
Ex combatientes, “carapintadas”, ciudadanos comunes y hasta una mujer manifestaron la intención de hacer caer la chimenea de Botnia, tanto sea con algún proyectil como a través de la inmolación.
Los ánimos en Gualeguaychú cada vez se están caldeando más. Parecería que los cortes de ruta no son suficientes como para frenar el avance de la planta de Botnia, y aumenta la percepción de que la pastera finalmente funcionará. Si bien mantienen la fuerza en los piquetes, varios integrantes de la Asamblea temen que ciudadanos que no integran este grupo conspiren contra la planta en Fray Bentos.
Incluso, los ofrecimientos para evitar el funcionamiento de la papelera son numerosos y constantes.
Ayer, el asambleísta Juan Ferrari manifestó que los carapintadas argentinos (activistas de extrema derecha en épocas de Alfonsín y Menem) ofrecen insistentemente la posibilidad de realizar un atentado contra Botnia.
Algunos meses atrás, la prensa informó sobre un intento similar, cuando un carapintada ofrecía un arma capaz de derribar la chimenea. Según informó Ferrari, en declaraciones recogidas por Canal 4, los ofrecimientos se repiten, ahora insistentemente.
El propio activista descartó terminantemente que la Asamblea Ambiental escuche alguna de estas ofertas, por considerar que sería derrumbar todo lo hecho hasta el momento.
En el mismo sentido, el coordinador José Pouler reconoció a LA REPUBLICA que hace más de un año recibió en Buenos Aires el ofrecimiento de dos personas, autodenominadas como “ex combatientes”, ofreciendo sus servicios para hacer explotar la chimenea de Botnia, planteo que fue rechazado por los asambleístas.
José Pouler manifestó que son numerosas y variadas las ofertas de colaboración hacia la causa, como gente que promete dar vehículos para instalar en el piquete; hecho que nunca se cumplió.
“Hay de todo”, manifestó el activista, quien recordó que el año pasado se acercó una persona proponiendo que si en un plazo de 90 días no se relocalizaba la planta estaba dispuesto a inmolarse a cambio de un dólar por asambleísta. Finalmente se supo que el sujeto se había escapado de un manicomio.
Similar propuesta hizo una mujer, y propuso inmolarse para tirar abajo la chimenea.
Pouler enfatizó que no están de acuerdo con la violencia, y que sus actos son pacíficos. Sin embargo, acotó que si alguien pretende hacer algo no lo va a decir.
El activista reconoció que las banderas de Finlandia y la pirata puesta con las tarrinas en el río Uruguay, cuando se produjo una procesión náutica, fueron hechas por 10 personas que tuvieron el “voto de confianza” de la Asamblea para ejecutarlo.
Anunció que posiblemente después de Turismo se lleven a cabo otras acciones, con votos de confianza, de carácter pacífico, pero no serán anunciadas previamente.
Por su parte, el asambleísta Jorge Fritzler manifestó que le preocupan “estas novedades alarmantes”, como ser la puesta de las tarrinas en el río Uruguay. “Esto está demostrando que si alguien pretende hacer alguna cagada, lo puede hacer”, destacó. Dijo que las tarrinas que flotaban en el agua estaban vacías, pero bien pudieron estar llenas de explosivos.
Reconoció que varias personas le afirmaron que se dejara de “joder” con la asamblea y los piquetes, y que dejara que funcionara la planta, ya que ellas se encargaban de tirarla abajo.
“Me preocupa que exista gente que piense así y que no lo diga. El que lo expresa, nosotros tenemos la oportunidad de hacerle cambiar su opinión”, dijo Fritzler.
Igualmente, admitió que si llegara a pasar este extremo, “no me importa que pase. La planta puede irse a la puta madre que la parió; si la tiran me hacen un favor, pero de ninguna manera estoy de acuerdo con esto, ya que puede perderse una vida humana”.
Juan Veronesi dijo que hay mucho malestar entre la gente por el avance en la obra de Botnia, pero entiende que no percibe que ocurra ningún hecho extremo por parte de la sociedad de Gualeguaychú.
Osvaldo Moussu catalogó como una “pelotudez” un anuncio de que habrá un atentado contra Botnia, y dijo que si alguien va a hacer algo no lo va a decir previamente. Aclaró que el gobierno uruguayo no se va a intimidar porque un asambleísta dice que alguien quiere conspirar contra la planta. *
OTRAS NOTICIAS EN LARED21



