Ocupan puente en la frontera
Artigas
Este movimiento agrupa pequeños «bolicheros» que cruzan el puente para adquirir algunos fardos de refrescos, azúcar, yerba, aceite y otros productos para venderlos en sus pequeños negocios ubicados en los barrios de Artigas, en su mayoría, los más humildes y decidieron tomar esta medida para que «alguien nos escuche». En declaraciones a LA REPUBLICA explicaron que «lo que queremos es que se nos deje pasar lo que veníamos pasando, que son pequeñas cantidades que revendemos, respetando las mercaderías que no se pueden traer. Lo que nosotros hacemos es dar de comer a los changadores, a los areneros que ganan 30 pesos por día y que con 10 o 15 pesos comen todos los días. Nos compran 5 pesos de carne picada, una cebolla y un tomate y un poquito de arroz y comen todos los días», explicó uno de los integrantes del movimiento.» Yo apenas saco para vivir, no gano más que 1.500 pesos en el mes, lo que tengo es un kiosquito y si me cortan los brazos de qué voy a vivir» comentó otro de los ocupantes del puente, sin ocultar su tensión. Otro ciudadano recordó que «yo tengo unas libretas de empleadas domésticas que ganan 600 a 800 pesos por mes y tienen varios hijos, es a esa gente que la aguantamos y esa gente no puede ir a Quaraí todos los días». Los pequeños «bolicheros» se reunieron casi espontáneamente en el club Pirata, tras conocerse la novedad que no podrían pasar ni un fardo más de nada y decidieron ocupar el puente, como en alguna oportunidad lo hicieron los feriantes o los areneros artiguenses. Tras la ocupación del puente, comenzaron una serie de negociaciones con autoridades de la Aduana local, y se planteó también el problema de los fleteros. «Yo quiero que me dejen pasar lo mínimo para hacer para poder comer», explicó uno de ellos; mientras la mayoría no aceptaba la oferta de las autoridades aduaneras de establecer una lista de productos, porque «quién nos garantiza que se va a cumplir, queremos algo por escrito». Jerarcas del comando de Jefatura de Policía también se hicieron presentes en el lugar pero no se registraron incidentes y se informó del tema a las autoridades judiciales. A los bolicheros que colocaron sus vehículos en forma trasversal para impedir el paso, se sumaron algunos carros tirados por caballos de areneros y fleteros. Sólo se permitió el paso a un médico que cumple tareas a ambos lados de la frontera y las negociaciones continuaban en la tarde de ayer. «Ya no aguantamos más, estamos jugados; no puede ser que no sigan tratando así», comentó otro de los participantes de la movilización. Mientras el funcionario aduanero explicaba que ellos reciben órdenes superiores, un «bolichero» le decía que «si me dan un trabajo en cualquier otra cosa lo agarro, no me gusta ser bolichero porque te transformás en un esclavo pero hago esto porque no tengo otra manera de sobrevivir». Algunos funcionarios de comercios brasileños se plegaron a la medida en tanto se registró un momento de tensión cuando un teniente de la policía militar de Quarañí, llegó al lugar a reclamar por lo que estaba ocurriendo, ya que del lado brasileño se había tomado una medida similar.
En ese caso fueron comerciantes brasileños que también cerraron el acceso al puente y algunos uruguayos que trabajan del otro lado de la frontera. Cabe recordar que reiteradamente, el centro Comercial de Artigas ha pedido que se contemple una lista de productos para ser vendidos en la frontera, con bonificaciones impositivas, como se ha hecho ya con las bebidas. Algunas personas que pensaban viajar y otras que ingresaban a Artigas en ese momento, debieron aguardar esperando estacionadas, mientras se cumplían las negociaciones.
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