Escrito por: RICARDO PORTELA Y MAURICIO CAVALLO

El flamante instrumento mercosuriano tiene, a diferencia de los ya existentes en el bloque regional, un neto contenido político. El ámbito donde ayer tuvo su bautismo fue el Palacio Legislativo, lugar donde desde las 15 horas y hasta las 18 sesionaron las delegaciones de los cuatro países miembros más Venezuela que, por su condición, tendrá voz pero no voto hasta tanto no se confirme su ingreso pleno al bloque.
Una hora antes de la prevista para que diera inicio la sesión inaugural comenzaron a llegar los legisladores de los países miembros y el litigio por las plantas de celulosa que sostienen Uruguay y Argentina era el tema ineludible de la cita. Sin embargo, como si de antemano todo hubiera sido finamente pautado, ni uruguayos ni argentinos hicieron en forma explícita mención a ese punto. El ex canciller y actual diputado argentino Rafael Bielsa (Frente para la Victoria / PJ) más de una vez debió sortear a los periodistas que lo requerían sobre el tema con un somero “no hago declaraciones” hasta que en determinado momento parece que se llegó al límite de su paciencia, y dijo: “Ustedes son mis anfitriones y yo su huésped. Por lo tanto, déjenme en paz”.
Más diplomático que su coterráneo, el diputado Alfredo Atanasof (peronista federal y ex jefe de gabinete del ex gobierno de Eduardo Duhalde) dijo a La Republica que la controversia entre nuestro país y el suyo “es un tema netamente bilateral” y “entiendo que flaco favor le estaríamos haciendo al Parlamento del Mercosur trasladándole el punto. Además -sostuvo- no deberíamos entrometernos con el diálogo que a nivel ejecutivo se viene gestando gracias a la labor facilitadora de España”.
Sin embargo en su discurso, el presidente del Parlamento del Mercosur, el paraguayo Alfonso González sostuvo que “este Mercosur que atravesamos, con sobresaltos, con desigualdades inacabables, con barreras y obstáculos a la libre circulación de bienes y personas realmente no nos sirve, no es funcional a nuestro países y fundamentalmente a nuestros pueblos”.
González destacó que el Parlamento del Mercosur ha sido creado para evitar que “dos miembros fundadores hayan desarrollado un conflicto de enorme magnitud que, sin ningún tipo de discusión, afecta a todos los países signatarios y que erróneamente se lo redujo a un espacio bilateral”. Y agregó: “El Mercosur requiere y demanda entendimientos regionales cuando los signatarios no son capaces de encontrar soluciones bilaterales”.
Rato antes, el vicepresidente uruguayo Rodolfo Nin Novoa abriendo la parte oratoria tuvo miradas y silencios que pretendieron ser esclarecedores hacia la delegación de parlamentarios argentinos.
“(El Parlamento del Mercosur) será necesariamente un ámbito para solución de controversias” disparó Nin Novoa desde la mesa mirando a los representantes del vecino país y les recordó que cuando el bloque regional nació hace ya 16 años “lo hizo apostando siempre al derecho internacional”.
Luego, el ministro Reinaldo Gargano hizo lucir su condición de canciller y evitó rozar cualquier tipo de alusión. Exhortó a enriquecer la labor parlamentaria del bloque regional, “en un espacio geográfico donde existen las mayores posibilidades de energía y recursos (…) sería criminal no reforzar la integración (porque) la integración la queremos para terminar con el hambre y la pobreza”.
El Partido Nacional ha sido y es el sector que más fuertemente criticó la creación del Parlamento del Mercosur, por entender que el bloque regional nació originalmente para convertirse en un espacio comercial y no político, entre otros argumentos.
A pesar de ello, integra con siete legisladores la bancada uruguaya en el Parlamento mercosuriano. Y hoy, en el segundo día de sesiones, hará valer su condición y planteará su molestia por el discurso hecho ayer por el vicecanciller argentino Eduardo Sigal (ver nota aparte) que calificó la década de los años 90 en la región como plagada de políticas hambreadoras y de rendirse a los capitales internacionales.
“(El vicecanciller argentino) estuvo fuera de lugar en su discurso, cuando en realidad debería haberse limitado a destacar los temas que nos unen y no aquellos que nos distancian” dijo a este diario el senador Ruperto Long (Alianza Nacional/PN). “La de hoy (por ayer) fue una instancia protocolar y no correspondía que calificara a los gobiernos de la década del 90″.
Hoy continúa la labor del Parlamento del Mercosur con la definición de temas internos del nuevo órgano y los legisladores blancos no descartan plantear su molestia por el discurso del jerarca argentino.
Durante la sesión y luego de las palabras de bienvenida del vicepresidente de la República, Rodolfo Nin Novoa, el presidente del deliberativo regional, el senador paraguayo Alfonso González Núñez, procedió a poner a consideración del cuerpo la aprobación del reglamento de sesiones, dio lectura de la composición del Parlamento y dio paso al acto de posesión del cargo de los legisladores.
También se designó como vicepresidentes al diputado argentino Alberto Balestrini; al diputado brasileño, Rosinha; al diputado Roberto Conde, de Uruguay; y al diputado Saúl Ortega por Venezuela.
El diputado Saúl Ortega, presidente de la Comisión de Política Exterior de Venezuela destacó que “asistimos a un tiempo en el cual nuestros pueblos están señalando que hay viento fresco en este continente” al igual que también se ve en Centroamérica y en los propios EEUU, donde nuestros pueblos tienen una importante contribución.
Ortega señaló que nuestros países están “cargados de un tiempo de cambio” que necesariamente “debe ser expresado de alguna forma en el Parlamento del Mercosur”.
“Nuestros pueblos aspiran y esperan de nosotros algo más” que la integración económica del bloque comercial, ya que “las oportunidades tienen que expresarse en desarrollo económico, pero también en justicia social”, pero esto no es posible en caso que no se logre “derrotar el ciclo de la pobreza” que padece la región, sostuvo el venezolano.
Tenemos la esperanza de “ver en este Parlamento una oportunidad muy importante en la cual podamos reivindicar los sueños, las utopías y las oportunidades para construir una posibilidad con justicia social para nuestros pueblos”, indicó Ortega.
En otro sentido rechazó el “proyecto de reeditar el colonialismo, la denominación y la subordinación” en Latinoamérica con el ALCA que promueve Estados Unidos que es “lo ancho para ellos y lo angosto para nosotros”.
El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, remarcó el reconocimiento del gobierno de su país para quienes contribuyeron a dar forma la concreción del objetivo del Parlamento del Mercosur.
“Este es un momento decisivo en la construcción del Mercosur y una forma de representación ciudadana y de democracia. La integración de América del Sur es la mayor prioridad en el pensamiento brasileño, y también estamos empeñados en otros procesos como lo es la Comunidad Sudamericana de Naciones”, remarcó el canciller brasileño.
Señaló que no se puede dejar de lado que en los últimos 20 años el Mercosur fue inexorablemente el motor que inyectó el “integracionismo”.
Pero señaló que su país quiere una integración “genuina, oportuna, y solidaria” que procese condiciones para el desarrollo económico, la inclusión social, la reducción de la pobreza y la prosperidad en países de América.
“Es decir, estamos hablando de un proyecto de desarrollo compartido, de pueblos hermanos que quieren encarar el futuro juntos. Nuestra unión no será jamás en detrimento de las minorías, por ello observaremos los principios democráticos procurando la igualdad y la valorización de la ciudadanía y el Parlamento es la mejor garantía de que estamos trabajando en ese camino”, dijo Amorim.
Resaltó que su gobierno coincide con la postura
del presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, de que los obstáculos por los cuales atraviesa el Mercosur “sólo podrían ser superados con más integración y más Mercosur”.
Reconoció que dichos obstáculos “no son pocos ni pequeños” y aceptó que existen “dificultades generadas por las existencia de asimetrías”. Aunque consideró que “tal vez las mayores dificultades son las existencias de encasillamientos mentales, porque no falta en cada uno de nuestros países sectores que no consiguen apartarse de patrones históricos ya superados”.
“Hay que mirar más allá de las dificultades comerciales. Buscamos fomentar el intercambio comercial”. Remarcó el secretario de Estado brasileño.
Dijo que desde ahora habrá un Parlamento que “fortalecerá las instituciones” y las hará cada vez más palpable para los pueblos. “¡Larga vida al Parlamento del Mercosur!”
Por su parte el representante del Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina, el viceministro de Integración Económica y Mercosur, Eduardo Sigal, excusó al canciller argentino Jorge Taiana por no poder participar del evento porque, aseguró, se encuentra en el interior de su país donde se realiza el foro de ministros de desarrollo social de América Latina promocionado por la Unesco para discutir la integralidad y articulación de las políticas sociales en la región. Otra ausencia que llamó la atención fue la del presidente pro témpore del Mercosur, el presidente del Paraguay. En el caso del presidente Tabaré Vázquez, invitado a la sesión, su presencia no correspondía por razones de protocolo.
Sigal señaló que el Parlamento del Mercosur es un “salto cualitativo sustantivo” para el proceso de integración regional porque se está buscando la “representación política y social del conjunto de los ciudadanos en los procesos de integración regional”.
Acotó que lo fundamental del proceso de integración regional -con la firma del Tratado de Asunción-, se fundamentó y se basó en la “intergubernamentalidad” en la decisión política de los gobiernos para poder generar en un proceso que lleve a América ser protagonistas del mundo global en el que estamos viviendo”.
“Era imprescindible transformar la esencia fundamental mercantilista que nos había impuesto el neoliberalismo de la década de los 90 en un proceso de integración que se sustente en los ideales que anidan en el pensamiento de los libertadores”, acotó.
En ese marco, dijo que los pueblos se podían preguntar por qué el legado de los libertadores no se podía transformar en un factor de unión latinoamericana, y dijo que ahora la oportunidad histórica del Parlamento del Mercosur abre la posibilidad de transitar una nueva época donde se materialicen esos ideales.
El Mercosur ha sido posible también como resultado de la democracia que tanto dolor costó a los pueblos poder conquistar y estabilizar. “La sangre de muchos compatriotas regaron con dictaduras criminales a lo largo y ancho de los países la voluntad de unidad que nunca se pudo concretar, por eso valoramos que el Mercosur es el resultado de los procesos democráticos y también es un garante para la democracia”, acotó Sigal.
Definió al Mercosur como la “caja de resonancia” y con la creación del Parlamento regional se estará “consolidando la democracia” y construyendo “nuevas familias políticas”.
“El Parlamento del Mercosur ayudará a construir una identidad regional para ser actores del proceso de globalización y no sólo sufrir ese proceso, y se transforma en un salto de calidad en el proceso de integración. Pero esto no quiere decir que estemos en contra del comercio. Este Parlamento es una pieza fundamental para desarrollar más comercio, y apertura, defendiendo nuestras fuentes de trabajo”, subrayó.
Roberto Conde, vicepresidente del Parlamento, abogó por tender “puentes”.
El diputado socialista Roberto Conde señaló que de “la confianza” entre los países serán posibles “los puentes que podamos construir”.
El legislador cuestionó a quienes objetaron la conformación del Parlamento regional y lo definen como algo “simbólico”.
“Es simbólico sí, porque simboliza que el espíritu de nuestros libertadores está presente entre nosotros y que estamos dispuestos a construir la obra pendiente de hace casi 200 años de encaminarnos hacia nuestra segunda y definitiva independencia nacional”, expresó Conde en un encendido discurso. En ese momento el legislador fue ovacionado por el público presente y también por las delegaciones de parlamentarios.
Añadió que “no es cierto” que sea sólo un Parlamento simbólico “porque tendrá muchas facultades y ello dependerá de que tengamos la lucidez y el coraje cívico de ejercerlas”. “Somos conscientes de los problemas de la integración, pero sabemos que tenemos que llevar adelante semejante construcción histórica a partir de desarrollos muy desiguales entre nuestros pueblos y también hacia el interior de nuestras sociedades, pero asumimos nuestras tareas con el propósito de llevar a cabo la concreción de todas las medidas para reducir esas desigualdades”, sostuvo.
Conde entiende que esas desigualdades obedecen a razones “internas” de la región, y “externas” del mundo global.
“Las razones internas las gobernaremos democráticamente para que nunca más predominen las hipótesis de enfrentamiento y de conflicto y para pasar a instrumentar hipótesis de cooperación”, remarcó el parlamentario.
En cuanto a los factores externos que provocaron desigualdad y fragmentación dijo que los legisladores están en condiciones de decir “no” de un modo sereno y comprometido, y por ello desde el Parlamento se tomarán las medidas necesarias par que en el siglo XXI “no se tenga que repetir la dramática experiencia del siglo XX plagados de golpes de Estado financiados desde el exterior. Este siglo será el de le vigencia plena de la soberanía sin ningún tipo de amenaza externa”, en ese momento Conde volvió a ser aplaudido.
Por otro lado dijo que cualquiera sea el resultado de la Ronda de Doha, desde América se ha ratificado la voluntad de “cooperar” entre la Unión Europea y el Mercosur para encontrar los términos de un comercio “justo”. Señaló que sin consolidación del Mercosur no habrá Comunidad Sudamericana de Naciones, la cual es el “objetivo último y trascendente”. *
OTRAS NOTICIAS EN LARED21



