Hugo Chávez ordenó profundizar las relaciones con Uruguay
El ministro de Energía y Petróleo de Venezuela, Rafael Ramírez, alteró ayer su agenda para conversar en primer lugar con la delegación de Ancap. El hecho no pasó inadvertido entre las demás empresas petroleras ya que, además, no se limitó a los 45 minutos de reunión previamente pactados sino que la misma se extendió por dos horas.
Los resultados de este encuentro son los que justifican esta alteración de la agenda ministerial, ya que se «avanzó mucho conceptualmente» en todos los temas que exigían una definición. Las fuentes consultadas señalan que se está a punto de concretar en realidad los proyectos, y se recalcó que el presidente Hugo Chávez encomendó al ministro Ramírez que «se profundicen las relaciones con Uruguay». Ramirez habló con Daniel Martínez, Raúl Sendic y Germán Riet, los directores de Ancap, y también insistió en que el dinero que en este momento está en el BROU, fruto del fideicomiso generado entre ambos países para el pago del comercio petrolero, se destine a proyectos productivos en nuestro país. Los temas tratados fueron sobre el pozo de petróleo de la faja del Orinoco, la ampliación de la refinería de La Teja y la financiación de una nueva planta de cemento.
Lo que se acordó en primera instancia fue que la explotación del pozo petrolero y la ampliación de la refinería de La Teja para poder procesar petróleo pesado se tomara como un solo proyecto, ya que son dependientes uno de otro.
Sobre el primer punto ya hay acuerdo en que Ancap será socio minoritario del pozo petrolero y Pdvsa será el socio mayoritario. Las partes coincidieron en la conveniencia de conformar una sociedad anónima en Venezuela para la explotación del pozo petrolero (con mayoría de Pdvsa) y una sociedad en Uruguay para construir los módulos de conversión profunda (término técnico para referirse al proceso del petróleo pesado) en la Refinería de Ancap, así como para poder comercializar al exterior los excedentes de lo producido en los módulos. Seguidamente se conversó sobre la propuesta que realizara Ancap para concretar cambios en la forma de pago del petróleo comprado al país caribeño acordada en 2005. Según lo hablado previamente, Venezuela daría una respuesta en este encuentro en Isla Margarita. Ancap había propuesto pagar al contado el 75% del total de cada compra, en vez de hacerlo a 90 días como había sido acordado en su momento, con lo cual el Ente se ahorraría los intereses que genera el crédito de tres meses. El Directorio aprovechó el momento para señalar a Ramírez que esta fórmula le había permitido a la empresa poder salir de una situación financiera extremadamente difícil que había recibido de la administración anterior.
En cuanto al 25% restante, que estaba acordado se iba a pagar en 15 años con dos de gracia, pagarlo al contado para no pagar intereses, pero, en vez de pagarlo a Pdvsa, pagarlo al Estado uruguayo, el que emitiría algún tipo de papel acreditando la deuda que pasaría ahora a ser del Estado y ya no más de Ancap. La propuesta cuenta, naturalmente, con el aval del ministro de Economía, Danilo Astori.
Según se explicó a LA REPÚBLICA lo adeudado por Ancap en estos dos años por concepto de este 25% a pagar a futuro le significa 200 millones de dólares, con un patrimonio de Ancap avaluado en mil millones de dólares. «Hasta ahora ese 25% sirvió mucho para arreglar su situación financiera pero ahora hay que buscar otra salida», señalaron las fuentes.
Se considera que las condiciones de pago, a 17 años y con un 2% anual, son condiciones muy buenas, difíciles de igualar en el mercado internacional del crédito por lo que el país se beneficia.
La planta de cemento es casi un hecho
Sobre la propuesta de financiación para construir una planta cementera nueva en Paysandú que ofreció Venezuela, una venta de clinker por parte de Uruguay, que es el producto anterior al cemento generado al tratar la caliza y la comercialización de Venezuela de carbón de petróleo (petcoke) y carbón mineral (el cual debe mezclarse en una mínima proporción con el petcoke), y que luego de molerse en nuestro país se utilizaría como combustible en la planta cementera, el ministro Ramírez manifestó al Directorio de Ancap que hay un 98% de acuerdo.
Se destacó que más allá de la importancia de este acuerdo, tiene otras connotaciones de particular magnitud, ya que repercuten directamente en todo el comercio entre ambos países. Es que de concretarse, se habilitaría la existencia de una línea permanente de barcos entre ambos países, que hoy no existe, con embarcaciones denominadas multipropósito porque pueden transportar diferentes tipos de mercaderías (clinke, carbón, animales vivos y otro tipo de mercaderías).
Lo que falta ajustar para sellar el acuerdo es el precio al que Ancap venderá el clinker y por parte de Venezuela el precio del carbón, «hay que realizar una paramétrica porque es un negocio que se cerraría por un período de 20 años».
Asimismo, se ratificó que el Directorio de Ancap, aún cerrando este acuerdo con Venezuela, está decidido a convertir la negociación con la brasilera Camargo Correa (de crear una sociedad para levantar una nueva fábrica cementera en Paysandú) que no sea contradictoria con este proyecto cuasi acordado con el ministro Ramírez, sino que se convierta en un negocio complementario. Claro está que no se considera viable la propuesta presentada por Camargo Correa, sino que se parte de una aceptación de la multinacional brasileña de la contrapropuesta que le presentará Ancap. En cuanto a los volúmenes a comercializar sobrepasan las 500.000 toneladas anuales en ambos casos.
Si bien la reconversión de la planta de Minas no está incluida en el proyecto con Venezuela, el Directorio de Ancap está esperando unos estudios técnicos que le informarán si dicha planta puede procesar petcoke (que contiene azufre) como combustible, debido a posibles problemas de contaminación.
En el caso de que se debieran hacer algunas inversiones en la planta para utilizar dicho combustible el Directorio de Ancap está dispuesto a realizarlas, según la información proporcionada.
U$S 20: de inversión en Bella Unión
Se planteó formalmente la compra por parte de Venezuela de las acciones (el 10%, por un valor aproximado a los 700.000 dólares) propiedad de la Corporación Nacional para el Desarrollo en ALUR, en Bella Unión. Se deben realizar inversiones del orden de los 20 millones de dólares, que la CND no está ni dispuesta ni en condiciones de realizar. Hay que modernizar el proceso tecnológico (el actual es muy antiguo y costoso), por otra parte, las calderas que generan el vapor para hacer funcionar el ingenio están muy deterioradas. Esta inversión se hizo en parte ya que actualmente se está instalando una caldera comprada en Brasil.
En ellas se quema el bagazo remanente del proceso industrial y se genera vapor, pero también electricidad, para lo que se necesita dotar al ingenio de una turbina con más potencia que permita no solo producir para la fábrica sino también para venderle a UTE. Otra inversión importante a realizar es la construcción de la destilería de alcohol, de etanol, que en parte se utilizará para devolver a Pdvsa los 7 millones de dólares que ya adelantó para la obra a realizar. Las negociaciones están encaminadas y falta únicamente que el Directorio de Pdvsa las apruebe. *
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