"Estupor" en el gobierno uruguayo por subsidio de Busti a piqueteros
Una delegación de activistas tendrá la misión de controlar «de cerca» la gestión de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) para que no autorice ninguna resolución que beneficie a la polémica planta.
El coordinador de la Asamblea Ciudadana de Gualeguaychú, José Pouler, anunció que fue aprobado un mínimo de «tres votos de confianza» para que la comunidad entrerriana adopte medidas contra la pastera Botnia. Una de ellas es la entrega de una carta al Premio Nobel de Química, el mexicano Mario Molina, quien en el mes de agosto visitará Argentina. Los asambleístas, conjuntamente con la Facultad de Bromatología de Gualeguaychú, invitarán al experto para dar una charla en esta ciudad, ya que esta personalidad tiene una posición crítica sobre las papeleras.
Pouler agregó datos sobre la solicitud del subsidio al gobernador Jorge Busti, en una reunión mantenida en la ciudad de Paraná.
Los activistas entienden que la gobernación, por diversos motivos –entre ellos se consigna el turismo–, obtuvo buenos ingresos que le permiten efectuar una devolución de parte de los impuestos aportados por la comunidad y que se destine a la lucha contra Botnia.
Pouler aclaró que nunca tuvieron ningún apoyo del gobierno central, pero que en los dos años de lucha constante debieron enfrentar los gastos a través de colaboraciones. El activista dijo que los U$S 6.600 mensuales no serán destinados a instrumentar el corte de rutas, sino para la realización de acciones concretas.
Destacó que la única condición impuesta por el gobernador Jorge Busti es que los gastos sean rendidos a través de boletas, como puede ser el alquiler de vehículos o la compra de combustible.
En cuanto a los objetivos de la Asamblea, esta vez irán por evitar el dragado del río Uruguay que no favorezca el ingreso de embarcaciones con destino al puerto de Botnia. Pouler señaló que por años en Gualeguaychú se reivindicó el dragado del río Uruguay para la salida de la producción de Entre Ríos. «Ahora nos sorprende esta supuesta intención de habilitar las esclusas de Salto Grande, que pretende alimentar a la planta de Botnia a través de barcazas que lleguen desde Corrientes y Misiones. Como en una guerra, debemos cortarle los víveres al enemigo», dijo Pouler. El financiamiento por parte del gobernador Jorge Busti a los asambleístas de Gualeguachú provocó preocupación e indignación en autoridades uruguayas.
El canciller uruguayo, Reinaldo Gargano, dijo que la noticia le genera «estupor… cada vez un poco más». No obstante, advirtió que ya «no hay que asustarse de nada». El subsecretario de Medio Ambiente, Jaime Igorra, manifestó ayer que está preocupado por esta situación.
Entiende que esta conflictividad «no es exclusivamente ambiental, sino que puede haber otras consideraciones». Dijo que el tema está vinculado a las inversiones en Uruguay y a la «vieja, sorda y nunca terminada lucha portuaria, que obviamente puede tener alguna relación en virtud de que el cierre de los puentes y de los corredores bioceánicos tiene como consecuencia trastornar la logística portuaria y la actividad creciente en el país de inversiones en puertos como los de Nueva Palmira, Montevideo y otros».
El intendente de Río Negro, Omar Lafluf, catalogó ayer la noticia del subsidio financiero de Busti a la causa anti-Botnia como una noticia «nefasta».
En otro orden, en la jornada de ayer, tras la suspensión resuelta por el Ministerio de Trabajo, se volvieron a efectuar las pruebas de funcionamiento en la planta de Botnia, esta vez utilizando vapor.
Por otro lado, el grupo español ENCE confirmó que ha recibido la Viabilidad Ambiental de Localización (VAL) para la planta de celulosa que proyecta en Uruguay, el primer permiso significativo dentro del proceso de autorizaciones, por lo que prevé que la fábrica se pondrá en marcha en el segundo semestre de 2009.
ENCE espera que los primeros trabajos se inicien en el último trimestre de este año y que la inversión total ascienda a cerca de U$S 1.200 millones. *
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