El senador Baráibar asegura que apoyo a Vázquez responde a que se recuperó "la línea de conducción"
Para el senador de Asamblea Uruguay Carlos Baráibar este porcentaje obedece a que el año pasado hubo varios «episodios coyunturales» que determinaron una baja en el porcentaje, pero en la medida en que pasó el tiempo y se pudo recuperar la línea de conducción, «la población retomó los niveles de confianza».
En cambio, para el legislador herrerista Pablo Abdala este resultado constituye un «dato irrelevante» si se pretende proyectar a la contienda electoral de 2009. Por su parte, para el quincista José Amorín Batlle el nuevo empuje alcista en la imagen del mandatario se debió a «la visita del presidente Bush».
Según la Encuesta Nacional de Factum, en lo que va de 2007 la popularidad del presidente Vázquez se ubica en un 60% de apoyo de los encuestados, mientras que la última medición de la misma consultora, realizada en diciembre del año pasado, ubicaba esa cifra en el 55%. Vázquez comenzó su gobierno con un porcentaje de aprobación del 77% y bajó al 55% en el segundo semestre de 2006.
Baráibar: «Se recuperó la línea»
El senador frenteamplista Carlos Baráibar dijo que «cuando se dio una baja del porcentaje el año pasado, el gobierno estaba atravesando por un momento con muchos aspectos críticos, que tenían una impronta coyuntural. Había un debate muy intenso en distintos temas, por ejemplo la situación con Argentina, que si bien sigue siendo compleja, en aquel momento estaba un poco ligada a lo que podía ser el manejo del tema por parte del presidente de la República».
«Pero superados varios de esos episodios, y además pudiendo transitar por variables profundas en materia económica, social, de relaciones internacionales, de compromiso con el programa de gobierno, de relacionamiento entre el Parlamento y el Poder Ejecutivo, es decir, lo que son las definiciones profundas que en determinados episodios pueden tener interferencia para ser entendidas por la opinión pública en la medida en que se recuperó esa línea profunda de conducción del gobierno y del presidente de la República, la población retomó los niveles de confianza que habían estado al comienzo», sostuvo el legislador.
«El año pasado tuvimos una expectativa que no es la del comienzo del gobierno, cuando todo está para hacerse, sino la etapa donde algunas cosas ya se estaban haciendo, pero cuya orientación podía no ser debidamente comprendida por la opinión pública», reflexionó.
Interrogado sobre si la visita de los presidentes de Brasil y Estados Unidos, como señala la encuesta, incidió favorablemente en los porcentajes, Baráibar señaló: «Habiendo más perspectiva, habiendo pasado más tiempo y viendo decantarse las políticas, por ejemplo en la relación con Estados Unidos, que en las primeras etapas pudo haber causado cierta sorpresa en algunos sectores y preocupación en otros, la visita de los presidentes Lula Da Silva y George Bush ayudó a que la visión que se tiene del gobierno haya ido decantándose. Sobre todo en un gobierno que asumió hace dos años y, por lo tanto, muchas interrogantes que tiene la gente necesitan un tiempo más prolongado para ver cuáles son las líneas más profundas de conducta».
El legislador opinó que el porcentaje alcanzado por Vázquez a dos años de haber asumido, «no debemos verlo como algo tan excepcional» en el contexto de la región.
En ese sentido, puso como ejemplo que en Chile el ex presidente Lagos fue reelecto con índices de popularidad muy altos al finalizar su mandato; también Kirchner tiene en la actualidad una gran popularidad de cara a las próximas elecciones de octubre y en Brasil Lula fue reelecto con un índice importante.
«Evidentemente sí es un hecho muy singular para nuestro país, porque en los últimos tiempos los presidentes, en un período similar de gobierno, tenían una caída muy importante en su popularidad», subrayó.
Pablo Abdala: «Dato irrelevante»
En cambio, el diputado del Herrerismo Pablo Abdala opinó que este asunto debe observarse con «cautela y serenidad». A su entender, «el gobierno no tiene que ponerse eufórico ni triunfalista a partir de esta circunstancia. Hay una razón muy sencilla: en el período pasado se vivió un proceso similar, cuando el presidente Batlle alcanzó niveles espectaculares de popularidad en sus primeros años de gestión y terminó con niveles de desaprobación muy altos».
«Así que tanto el gobierno como la oposición debemos asumir una posición neutra en relación a estos porcentajes. La popularidad no es la intención de voto, de manera que es un dato que hay que incorporar al análisis pero, a mi juicio, no se pueden extraer conclusiones definitorias en ningún sentido», enfatizó.
«No se puede pretender vincular este dato con la instancia electoral de 2009.
En realidad, son factores que no se vinculan en ningún sentido, porque la definición electoral depende de muchas cosas, entre otras, de la propia postulación electoral, y se sabe que el presidente no puede volver a ser candidato».
«Además, si se avanzara en lo que se ha insinuado como un proyecto reeleccionista, esa popularidad que hoy registra el presidente caería en forma importante, porque los uruguayos no apoyan la alternativa de la reelección», sostuvo.
«Creo fundamentalmente en una democracia sustentada en el sistema de partidos, más que en las personas que circunstancialmente estén al frente de los mismos.
Entonces, así como la anterior contienda electoral fue entre partidos políticos, la de 2009 también será entre partidos e insisto en que el presidente actual no está habilitado para participar en ella. Así que desde el punto de vista político y electoral, creo que el porcentaje de la encuesta es un dato irrelevante».
El efecto Bush
Por su parte, el diputado de la Lista 15 del Partido Colorado José Amorín Batlle opinó que los 5 puntos porcentuales de repunte en la aprobación de la gestión del presidente Tabaré Vázquez son producto «de la visita del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, a nuestro país».
Amorín Batlle señaló que «la encuesta se hizo inmediatamente después del hecho político del año y es por eso que la popularidad de Vázquez subió 5% entre diciembre de 2006 y fines de marzo del corriente año».
Más allá de que «la aprobación de una gestión es un indicador más de lo que piensa la gente», el legislador quincista remarcó que «se nota un cambio muy importante en la manera de pensar cuando el 47% de los frenteamplistas opina que la llegada de Bush al Uruguay fue positiva, más aún cuando se trata de un mandatario que nunca fue bien considerado entre los votantes de izquierda y que está enfrentado al presidente Hugo Chávez, de notoria sintonía con el electorado del Frente Amplio».
Consultado sobre la posibilidad de que Vázquez promueva su reelección si se mantiene en el nivel actual de popularidad, Amorín Batlle señaló que «esa posibilidad debe ser analizada más allá de las ventajas que determinado partido pueda sacar, a partir de la buena imagen de una figura política».
Acto seguido el legislador acotó que «el Partido Colorado rechazó la posibilidad de reelección en 1971 porque es una colectividad profundamente democrática, aunque en aquella oportunidad nos hubiese servido para sacar ventajas en los comicios electorales». *
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