Oficina Nacional de Servicio Civil, Miguel Angel Toma y el senador socialista José Korzeniak, acordaron que la Junta Nacional de Salud sea un «servicio desconcentrado» dentro del propio Ministerio de Salud Pública.
Korzeniak señaló que dicha Junta nunca podría ser un organismo descentralizado porque estos, según la Constitución de la República, pueden tener 3, 5 o un solo miembro; mientras que se preveía que la Junta fuera dirigida por 7 integrantes, por consiguiente la alternativa ha sido definirlo como un organismo desconcentrado.
Por su parte, Xavier remarcó que al existir cambios en el proyecto original, la intención del gobierno era ponerlos en conocimiento de la oposición.
«Queríamos conversar con la oposición porque entendemos que entre otras cosas se está cubriendo alguna de las críticas que ellos habían realizado durante el debate, en el sentido de no generar ni un organismo descentralizado, ni una persona de derecho público no estatal. Además, hemos incorporado algunos otros sectores al Seguro de Salud», dijo Xavier. *
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