Obispos piden por la unidad y la paz

Obispos de Argentina y Uruguay se reunieron en esta ciudad y redactaron una declaración de paz, apostando a una pronta resolución del conflicto entre ambos países por la instalación de las plantas de celulosa.

Dicha declaración se hará llegar al movimiento ambientalista, así como a los presidentes de Uruguay, Tabaré Vázquez, y de Argentina, Néstor Kirchner.

Bajo el lema «Pido a Dios la unidad y la paz para la familia humana», los obispos de Salto, Concordia y Gualeguaychú, analizaron el conflicto que generó la instauración de las pasteras en Uruguay.

«Nosotros somos los obispos del río Uruguay, por pertenecer a la frontera. Por eso quisimos realizar un balance, abrir perspectivas y hacer una lectura de algunos signos de esta situación actual que nos está preocupando y al mismo tiempo manifestar las esperanzas que vislumbramos en medio de las situaciones oscuras», dijo Pablo Galimberti, obispo de la Diócesis de Salto.

En la declaración de paz, se apeló a la unión de ambos países mediante «un mismo espacio geográfico y cultural regado por las aguas del río Uruguay, al que el poeta llamó un cielo azul que viaja. Las divergencias nunca han doblegado la fuerza de las raíces comunes. Un anhelo trasmitido por mujeres y hombres nuestros que nos han soñado como parte de la Patria Grande de América Latina. Una mirada de fe que permite descubrir las cercanías y un desafío de caminar juntos en las buenas y en las malas. Nos preocupan los recientes obstáculos en el camino de la integración surgido en el conflicto medioambiental que se ha planteado. La posibilidad de que el abuso del ambiente entendido como un recurso ponga en peligro el ambiente como casa. Los riesgos del temor del ambiente humano que debilita los lazos que une nuestra gran familia de frontera. Así mismo la escasez de puestos de trabajo que no permite la liberación de muchas familias. Nos duele, los desencuentros y malos entendidos, distanciamiento de las familias, el alejamiento de las amistades, las trabas en el libre transito de personas, bienes y servicios y en definitiva el debilitamiento de la fraternidad del río Uruguay».

Finaliza la declaración, que se extendió por unos 10 minutos, con una valoración al deseo de concordia que se ha percibido entre ambos países, aún en medio de las dificultades actuales. «Como ciudadanos reafirmamos, el bien común que abrazando a nuestros pueblos, debe traducirse en un desarrollo integrado, solidario y sustentable.

Que María, la madre de todos, heredada de nuestros pueblos como virgen de los 33 orientales y de Luján, nos cobije y ayude a crecer como hermanos». *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje