Empresas Públicas crean red para optimizar sus servicios y coordinar políticas hacia la sociedad
Teniendo como foco al ciudadano, la Red definió como su principal objetivo específico la optimización global de los servicios que se prestan a la sociedad.
La Red que por este trimestre está presidida por el ingeniero Daniel Martínez, presidente de Ancap, reconoce no estar conforme de la actual constitución y funcionamiento del sistema desde «una perspectiva de renovación sustentada en intereses comunes».
Para ello ya han acordado la aplicación de criterios de racionalidad en el uso de recursos tales como la utilización de infraestructura (un ejemplo de ello son los locales que comparten BPS, DGI y Ministerio de Trabajo), el efectuar contrataciones y servicios en forma asociada, la fijación de metas en materia económica en particular entre las empresas que trabajan en áreas similares o que se complementan, así como acordar metas de valor agregado y valor recibido o percibido por el cliente.
El documento que terminó de delinearse en la jornada que realizaron en marzo en el Parque de Vacaciones de UTE todos los presidentes informa también que se acordó «incrementar la cobertura del servicio absoluto sin perder calidad, manteniendo y aumentando la eficiencia».
Los jerarcas asumen también que la sociedad uruguaya es la propietaria de las empresas y que no todos sus integrantes son usuarios de los servicios que se brindan.
Se acordó asimismo fijar programas y planes para estimular el trabajo mediante compras u otros mecanismos en forma unificada con el objetivo del desarrollo de la producción nacional y su internacionalización. En este último aspecto se concretó la firme determinación de fomentar la apertura de nuevos mercados para que las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes) «superen y trasciendan la escala nacional».
Los jerarcas admiten la existencia de «dificultades» en la organización, estructura, gestión y cultura interna de las empresas.
La Red no se define como una nueva y pesada estructura burocrática sino se establece desde un principio que los instrumentos de gestión de cada una de las empresas deben buscar ser «ágiles y comprometidos» equilibrando la coordinación y la autonomía.
Asimismo remarcaron que para la renovación y cambio de actitud en la manifestación cultural de los integrantes de las empresas, «será imprescindible la definición de pautas y lineamientos nítidos por parte de los directorios y el compromiso de los cuadros gerenciales en la implementación de las políticas».
Se entiende que este desafío implica asumir «un alto grado de responsabilidad» ya que habrá que hacer participar e implicar a «todos los funcionarios como corolario de un nuevo concepto de servidor público de las empresas».*
Compartí tu opinión con toda la comunidad