Las termas municipales sanduceras pierden unos 150 mil dólares al año
–En julio se cumplen dos años desde que asumió como intendente de Paysandú. ¿Cuál es el balance que hace de su gestión?
–El primer año se trabajó fuertemente en el ordenamiento interno de la intendencia, mejoramiento de infraestructura, maquinarias y reorganización de las dependencias.
El segundo año fue de fortalecimiento de vínculos con el gobierno nacional, para tratar de aplicar los recursos que tiene disponibles en distintos programas, poder aterrizar las líneas de acción de los distintos ministerios y llevarlos adelante en Paysandú.
–¿Cuáles fueron las líneas de gestión?
–Acompañar al gobierno en el enorme esfuerzo que había que hacer con el Plan de Emergencia.
Trabajamos en políticas sociales a muerte, con prioridad en los niños, mejorando las guarderías municipales que las transformamos en aulas de educación inicial. Impulsamos políticas de educación física y deportes, tenemos un programa llamado «Enseñando a nadar en ríos y arroyos», a través del cual se va a los pueblos pequeños a enseñar natación a los niños. Hay un fuerte impulso a la cultura con un programa que se llama «Avecínese», en donde se pasa cine en localidades que tienen 10 o 15 viviendas.
Se han mejorado las políticas de alimentación y de vivienda.
–¿Qué porcentaje de desempleo tiene Paysandú?
–Estamos en un 13%, pero cuando arrancó este gobierno superábamos el 17%. Estamos trabajando con la Junta Nacional de Empleo y el Centro Público de Empleo, dando formación y capacitación. Tenemos servicios de apoyo empresarial junto con el Ministerio de Trabajo.
–¿Se han realizado auditorías en la comuna?
–Sí, con el objetivo de mejorar la gestión y de corregir irregularidades. El resultado ha sido bueno, pudimos detectar problemas, descubrimos que las termas dan pérdidas.
–¿Por qué motivo dan pérdida?
La afluencia de turismo que hay no es la suficiente para sostener la estructura. Queremos ver si podemos dar un salto cualitativo generando alguna inversión en algún hotel. Hoy hay hoteles municipales, alguno privado y zona de camping. Tenemos puntos en el año de buena afluencia pero después baja bastante.
La estrategia que hemos seguido para solucionar esto es a través de firmas de convenios sociales con el BPS, el Ministerio del Interior y Salud Pública, para tratar de que los fines de semana los hoteles puedan tener capacidades más colmadas. Eso ha mejorado el ingreso.
–¿De cuánto es la pérdida y desde cuándo se están registrando?
–La auditoría que hicimos fue apenas asumimos y se constató una pérdida de 150 mil dólares anuales.
–¿Se le ha expresado esta situación al Ministerio de Turismo?
–Sí. El Ministerio conoce la situación y nos está ayudando a elaborar un plan estratégico. Hemos hecho una inversión de 250 mil dólares en un sistema de saneamiento, para dejar las termas en condiciones de recibir una inversión.
También se está trabajando en la promoción de la región termal en conjunto con Salto.
–¿Se plantean la posibilidad de que las termas sanduceras salgan de la órbita municipal?
–No, la idea es seguir gestionándolas. El agua sigue siendo el recurso estratégico municipal. Tenemos una legislación aprobada hace 10 años que nos permite vender terrenos y la posibilidad de construir para poder alquilar. Hoy estamos en un momento positivo para poder dar ese salto.
–¿Han afectado turísticamente a Paysandú los cortes de puentes que llevan adelante piqueteros de Colón?
–Al turismo sanducero no lo afecta tanto, no está basado en el público argentino, sino interno. Desde el punto de vista económico los cortes afectan mucho más a Colón que a Paysandú. Con una diferencia de casi el 100% en el combustible mucha gente va a cargar nafta y ya que va consume.
Los cortes afectaron el vínculo de las dos ciudades, que tienen muchas actividades en común.
–Si bien no pierden dinero, ¿llegan a tener ganancias económicas con los cortes?
–Sí. Cuando se cortó en Semana de Turismo se consumió todo de este lado, si no la gente cruzaba.
–¿Cómo es la relación con la oposición y con el mismo Frente Amplio en Paysandú?
–Con nuestra bancada de ediles es buena. Empezamos muy mal, en el sentido de que nunca habíamos sido gobierno y generó descoordinación, falta de información y problemas para acordar métodos de trabajo. Hoy tenemos un muy buen relacionamiento. Con la fuerza política el proceso está más rezagado, hemos hecho las agrupaciones de gobierno pero falta dar más contenido político. Queremos que hechos importantes del gobierno puedan ser llevados al seno de la fuerza política para ser debatidos.
El trabajo con la oposición es dificultoso, ha sido difícil crear ámbitos de construcción de políticas departamentales, hay un clima de confrontación, pero son las reglas de la política y respetamos las diferencias. *
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