Iniciaron reforma de la Carta Orgánica colorada
La primera medida adoptada fue la creación de una comisión que será la encargada de plantear los mecanismos para comenzar la discusión del tema.
No obstante, se da por descontado que los distintos sectores que componen el Partido Colorado, comiencen a analizar la reforma por separado.
La dirigencia colorada espera que a comienzos del año próximo empiecen a trabajar en la discusión de fondo, para que antes del mes de julio se tenga aprobado un nuevo texto.
La necesidad de introducir cambios en la Carta Orgánica colorada fue planteada meses atrás por el diputado del Foro Batllista, Washington Abdala. El legislador entendió que es imperioso una «puesta al día» del principal estatuto partidario, a fin de «modernizar» y generar una mayor «movilidad» en la colectividad.
La actual situación en la organización colorada había despertado algunas críticas. Dirigentes foristas manifestaron en su momento su malestar por la escasa actividad de los principales órganos partidarios. Uno de los motivos esgrimidos para justificar esta situación fue el estrecho relacionamiento que existe entre el Partido Colorado y el gobierno, lo cual dificulta un mejor accionar partidario. «Somos el Estado», dijo días atrás en una entrevista el senador forista Wilson Sanabria resumiendo este concepto.
Asimismo, se ha indicado que los principales referentes colorados no tienen una participación activa que impulse las transformaciones. A diferencia de lo que sucede en el Encuentro Progresista y el Partido Nacional, en el Partido Colorado, ni Jorge Batlle (por ser presidente) ni Julio María Sanguinetti («que prefiere estar en el llano», como dicen sus colaboradores) han salido a impulsar cambios internos.
En un editorial del semanario colorado El Día, también se abordaba esta situación. «En el Partido Colorado orgánico y democrático con el que soñó don José Batlle y Ordóñez, la unidad de criterio y de acción debía ser el resultado de la amplia discusión y, finalmente, de la votación en el senado de los órganos partidarios competentes». Agregaba que el Partido Colorado «de hoy no es el que antaño soñó Batlle y Ordóñez. Las disposiciones de la Carta Orgánica son letra muerta en todo lo que tenga alguna importancia política, y han sido sustituidas de hecho por una sola regla que es la que, estando el partido en el gobierno, y en asuntos de gobierno, debe estarse a lo que el Presidente de la República resuelva. El ‘marco normativo’ es bien sencillo, pues; no hay cómo equivocarse».
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