Los pasos de la maniobra mediática
1) Paolillo afirma que Fasano ejerce un periodismo indecente y agrega al final de su nota: «Si el Uruguay es un país donde los ciudadanos decentes tienen chance de vivir y trabajar y, eventualmente, progresar sin temor a que asociaciones para delinquir los destruyan en su reputación y en su honra por las razones más deleznables. O si, en cambio, los delincuentes, los chantajistas y los estafadores son los que mandan…»
2) Fasano considera que Paolillo lo acusa de estafa, chantaje y asociación ilícita y le inicia juicio por difamación e injurias.
3) Paolillo dice que sólo calificó a Fasano de «indecente» pero que no se refería a él cuando hablaba de estafa, chantaje o asociación para delinquir y que por lo tanto mantiene todos los términos de su nota sin quitarle ni agregarle una coma, ya que no se trata de Fasano a quien sólo le imputa el vocablo indecencia. Agrega que no se retracta de nada ya que no se refiere a Fasano a quien no acusa de esos delitos, salvo el de ser indecente que no es un delito.
4) Fasano dice que cree que Paolillo está mintiendo y que sí, se refería a él, cuando hablaba de delincuente y estafador y no sólo de indecencia, pero que para salvar el pellejo ahora afirma que no lo estaba acusando de delitos y sólo de indecencia. Y que eso es una cobardía.
5) Fasano explica a los magistrados que él considera a Paolillo un periodista que ha cometido las mayores de las indecencias como amanuense de un clausurador de diarios y encarcelador de periodistas, y por lo tanto aclara que en el episodio hay injurias mutuas pero que él no le inició el juicio porque le dijo indecente sino porque lo acusó de estafador, chantajista y asociado para delinquir.
6) Fasano desiste del juicio al establecer tanto Paolillo, como su abogado Otatti, como la jueza Berro y como la fiscal Cristina González, que Paolillo no lo acusó nunca de delincuente, estafador, chantajista y asociado para delinquir.
7) Paolillo, una vez desistido Fasano del juicio declara ante los canales de televisión que Fasano miente, que él no se retractó de nada y que mantiene en todos sus términos lo que escribió en el artículo infamante. No dice a la opinión pública lo que consta textualmente en el acta y en la grabación del juzgado: que él jamás acusó a Fasano de estafa, chantaje, delincuencia o asociación para delinquir y que por lo tanto no se puede retractar de lo que no dijo en ese artículo cuyos términos sostiene.
8) Fasano es llamado por varios medios que afirman no entender nada: Fasano desiste porque Paolillo dice que no se refiere a Fasano cuando habla de estafadores y delincuentes y Paolillo dice que Fasano miente porque él no se retracta y mantiene los términos de su artículo. Fasano explica a las radios la maniobra perfecta del amanuense del clausurador de diarios, Arbilla: primero acusa a Fasano sin mencionarlo, después dice que no se trataba de Fasano (así consta en el acta judicial) y después que Fasano desiste porque no hay ya cuerpo del delito, ya que no se refieren a él, Paolillo afirma que Fasano está mintiendo porque él no se retractó de nada. Y es cierto. No se retractó y confirmó todos los términos de su artículo pero oculta el acta a la opinión pública y oculta que afirmó que no acusó nunca a Fasano de ser estafador, chantajista, asociado para delinquir o delincuente.
Y dice que no se puede retractar de algo que nunca lo acusó. Claro, ahora ya Fasano desistió y él está a salvo. La maniobra perfecta de un truhán como hay pocos en el periodismo uruguayo, que cobardemente acusa y desacusa para no hacerse responsable de su conducta. Pero por más que los canales de televisión oculten el acta de la audiencia y la grabación de sus afirmaciones, la entidad de su engaño será finalmente conocida por la opinión pública.
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