El legislador forista aseguró que Batlle y Sanguinetti "son de la misma cuna" y "van a seguir juntos siempre"

Sanabria: Los colorados"somos el Estado"

–Senador Wilson Sanabria, ¿qué significa ser forista en un gobierno del doctor Jorge Batlle?

–Significa asumir responsabilidades en la conducción de gobierno, defender los logros que el país ha tenido desde 1985 donde tres gobiernos democráticos han fortalecido las instituciones pero fundamentalmente nuestro líder, el doctor Sanguinetti ha generado las condiciones políticas de gobernabilidad que nos ha permitido consolidar esta democracia, pero además, avances importantes en las áreas económicas, sociales, productivas y culturales.

Los procesos de reforma que el país está llevando adelante son en buena parte sustentados por acciones de gobierno del Foro Batllista en dos períodos y sentimos que somos el tronco mismo de gobierno porque tenemos representantes genuinos de nuestro sector. El Foro ha puesto la primera división en tres ministerios fundamentales del gobierno y del país, y tanto en el Ministerio del Interior, como en Relaciones Exteriores y Defensa Nacional, así como en la Oficina de Planeamiento que sigue comandada por el director Davrieux.

Ese es un soporte fundamental en las políticas económicas y sociales que el país está llevando adelante. En ese terreno también en el Parlamento Nacional tenemos una política de coordinación entre todo el Partido Colorado y se ha votado absolutamente todo lo que el Poder Ejecutivo ha enviado. Hay una complementación política importantísima entre el vicepresidente de la República, el senador Hierro que es nuestro representante en la fórmula de gobierno como ayer lo fue en la electoral, y el doctor Batlle.

–A diferencia del período anterior de gobierno esta administración cuenta con tres patas: Batlle, Sanguinetti y Lacalle y, por tanto, aparece un equilibrio entre las propuestas coloradas y las nacionalistas.

–La situación política del país recorre los mismos caminos de responsabilidad de coalición de gobierno del Partido Colorado con el Partido Nacional, más allá de que algunos de los actores son otros, como el caso del titular del Directorio del Partido Nacional, que en este caso es el ex presidente de la República, Luis Alberto Lacalle. Son matices distintos en cuanto a conducción política, respetables, pero todos enmarcados dentro de la voluntad política de llevar el país adelante, y en ese aspecto celebramos ayer con el doctor Volonté, y hoy con el ex presidente Lacalle, el aporte patriótico al país por encima de matices políticos que el Partido Nacional y el Partido Colorado tienen.

No es así en el caso del ex presidente Sanguinetti y el ex presidente Batlle que son de la misma cuna, que son del mismo tiempo, pero además son ejecutores de políticas de responsabilidad en base a que los colorados sentimos al Estado y sentimos al gobierno con una responsabilidad muy grande y más allá de pequeños matices en las propuestas, el camino es el de las certezas, el camino de la estabilidad y de defender lo mucho que hemos hecho como base para lograr otros objetivos.

–Hoy serían pequeños matices de lo que fueron duros enfrentamientos en el pasado.

–En el pasado reciente no ha habido duros enfrentamientos. Evidentemente ha habido enfrentamientos electorales como en todas las fuerzas políticas. Los enfrentamientos electorales son buenos en la medida que hacen que los partidos se fortalezcan, los partidos se revitalizan. Estando en el gobierno no ha habido enfrentamientos orgánicos, ha habido pequeños matices en alguna circunstancia muy especial pero a la hora de la verdad, a la hora de cumplir con el país y con la gente, tanto el doctor Batlle como el doctor Sanguinetti han estado juntos siempre y van a seguir juntos siempre.

No podemos pensar en coaliciones con otros partidos si no tenemos nuestra propia identidad de unidad. Sabemos cuáles son los límites o los ingredientes fundamentales para lograr armonías de coalición con otros partidos, en este caso con el Partido Nacional.

–Esa ha sido una de las características fundamentales del Partido Colorado: cultura de gobierno, cultura de poder.

–Y si en ciento y pico de años de gobierno democrático, más de 100 años el Partido Colorado estuvo en el gobierno, evidentemente somos el Estado, y si somos el Estado, sentimos las cosas del Estado como propias y sentimos las responsabilidades superiores que significa la conducción política del país. Estar en el gobierno es una responsabilidad muy seria y llevar adelante el proceso de transformación y de equilibrio no son temas para partidos o sectores políticos que no logran identidad propia y unidad.

–En líneas generales, ¿cómo evalúa estos casi ocho meses de gobierno?

–Partimos de la base de que el concierto internacional es negativo. Han sido meses que van consolidando un proyecto de país que está reflejado en la Ley de Urgencia y en el Presupuesto y recién ahí se va a llevar adelante un proceso dinámico. Venimos precedidos de un excelente gobierno del doctor Sanguinetti donde hemos consolidado no solamente lo que es la política económica, lo que es la estabilidad económica sino, simultáneamente, procesos de reforma muy profundo, como la reforma educativa, la reforma de la seguridad social, la reforma del Estado, y la atención a la salud pública.

Uruguay sigue siendo el país de América Latina que más gasta en lo social. La Cepal registra al Uruguay en el concierto internacional como el país que gasta más del 23% del PBI en cuestiones sociales. Somos el país más solidario de América Latina y más orientado a la problemática social y en eso el Partido Colorado ha tenido su historia porque es nuestro partido el artífice de las políticas sociales que el país llevó adelante, lleva adelante y seguramente va a llevar adelante en el futuro.

–Ahora, los altos índices de desocupación y los guarismos de bajas exportaciones y de actividad productiva y económica, ¿no deben ser solamente causas internacionales y deben de existir responsabilidades en el andamiaje gubernamental?

–Más que en el andamiaje gubernamental, las responsabilidades siempre son del país y de todos los uruguayos en la medida en que también asumimos las responsabilidades políticas de aquellos aciertos o errores del país, de la conducción económica o la situación internacional está atravesando.

Los problemas del país no son ajenos a la realidad política y tampoco son ajenos a la realidad social y económica del país.

Con respecto a la desocupación hay que reconocer los índices altos de desocupación que tiene el país con lo que han sido las cifras tradicionales. En los gobiernos colorados estamos acostumbrados a estar en un nivel de 7% u 8%.

Debemos analizar cómo se miden internacionalmente los guarismos de ocupación o de desocupación. En este caso, el Instituto Nacional de Estadística toma los parámetros internacionales que mide a los jóvenes de 14 años en adelante, ahí se empieza a registrar la medida de desocupación.

En relación a otros países como España que está por encima de un 20%, un país desarrollado que ha hecho una reforma estructural muy profunda en el área de los servicios y el turismo, estamos bien, pero lo que nos importa es la realidad uruguaya, porque tampoco queremos consolarnos con la desgracia de otros.

Por suerte en el Uruguay, en base a las reformas estructurales en la educación, los jóvenes de 14 años a 21 años están estudiando en 90% o 95% y esos jóvenes van a aparecer siempre en los guarismos de desocupación, sin trabajo. No existe en Uruguay la posibilidad de desocupación 0 por esa circunstancia beneficiosa para el país de que los jóvenes tienen educación gratuita, de alto nivel
que les permite incursionar en una formación adecuada para los tiempos a recorrer en el futuro.

Tenemos algunos puntos como la industria de la construcción que ha bajado sus niveles de ocupación, no así los niveles de la industria de la construcción en el nivel público donde ha seguido invirtiendo el Banco Hipotecario a razón de más de U$S 100 millones al año, el Ministerio de Vivienda sigue invirtiendo U$S 85 millones anuales. Lamentablemente los problemas en Argentina y Brasil han afectado enormemente la inversión privada en el área de infraestructura turística que se venía desarrollando a niveles excepcionales. Ha decrecido el nivel de inversión pero sentimos que lenta pero firmemente se va reactivando.

Uruguay está atravesando los guarismos internacionales vinculados al sector productivo primario, como es el sector agropecuario, que sigue produciendo, que sigue aumentando las exportaciones pero con menos ocupación de gente en virtud de la tecnificación que es un fenómeno del mundo que Uruguay lo está atravesando para lograr eficiencia y para lograr niveles de producción adecuados a la exigencia del mundo, y a los precios del mundo, donde a veces competimos sanamente y a veces competimos con malsanos subsidios de la Comunidad Económica Europea o de los países desarrollados que perjudica la producción o el trabajo nacional.

Merced a la excelente gestión del embajador Hugo Fernández Faingold, empresarios uruguayos y productos uruguayos están entrando a excelente precio a Estados Unidos, llámese carnes, quesos, mantecas, productos elaborados, tejidos, arroz saborizado, artesanías, cerámicas, carnes, ganado en pie. Uruguay está conquistando nuevos mercados, mercados que están reconociendo un país libre de aftosa pero también un país que ha hecho bien las cosas porque tenemos la mejor carne del mundo, el mejor cuero del mundo, la mejor manteca del mundo, porque son productos naturales.

Radicalización del Frente

–A nivel de gremiales del sector agropecuario y también de fuerzas políticas como el Frente Amplio se reclaman medidas de urgencia. ¿Estamos en un país de emergencia?

–Acá hay una comunión muy grande entre algunos dirigentes gremiales y las propuestas del Frente Amplio. Lamentablemente el Frente Amplio ha tenido que radicalizar su propuesta política que no fue su propuesta preelectoral donde el Frente Amplio terminó proponiendo gradualismo en las medidas y terminó diciendo no a la devaluación, respeto a la inversión extranjera, respeto a los depósitos.

Antes del mes de noviembre el FA decía por un lado devaluación y por el otro, no devaluación; por un lado desregulación y por otro, regulación.

El Frente había llegado a proponer pagarle un sueldo de $ 4000 a los que no trabajaban, fomentando la devaluación. Si se llegase a ese extremo de pagarle al que no trabaja, los que trabajan van a decir: «Yo tonto no quiero ser, me uno a la lista y voy a cobrar un subsidio».

El Frente Amplio le está haciendo un daño muy grande a la sociedad uruguaya porque la está orientando a reclamarle al gobierno algo que sabe que no se puede reclamar al gobierno porque el gobierno ya ha dado todas las posibilidades que tenía desde el punto de vista económico, vinculantes a crear condiciones económicas de producción y de estabilidad que nos permitan salir adelante.

Hemos estado reunidos con los productores rurales de todo el país, con aquellos que producen bien y no tienen dificultades, con aquellos que producen bien y tienen dificultades y con aquellos que no producen bien y también tienen dificultades, y cuando le preguntamos qué es lo primero que le piden al gobierno, nos dicen mantener la estabilidad.

Sin embargo, desde las fuerzas de izquierda se está reclamando a grito pelado devaluación de parte de algunos sectores. En estos tiempos de radicalización del Frente Amplio hay sectores que utilizan no solamente los sectores agropecuarios sino también los sectores estudiantiles.

Conocemos el sector agropecuario, conocemos las dificultades de la industria, conocemos las dificultades de competencia a nivel internacional pero también conocemos el esfuerzo y el trabajo que están haciendo los productores en un año difícil e igual están plantando, generando condiciones económicas favorables y los esfuerzos del país ya están teniendo un eco muy positivo. El ternero de reposición está a más de un dólar en las ferias y eso significa que los productores creen en la carne y creen en la producción.

Las situaciones son auspiciosas en la medida en que el sector productivo está exportando cada día un poquito más.

–¿Y qué opinión tiene sobre la interpelación del FA al ministro de Economía?

–Está claro que el Frente Amplio no va a venir a defender la devaluación que respalda Couriel, que significaría empapelar el país, y fundir de un día para el otro a todo el mundo que debe en dólares. Significaría matar a la clase media uruguaya, a las clases necesitadas y a todo aquel que necesita del crédito para comprarse un electrodoméstico, una casa, un apartamento, un auto, un televisor, realmente, sería fundir al país fundiendo a los uruguayos.

El Frente Amplio no va a proponer eso porque está de acuerdo un solo sector. Tampoco el Frente Amplio está de acuerdo en sostener lo que plantea el senador Astori, que está de acuerdo con la estabilidad económica y en cuidar las variables económicas porque se nos pueden escapar en una situación de emergencia que está viviendo la región y el mundo. Tampoco el Frente Amplio se pone de acuerdo en esa actitud responsable del senador Astori.

Todos sabemos que el Frente no va a proponer nada y va a venir a escuchar.

No es creíble el Frente Amplio porque no ha podido unificar ninguna de las propuestas en el área económica ni en las reformas estructurales del país y volvemos al circo electoral lejos de una elección, y en tiempos en que el país tendría que recorrer caminos de responsabilidad y de seriedad para salir adelante.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje