Reactivan el caso Berríos en Chile: Batlle ofreció toda la documentación
Batlle, que ayer participó en Santiago en la 56 reunión general de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), se entrevistó con dos de los hijos del extinto mandatario chileno, la senadora Carmen Frei y el ex presidente Eduardo Frei Ruiz Tagle, quien este año dejó la jefatura del Estado de su país.
«Yo, naturalmente, me he puesto a sus órdenes», dijo Batlle, tras escuchar una expresa petición de ayuda. Frei Montalva, democristiano, que gobernó entre 1964 y 1970, murió a los 71 años de edad en una clínica privada santiaguina, afectado por una sorprendente y virulenta infección que le sobrevino después de una operación quirúrgica para la extirpación de una hernia de hiato.
Batlle descontó que tanto el gobierno como la Justicia uruguaya colaborarán con el pedido cuando sea formulado y manifestó que en Chile aún «no existe una instrumentación legal» sobre él.
También señaló que los hechos vinculados a la presencia de Berríos en Uruguay, a partir de 1991, «ocurren mucho tiempo después de estar ya instalada la democracia en Chile».
Batlle sostuvo a su vez que tampoco se ocupó de este tema, que se encuentra archivado a nivel de la Justicia uruguaya, salvo en la oportunidad en que fue presidente de la Comisión Permamente cuando se trató en el Poder Legislativo.
Denuncia en el Congreso La semana pasada, durante una intervención en el Senado, Carmen Frei dijo que su familia tiene dudas razonables sobre las causas de la muerte y que sospecha de una acción de envenenamiento ordenada por la DINA/CNI, la temida policía secreta del régimen de facto de Pinochet (1973-90).
La legisladora sindicó como supuestos implicados a los bioquímicos Eugenio Berríos y Francisco Oyarzún, que formaban en la agencia gubernamental.
En la época de su fallecimiento, Frei, elegido en las urnas con la más alta votación en la historia de los comicios locales, era considerado el líder natural para encabezar un régimen democrático si caducaba la dictadura pinochetista, severamente condenado por las violaciones a los derechos humanos.
Berríos, que participaba en un programa de la DINA/CNIA para la fabricación del mortal gas sarín y de productos letales para su uso contra opositores a Pinochet, apareció muerto en una playa uruguaya en abril de 1995, misteriosamente ejecutado a balazos en la cabeza.
«Ellos (los hijos de Frei Montalva) tienen una inquietud a propósito del destino final de su padre y piensan que puede haber habido en ese hecho circunstancias ajenas a los procesos naturales», comentó Batlle después de la conversación con los familiares en un hotel de Santiago.
«Se quisieron entrevistar conmigo para participarme de su preocupación y de sus inquietudes, para eventualmente, en el caso que se haga aquí (Chile) algún tipo de investigación en los ámbitos judiciales, puedan recabar alguna información no solamente al Uruguay, sino también de la Argentina o donde ellos quieran», dijo el mandatario uruguayo.
Eduardo Frei, por su parte, comunicó a la prensa en Santiago que Batlle les había asegurado su deseo de colaborar facilitando el acceso a documentos reunidos en Uruguay en torno al caso Berríos.
Según datos públicos de la investigación judicial y policial uruguaya, el asesinado químico llegó a Montevideo bajo la protección mixta de agentes militares de ambos países, después de salir de Chile con identidad falsa y pasar por territorio de la Argentina con una similar cobertura de integrantes que en tiempos de las dictaduras del Cono Sur.
«La DINA vinculada» Carmen Frei dijo que una de las interrogantes que se trata de despejar es la presencia de Berríos en la sala donde su padre recibía tratamiento en la clínica. En el operativo, participaron, entre otros, el actual coronel retirado Tomás Casella, quien se encuentra en delicado estado tras una intervención quirúrgica en el Hospital Militar .
Hubo varias personas extrañas vestidas con trajes médicos que trataron de ingresar al edificio, hasta el punto de que fue necesario organizar una guardia para proteger el sitio, dijo la congresista. «Lógicamente la DINA estuvo vinculada», agregó su hermano Eduardo, que recordó que el militante comunista Carmelo Soria, nacido en España, fue asesinado en Santiago en 1976, por agentes de la policía secreta chilena que emplearon el mortal gas sarín. Soria fue asesinado en la misma casa donde Berríos y otros empleados de la DINA/CNI fabricaban el gas, según el testimonio del norteamericano Michael Townley, que integraba la agencia represora.
La mujer de Townley, Mariana Callejas, testimonió en un libro de su autoría que Berríos aseguraba en sus conversaciones que el mejor método para eliminar a un «indeseable» eran unas gotas de microbios estafilocos dorados. Esos gérmenes y una bacteria desconocida en Chile, para la cual no existe remedio, fueron detectados en la infección que sufrió Frei Montalva, según versiones de los facultativos tratantes comunicadas a la familia.
La semana pasada, tras las declaraciones de Carmen Frei, el cirujano Augusto Larrain, que participó en la cirugía del ex presidente, dijo que la rápida contaminación de su organismo fue extraña. «Nunca vi algo así», manifestó el médico, que hasta entonces había dirigido más de 800 operaciones de hernia al hiato (sistema digestino), consideradas de bajo riesgo por la profesión médica.
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