Por VÃctor Vaccaro – corresponsal en Chile
El nuevo antecedente, que se suma a la misteriosa desaparición del informe de la autopsia del ex mandatario, asà como las denuncias similares de los familiares del ex general Lutz, jefe de la Inteligencia militar al momento del golpe y disidente de la postura de Pinochet, del propio ex jefe de la CNI, general Odlanier Mena, y de la hija del diplomático español Carmelo Soria, confirma al quÃmico Eugenio BerrÃos como el principal actor que vincula estas muertes o tentativas de asesinato con la dictadura militar.
Por lo mismo, adquiere máxima importancia para el restablecimiento internacional de la verdad y la justicia la identificación de quienes en Chile, Argentina y Uruguay participaron primero en la fuga del agente BerrÃos cuando era requerido por la Justicia chilena, luego en el ingreso ilegal a Uruguay, la protección y sostenimiento en Montevideo, y su posterior asesinato en ese paÃs.
Este fue el planteamiento central que los senadores Carmen y Eduardo Frei le hicieron al presidente de Uruguay Jorge Batlle cuando éste los recibió el 16 de octubre durante el desarrollo de la reciente Asamblea de la SIP en Santiago, solicitándole que su gobierno “invite a los tribunales de Justicia a profundizar o acelerar esa investigación”.
EspecÃficamente los hermanos Frei esperan que, con pleno respeto de la independencia de los tribunales y las atribuciones del Ministerio de Defensa de Uruguay, ambos les proporcionen a través de la Embajada de Chile en Montevideo, información respecto al personal uruguayo –si lo hubo– que dio protección a BerrÃos en ese paÃs; las relaciones entre ambos aparatos de Inteligencia desde antes de la “desaparición” del quÃmico de la DINA y quiénes desde Chile solicitaron la protección correspondiente, asà como las personas que cumplieron esos roles.
En particular, pidieron se determinen las actividades desarrolladas en el caso BerrÃos por los coroneles Tomás Casella, Héctor Lluis y Edgardo da Cunha y del capitán Eduardo Radaelli, asà como de otros oficiales que conocieron de la “protección” que se otorgó a BerrÃos en Uruguay.
La senadora democratacristiana Carmen Frei, en entrevista exclusiva para LA REPUBLICA invocó “la posibilidad que obviamente tiene cualquier Estado de pedir que se reactive la investigación judicial. Me imagino que el gobierno uruguayo puede solicitar a instituciones como el Consejo de Defensa del Estado que existe en Chile, para que actúe ante los tribunales y éstos investiguen a fondo la muerte del señor BerrÃos”.
Mencionó también, como un camino posible “la vÃa administrativa en el Ministerio de Defensa, cuando aparecen militares involucrados en la protección a BerrÃos según la amplia información de prensa, de manera que sepamos qué chilenos o uruguayos estuvieron comprometidos con la huida de BerrÃos de Chile, en la protección de éste en Montevideo, la relación que existÃa entre estos agentes y finalmente con su asesinato”.
“Los pormenores de los viajes del señor Casella a Chile, por ejemplo, sus contactos en Chile, me imagino que los debe conocer en detalle el Ejército uruguayo. Lo mismo hemos pedido aquÃ, por oficios del Senado, que el Ministerio de Defensa chileno demande esa misma información a nuestro Ejército. Si hay que hacer historia, hagámosla con transparencia. No tenemos certeza de la participación de la DINA y BerrÃos en la muerte de mi padre. Las evidencias existen y no entendemos esta especie de pudor a la verdad. Eso nos parece grave”.
–¿En qué elementos se basan para vincular a BerrÃos y toda su trayectoria criminal con la muerte de su padre?
–Justamente en su trayectoria criminal. En el uso no sólo de gas “sarÃn”, sino de muchos otros productos tóxicos letales preparados por BerrÃos y la DINA para eliminar a opositores al régimen de Pinochet, el principal de los cuales era mi padre, o personas que estaban muy comprometidas y no era conveniente que hablaran”.
“A esto se suma la vinculación de BerrÃos con la muerte de mi padre que acaba de hacer la informante de la DINA, Luz Arce, en la Radio Cooperativa, quien reveló que en la clÃnica donde se operó mi padre, trabajaba una cantidad de médicos a sueldo de la DINA. Esto significa que tuvieron todas las oportunidades para liquidar a un paciente convaleciente de una intervención quirúrgica.
–¿Por qué BerrÃos era tan importante para la dictadura de Pinochet?
–Cómo serÃa de importante que el director de la CNI (que reemplazó a la DINA), el general Odlanier Mena, lo acusa públicamente en 1998 de haber recibido órdenes de su antecesor el general Manuel Contreras para asesinarlo por la vÃa del envenenamiento. BerrÃos era un personaje muy importante, era miembro de la DINA y estuvo involucrado en atentados como el caso de Mena, o en asesinatos como el del diplomático español Carmelo Soria. No era un personaje cualquiera para la dictadura. Tanto es asà que intervienen para protegerlo –según se ha dicho en la prensa uruguaya– funcionarios de alto rango del Ejército de ese paÃs. Con esto no le estamos pasando la pelota al gobierno uruguayo, sino que estamos planteando que hagamos justicia y verdad en serio, porque no es conveniente para las democracias mantener las dudas. Por esto nosotros lo vamos a llevar adelante en forma responsable hasta culminar la investigación.
–¿Cree que con estos nuevos antecedentes se podrÃa pedir la reapertura de los procesos tanto en Chile como Uruguay?
–Estamos en consulta con los abogados. Veremos cómo se puede activar la investigación a través del Ministerio de Relaciones Exteriores y de los propios tribunales allá y aquÃ.
–¿Pedirán que se tenga en cuenta también la confesión de la agente de la DINA Mariana Callejas, esposa de Townley, el asesino material de Letelier?
–Efectivamente, la señora Callejas dice que BerrÃos en su casa le habrÃa dicho “es tan fácil eliminar a indeseables sólo con algunas gotas de estafilococos dorados”, lo que la hizo comentar en un pie de página del libro de sus memorias que “siempre he pensado en la muerte de Eduardo Frei y la septicemia que la provocó”.
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