Ruben Díaz presenta hoy un libro sobre su vida y expresa una visión crítica de la situación actual del Partido Colorado

Díaz: "Cuanto más se posterga la renovación colorada, la extinción es más inminente"

Ruben Díaz habló con LA REPUBLICA de la presentación de su libro que se llama «La Saga», editado por Arca. La actividad será hoy a las 19.30 en el Ateneo y lo presentarán Luis Alberto Lacalle y Leonardo Guzmán.

–Usted es un dirigente político, hace unos años vive en el exterior, ¿qué lo llevó a escribir un libro?

–Mi vida cambió mucho. Yo me fui en enero de 2005 –todavía era diputado– a Colombia, que es la tierra de mi mujer y allí tuve más tiempo para meditar.

En la decisión de publicar influyeron muchos aspectos, en primer lugar, como la mayoría de los dirigentes políticos, no le dediqué mucha atención a mis nietos. Me puse a pensar: ¿qué le van a decir a mis nietos de mí?, y llegué a la conclusión de que les iban a decir muy poco y seguramente no muy bueno. Entonces dije, voy a escribir esto, que es mi versión de mí mismo, destinada para ellos. Por supuesto, les aclaro que es mi versión y que les cuento lo que yo quiero contarles. Uno cuando cuenta su vida está edificando la imagen que quiere que los demás tengan de uno. Siempre tuve la duda de si esto valía la pena llevarlo a la consideración pública. La gente de Arca me dijo que valía la pena, mis hijos pensaron lo mismo, porque de alguna manera se está contando la historia del Uruguay de los últimos 40 años.

Cuento mi visión de por qué el Partido Colorado se encuentra en la situación que se encuentra. La intención es dejar un testimonio para quien le pueda servir.

El libro está basado en mi memoria. Aquí no se pueden hacer cosas mixtas, o uno se basa en documentos o en la memoria. Este libro tiene eso, es un conjunto de recuerdos.

 

–Adentrándonos en el contenido del libro, usted hablaba de sus ideas sobre la situación del Partido Colorado en la actualidad. ¿Cuáles son esas ideas?

–Creo que hay un conjunto de factores. Creo que estamos en un cambio muy importante en el mundo sobre las legitimidades en materia institucional, política y social. Hay un avance de la supranacionalidad y un avance muy importante de lo local. Se dan pasos muy importante en materia de democracia directa. El concepto de cosmopolitismo del Estado Nación es un concepto muy importante. Es evidente que todos los grandes centros de legitimidad de la modernidad están en crisis, está en crisis el Estado Nación, el Parlamento, los partidos políticos y los sindicatos. Eso está siendo sustituido por otros centros de poder. Por ejemplo, el poder de la prensa, de los medios de comunicación.

 

«Crisis de liderazgo

colorado»

 

–¿Cómo se expresa todo esto en la situación actual del Partido Colorado?

–Cuando se dan grandes crisis los procesos generales se relacionan con procesos particulares. El deterioro de los partidos tradicionales coincide con el deterioro de los partidos políticos en general. Es evidente que desde 1971 a 2004, si uno ve la suma de voluntades de los partidos tradicionales decrecen durante los treinta años en forma permanente, al margen de los regímenes en los que vivió el país. Van desde casi un 80% a un 40%, mientras que el Frente Amplio crece de un 18% a un 50%. Allí hay dos tendencias muy claras, que demuestran que los procesos de cambios en el Uruguay son muy lentos en concordancia con lo que es el esquema demográfico del país. No hay irrupción fuerte de generaciones nuevas que cambien el escenario bruscamente. Los cambios se van dando en el transcurso de períodos de tiempo más largos, por eso son mucho menos reversibles, son más sólidos, más permanentes.

En el caso del Partido Colorado, creo que hubo dos cosas muy malas: una permanencia en el liderazgo que se ha ido desgastando y una falta de rebeldía en la generación que tenía que ser relevo. Esta situación de falta de rebeldía aún hoy me da cierta molestia. Los liderazgos no se asumen por designación, las renovaciones en los partidos se dan porque se cuestiona al liderazgo, se lo enfrenta y se lo vence. En el Partido Colorado no hubo nadie capaz ni siquiera de intentarlo seriamente.

 

–Cuándo dice liderazgo ¿se refiere a Jorge Batlle y Julio María Sanguinetti?

–Sí, personalmente. Hay un agotamiento del liderazgo y cierto agotamiento intelectual en ellos, particularmente en el doctor Sanguinetti. El tema de los colorados no es que haya ganado el FA, debimos ser alternativa y hoy la alternativa es el Partido Nacional.

En el Partido Nacional hubo todo lo que no hubo en el Partido Colorado. Un liderazgo cuestionado que aceptó el cuestionamiento y que hidalgamente siguió trabajando por el partido, que es el doctor Luis Alberto Lacalle, y hubo también una generación cuestionadora, que enfrentó su responsabilidad y asumió la dirección; la representan Larrañaga, Gallinal y Heber. Por eso el Partido Nacional pasa del 22 al 34% y el Partido Colorado pasa del 33% al 10%.

 

–Lacalle ha planteado retomar el esquema de las familias ideológicas, ¿Va por allí su análisis?

–Vamos a decir que este tema no está en el libro, pero con mucho gusto le respondo. Creo que de 2005 para aquí hay errores estratégicos de los partidos tradicionales. Es irreproducible un bipartidismo cuando se tiene el 40% de los votos sumados. No hay aquí una alternativa al FA, pero va a surgir, porque habrá una gran demanda en ese sentido y cuando hay demanda se crea la oferta.

El Partido Nacional comete un error estratégico, lo digo con mucho respeto, siente que para vencer al FA hay que votarlo a él y puede ser cierto, pero hay dos actitudes: una es decir la alternativa es el Partido Nacional y la otra es, el Partido Nacional se siente vanguardia para ser alternativa al FA y convoca a todos los ciudadanos y tendencias para trabajar en un plan y en una propuesta.

 

«Extinción»

 

–Eso en referencia al Partido Nacional, ¿y el Partido Colorado?

–En el Partido Colorado ha sido tan profunda y tan fuerte la falta de rebeldía que no le veo salida. Cada día que permanece en la Secretaría General del Partido Colorado el doctor Sanguinetti es un día que el Partido Colorado pierde para iniciar un proceso de transformación, muy complejo, muy difícil, que muy probablemente no tenga éxito, pero se posterga. En la medida en que esto se posterga, la extinción es más inminente.

El Partido Colorado saca el 10% y el secretario general no presenta renuncia, aunque sea por decoro. Pero además nadie se lo reclama.

 

–¿Usted habla de proceso de extinción?

–Sí, yo creo que sí. Hay un momento muy complejo para los partidos políticos en el mundo, le reitero, han desaparecido grandes partidos. Pero aquí en Uruguay es claro que el FA tiene una situación de privilegio y una proyección hegemónica electoral muy fuerte. ¿Por qué? Porque depende de sus propios aciertos y sus propios errores. No hay una alternativa de gobierno real. Hay una alternativa fáctica que es el Partido Nacional. El Partido Colorado en estas condiciones queda en una muy difícil situación política.

Además, el problema central no es si va a sobrevivir o no el Partido Colorado, lo principal es que el país necesita una alternativa al FA, la necesita hasta el propio FA.

Hay una posibilidad de éxito electoral del Partido Nacional, es evidente que si se planteara una segunda vuelta electoral en los próximos comicios será entre el FA y el Partido Nacional, pero eso no alcanza.

El proceso de elaboración política del FA como alternativa de gobierno, fue muy lento.

Pasó de un 8% a un 18% en el 71, pero hizo una serie de cosas que no fue sólo el acuerdo electoral, fue un cambio cultural muy fuerte. El Congreso del Pueblo, la unificación sindical, las experiencias de unidad electoral de los socialistas frustradas, luego con más éxito del Partido Comunista y el Fidel, la promoción de f
iguras no políticas, ni Seregni, ni Vázquez eran figuras tradicionales de la política.

Creo que no se trata de copiar eso, pero sí aprender, generar una alternativa al FA necesita un proceso para generar algo suprapartidario, sobre la base del Partido Nacional, pero con amplitud y cumpliendo una serie de procesos que no son electorales ni partidarios exclusivamente. El Uruguay no frentista tiene que encontrarse con la sociedad y desde la sociedad construir esta alternativa.

 

–¿Usted cree que esta situación no se arregla sólo con liderazgos nuevos?

–Por supuesto que no y las encuestas lo demuestran. Creo que todas estas candidaturas lo que demuestran es que desde hace tres años el Partido Colorado no tiene una sola idea, no sabe con qué salir. Entonces la respuesta es largar una serie de candidaturas que no logran afirmarse en la opinión pública. *

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