EP debate sobre futuro de Antel
La voracidad fiscal del Estado es una de las principales dificultades para que Antel continúe su evolución tecnológica. A pesar de ello, el volumen de facturación anual (U$S 700 millones) permitiría acceder a los créditos necesarios para mantenerse en carrera, incluso introduciendo novedades a nivel mundial, sin necesidad de recurrir a su venta total o parcial. Tal lo que se desprende del informe que dos técnicos del EP-FA entregaron a la dirección de dicha fuerza política. La actitud a seguir con respecto a Antel continúa a estudio de la dirección del EP-FA. El miércoles pasado, el Grupo de Trabajo, integrado por los principales dirigentes de la coalición, recibió un informe de los técnicos Juan Grompone y Miguel Brechner.
En él se descartan las razones expuestas por integrantes del gobierno, en el sentido de que los avances tecnológicos en el tema de las comunicaciones obliga a vender o desmonopolizar el ente estatal, aseguraron fuentes del EP-FA.
LA REPUBLICA accedió al texto entregado por Grompone y Brechner, que fue acompañado, además, por intercambio con los presentes en el Grupo de Trabajo.
«Monopolio: la realidad del mercado de telecomunicaciones marca que, en los hechos, éste ha sido permeado en varias áreas, ejemplo, acceso a internet, telefonía celular, etcétera; soslayando el marco jurídico vigente. Ello no es producto inexorable de los cambios tecnológicos, sino de decisiones políticas. Deberemos consensuar una propuesta que resuelva este tema», dice el documento. Grompone sostuvo que desde 1990 a la fecha el monopolio de Ante retrocedió. «Pero también es cierto que Antel concedió espacios, por ejemplo: a la Universidad de la República e Instituto del Tercer Mundo. Tiene la exclusividad de la transmisión de datos. Pero en la práctica no defiende sus derechos». A su vez, alertó: «El mundo de Internet va rápido; pero no tan rápido (ver ejemplos de fracaso de inversiones; caída de cotizaciones de bolsa de acciones de empresas del ramo). Se puede aventurar que nos podemos encontrar con un globo que se pincha».
El informe sostiene que, para mantener y elevar los niveles de eficiencia y eficacia de Antel, se deberá sostener los niveles de inversión; «permitir el ingreso de personal altamente capacitado, que impida la contratación de personal a empresas privadas; control de los contratos leasing (ejemplo Siemens y Ericsson) como forma de no perder el manejo de la red física; trabajar en investigación y desarrollo de nuevas tecnologías». Antel transfirió en el ejercicio pasado U$S 200 millones al gobierno central. Este hecho en, opinión de Grompone, es una trampa contra el desarrollo del ente. «No obstante, Antel, con una facturación de U$S 700 millones anuales, no tendría dificultades en obtener préstamos internacionales.
Hoy la empresa estatal estudia el Proyecto Mercurio, que consiste en colocar una terminal en el hogar de cada usuario. Su desarrollo llevaría de 3 a 4 años y su costo es de U$S 1.000 millones». Esta experiencia es inédita en el mundo, sostuvo el informante.
Las asociaciones y nuevos negocios no exigen la privatización o desmonopolización, «planteamos sí el estudio caso a caso de proyectos concretos y fundamentados para el desarrollo de nuevas áreas de negocios y de la empresa en particular», concluyó Brechner.
Sobre la telefonía celular, ambos técnicos señalaron que ella es parte de los negocios actuales de Antel, así como lo es para cualquier telefónica del mundo. «Ninguna inversión requerida en esta materia sobrepasa las posibilidades de la empresa. Se estima la duplicación del mercado en 2 o 3 años», advirtieron.
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