Lacalle impulsa un plan para la caída de Castro
El ex presidente de la República, y líder del Herrerismo, Luis Alberto Lacalle, planteó ayer en Berlín, Alemania, lo que definió como «Plan Martí», consistente en una ayuda económica y humana a la nación caribeña. Su aplicación se haría con «la caída de la dictadura y reiniciado el camino democrático», dijo el dirigente nacionalista. Propuso que esas acciones sean dirigidas para que «Cuba sea reconstruida como nación libre y próspera».
Luis Alberto Lacalle disertó ayer en Berlín, invitado por la Fundación Konrad Adenauer, en la conferencia titulada «Democracia en Cuba». En este evento participaron mayoritariamente personalidades contrarias al gobierno de Fidel Castro, como el ex presidente de la República Checa Václav Havel, y el ex presidente del gobierno español José María Aznar.
En ese marco, Lacalle llevó a Berlín su propuesta del «Plan Martí». De acuerdo con lo expuesto por el dirigente herrerista, esta iniciativa «propone contribuir con recursos económicos y humanos (la reconstrucción de Cuba), coordinando los esfuerzos internacionales y los de los propios cubanos».
Lacalle propone un aporte económico a la isla, pero también una ayuda de carácter técnico, «que logre encauzar la vida cotidiana de una nación que durante 50 años no conoció la libertad ni el derecho».
Para el ex presidente uruguayo, «la destrucción de la base económica de Cuba llevada a cabo por la tiranía requiere de recursos materiales y de medidas legales, culturales que instalen una sociedad moderna».
Lacalle propone la creación de un Fondo de Reconstrucción, administrado por una entidad de derecho público internacional, de vida limitada en el tiempo, que centralice los aportes de distintos orígenes. En cuanto a la asistencia técnica, el ex mandatario plantea ofrecer aportes técnicos en materia constitucional, administrativa, de organización de partidos políticos y sindicatos. «Siempre a solicitud del gobierno cubano», aclaró.
Lacalle afirmó que este Plan Martí tendrá una duración limitada en el tiempo, preanunciada e impostergable. «Pretende ser una ayuda, un impulso pero no puede ser sustitutivo de la acción pública o privada auténticas. Cumplida su función se extinguirá. Si su aporte contribuye a una Cuba más libre, próspera y justa, se habrá cumplido cabalmente su objetivo». «Terminada la tiranía en Cuba, elegido un gobierno democrático, será necesario un gran esfuerzo de la comunidad internacional y de la comunidad cubana –tanto la del exilio como la de dentro de Cuba– para la reconstrucción», señaló el ex presidente uruguayo. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad