Crisis de participación: la política no es atractiva para las nuevas generaciones
Cotidiano Mujer coordinó un estudio en Uruguay, que es desarrollado a su vez por otras organizaciones en varios países de América Latina, sobre participación juvenil, haciendo referencia particularmente en uno de sus ejes a los militantes político-partidarios. El trabajo de campo lo realizó un grupo de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República, encabezado por la socióloga Verónica Filardo.
Los partidos y las diversas fracciones políticas que componen los mismos «tienen una acepción de militancia que es diferente» entre ellos, sobre todo en la forma en que la «conceptualizan y que la viven», indicó la socióloga Gabriela González, integrante del colectivo que realizó el estudio de campo con jóvenes.
Existe una diferencia sustancial entre los jóvenes blancos y colorados con los del Frente Amplio; mientras los primeros tienen una visión del militante como representante del electorado, en la izquierda se da en mayor número la militancia participativa en espacios colectivos, fundamentalmente sociales.
En cuanto a que la militancia juvenil es un fenómeno mayormente vinculado a la izquierda, en el estudio se recabó que los jóvenes de los partidos de oposición aseguraron que esa es una crítica que reciben habitualmente.
«Los jóvenes colorados dicen que en la Marcha del Orgullo Gay los miran y les dicen que se equivocaron de movilización», explicó la socióloga Cecilia Chouhy y añadió que «se sienten discriminados porque no son de izquierda».
«Los blancos se quejan del estigma de clase, les dicen que representan a la clase alta y la izquierda a todos los pobres, pero no es la forma en que ellos mismos ven a su partido», subrayó Chouhy.
González acotó que «sienten que hay cierto estigma en la sociedad, que entienden que la militancia es de izquierda, incluso comentan que si blancos o colorados van a la facultad con el mate los quedan mirando».
Crisis de participación
El estudio confirma que los jóvenes militantes reconocen una «crisis de participación» en la política. Existen aquellas juventudes que son más apáticas, que se autodenominan de la cultura del Fido Dido, que utilizaba el eslógan «Hacé la tuya». Por otra parte están aquellos que son más críticos con respecto a lo que ofrece la estructura partidaria y los canales de participación, que aseguran que cambió la forma de vivir la militancia, entonces es responsabilidad de los partidos teñirse de esas nuevas formas y buscar maneras más ajustadas a estos nuevos tiempos.
La «movida joven» para muchos jóvenes se encuadra dentro de lo que serían las nuevas formas de militancia política, pero desde un punto de vista cultural, mientras que la participación de la juventud izquierdista en la estructura del Comité de Base resulta muy baja y poco atractiva para las nuevas generaciones.
Renovación
La renovación de los actores políticos es algo que preocupa también a los jóvenes, «en Uruguay la política es de los viejos, valen más las canas que el acné», recordó la socióloga Laura Novoa, también integrante del colectivo que realizó el estudio de campo.
No puede desconocerse que lo máximos dirigentes políticos de nuestro país son de edad avanzada, mientras que los que aparecen como las figuras de recambio tampoco pueden tildarse de «jóvenes» o representantes de ellos, para las nuevas generaciones.
Es muy difícil que un joven llegue a los lugares en los que se toman las decisiones en un partido político, esos lugares están reservados para los adultos, lo cual resulta tremendamente desmotivador a la hora de emprender la militancia política en las nuevas generaciones. De todas formas esta problemática, si bien se da en todos los partidos, se hace más visible en el Frente Amplio.
A todos los partidos les gusta y les sirve que haya juventud en su sector pero cuando se hace una afirmación que es contraria a la que entienden los mayores del colectivo comienza a ser recortada su participación real. De todas formas el estudio arroja que los jóvenes políticos entienden que no se puede generalizar y que existen excepciones entre los actores políticos adultos, que escuchan sus inquietudes.
Cuando los futuros actores políticos terminan la militancia en su estructura sectorial generalmente no tienen una reinserción en su partido, lo que lleva en muchas ocasiones a que ese sea el momento de abandonar su participación política.
«Los jóvenes egresan de las juventudes a los 30 años y después no tienen espacios en donde socializar políticamente», afirmó Chouhy. *
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