Denunciaron condiciones de esclavitud en Colonia
Los trabajadores colonienses incluyeron en la víspera un extenso capítulo con denuncias sobre irregularidades en empresas de este departamento. Algunos de esos hechos fueron calificados como «situaciones feudales».
En el acto realizado próximo al mediodía en la explanada de la Intendencia, Marcos Terille, presidente del Sindicato de Obreros de Dancotex Colonia (Sodac) se refirió a la realidad que viven los trabajadores de la bodega Los Cerros de San Juan. Señaló el sindicalista que «allí trabajan de sol a sol, en condiciones de esclavitud, cobrando por debajo de los laudos y sin las protecciones necesarias para el uso de agrotóxicos». «Trabajan menores con dichos productos y manipulando herramientas, para lo cual no están autorizados por INAU», indicó Terille.
Agregó que en la referida bodega «hay una empresa tercerizada que trae gente dada de alta de la Colonia Etchepare, sometida a muy malas condiciones de vida» y que » a las 19.00 horas, cierran las tranqueras (del establecimiento) y los trabajadores quedan aislados, sin poder salir». «Después de nuestra presencia en el lugar, comienzan a anotar los nombres de los que salen y hacia dónde se dirigen, atentando totalmente contra la libertad personal».
Por su parte, Wilfredo Mignone, secretario del Sindicato de la Construcción (Sunca) hizo referencia a la situación de la fábrica textil Dancotex. Dijo que «a casi tres años de la reapertura (de esa empresa) no se ha conformado en lo más mínimo la expectativa generada en nuestra población».
«La respuesta del empresario (Daniel Soloducho) no ha estado a la altura de lo esperado. Y desde la reapertura se ha venido soportando diferentes irregularidades, atropellos, discriminación y humillaciones.», denunció Mignone. Recordó, en ese sentido, que «la mayoría de las quincenas y aguinaldos se pagan fuera de plazos o en cuotas» y que «no se vuelcan los recursos del sindicato en los plazos establecidos».
«Este empresario Soloducho, históricamente amparado por los gobiernos de turno, tuvo que reconocer al Congreso Obrero Textil, al sindicato de Colonia y fue obligado a sentarse a negociar en la Dinatra», subrayó Mignone. Sobre el final de su alocución acusó a «los históricos servidores a los intereses patronales, los amarillos de siempre, que siguen trabajando en las sombras», en la textil Dancotex.
Mignone también dedicó un pasaje de su discurso para mencionar el caso de Yazaki, fábrica de autopartes que funciona en un galpón del puerto de Colonia. Dijo el sindicalista que allí «las condiciones laborales son las peores para la salud en todas las ramas de actividades que hay en Colonia, con un sistema de producción inhumano, que recuerda lo peor de la Revolución Industrial». Reclamó, en nombre del Plenario Intersindical coloniense «salarios dignos y mejor asistencia de salud» para los obreros de esa planta. *
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