Granjeros no ven con simpatía reforma del Inavi
Las gremiales del sector vitivinícola que tienen representación en el Instituto Nacional de Vitivinicultura (Inavi) consideran que la cogestión del instituto funciona bien como está y que se han dado sobradas muestras de ello. Es por esto que en principio no estarían de acuerdo con el proyecto de modificación del Inavi, que promueve el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y mediante el cual la representación mayoritaria del consejo de administración quedaría en manos del Estado.
Consultado acerca del proyecto de ley, Angel Spinoglio, delegado de la Organización Nacional de Vinicultores dijo a LA REPUBLICA que desde que se creó el instituto el sector vitivinícola ha tenido innegables mejoras en varios aspectos: «Se reconvirtió el viñedo, se mejoró la calidad de los vinos uruguayos, se logró la inserción en el mundo vitivinícola, se reconvirtió la estructura industrial, se actualizaron los controles de calidad, se salió a negociar con el exterior y se empezó a exportar vino». Todo esto significó un cambio importante con la situación anterior, en donde el Estado estaba exclusivamente a cargo del sector y la situación era «deplorable».
Asimismo, señaló que «en los más de 20 años de existencia del Inavi jamás se tomó una medida que contrariara una política de gobierno. Las gremiales granjeras siempre han apoyado a los distintos gobiernos, aunque por supuesto, sin perder de vista la defensa de sus intereses». Es por esto que ni él, ni las mayoría de las gremiales que integran el Inavi, ven razón alguna para que se modifique su estructura, «con la cual se han obtenido logros extraordinariamente significativos para la actividad». Spinoglio advirtió que esto no significa que aún no quede mucho por hacer y que no haya cosas que tengan que modificarse, pero que pueden hacerse desde la estructura actual del Inavi.
En lo que tiene que ver con el argumento de defensa de la ley expuesto públicamente por el subsecretario del MGAP, Ernesto Agazzi, que hace referencia a que el Inavi cumple con funciones públicas (como poner multas y cobrarlas) y por tanto debe estar controlado en mayor medida por el Estado, Spinoglio dice que «las funciones públicas no tienen porque gestionarse exclusivamente desde el Estado». De hecho, el gremialista resaltó que con un equipo de 100 funcionarios el Inavi hace mucho más de lo que hacía el Estado con 160 funcionarios. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad