"Vamos a hacer política en el sentido profundo de la tarea"
Piensa que aquella persona que ocupa cargos públicos debe estar compenetrada con el valor de servir a la gente, y confiesa que ha sido un concepto que siempre ha tratado de transmitirle a los subordinados. Sus principios son «la lealtad al gobierno y a la ministra», también a sus camaradas. No habla de cambios y expresa: «No venimos a hacer una revolución en cuanto a hacer cambios infundados e injustificados», y defiende a los buenos policías pero advierte que combatirá a los malos funcionarios que, según dice, «son la minoría».
El ex jefe de Policía de Montevideo, Ricardo Bernal, hace nueve días que asumió como viceministro. Cuenta que ingresó a la institución policial en el año 1965. En esa época todos los efectivos que ingresaban eran derivados a Montevideo. Trabajó en distintas comisarías y llegó a ocupar el cargo de oficial subalterno en diferentes unidades. No fue su único cargo, fue inspector de zona, integró el cuerpo de Policía Técnica, estuvo en la Dirección Nacional de Cárceles, también en Interpol, fue director de seguridad de la Jefatura de Montevideo e inmediatamente que pasó a retiro. En esa situación, fue designado jefe de Policía de Colonia. Más tarde, fue trasladado hacia la capital del país y este año, por decisión del Presidente de la República, fue designado viceministro del Interior. Para Ricardo Bernal fue una «gran sorpresa» y constituye en su carrera «un alto honor, un gran compromiso, una gran responsabilidad y un desafío». Así lo expresó en entrevista exclusiva con LA REPUBLICA.
–¿Cómo analiza su designación?
–Esto es un reconocimiento a una trayectoria y también debo tomarla como un reconocimiento a la Policía. En definitiva sigo siendo policía, y lo voy a ser hasta el último día de mi existencia. Comprendo que este cargo va más allá de lo que es netamente la Policía y, en ese sentido, estoy dispuesto a aplicar lo que puedo dar, eso es el reconocimiento, la experiencia de toda la organización policial y ministerial, las competencias técnicas y también el apego a principios y valores éticos y morales que me han acompañado durante toda la vida y voy a seguir aplicándolos.
–¿De qué principios y valores habla?
–En principio, la lealtad al gobierno y a la ministra, la lealtad a mis camaradas policías, el debido respeto a las normas y fundamentalmente, el respeto a la gente. Creo que el que ocupa cargos públicos tiene que estar compenetrado y convencido de ese valor que es servir a la gente, algo que siempre hemos tratado de transmitirle a los subordinados y que es el concepto de servicio.
He oído algún tipo de cuestionamiento de por qué un policía está desplazando a un civil, y por qué un policía tiene que ocupar este cargo. Yo he conocido a otros policías, en otros países, que han ocupado distintos cargos de gobierno, han sido senadores y hasta ministros y, en realidad, en nuestro estado democrático y republicano todo ciudadano puede ocupar cargos públicos porque no están preservados para determinado sector de la sociedad.
Los policías somos ciudadanos como cualquier otra persona, de manera que si hablamos de los aspectos políticos, nosotros vamos a hacer política en el sentido profundo de la tarea, que está vinculada con la tarea de gobierno. En definitiva, gobernar es trabajar por el bien de la gente y eso creo que estamos en condiciones de hacerlo.
–¿Ve positiva su trayectoria por los distintos cargos de la institución, piensa que le jugará a favor?
–Sí. Creo que es importante conocer la organización y a quienes la integran. Yo conozco desde los agentes hasta los inspectores generales y todas las unidades me conocen y saben lo que pueden esperar de mí en esta gestión. Creo que con ellos voy a tener un diálogo muy franco, muy fluido y en principio van a tener aquí a un jerarca que va apoyar a los buenos policías y vamos a combatir a aquellos que no lo son, esto todos lo tienen muy claro.
–Ese combate a los malos policías ¿da cuenta de un reconocimiento de que existen determinados vicios policiales?
–En una organización tan grande como lo es la Policía y el Ministerio del Interior hay personas que realmente no comprenden cuál es la verdadera misión de la Policía y a veces traicionan a la institución y a la gente que deposita la confianza en la institución; pero entiendo que son una minoría. No hay una gran corrupción policial, pero hay casos puntuales que hay que atacar, y eso se ha venido haciendo con mucha rigurosidad, realizando los procedimientos que garanticen el debido proceso para destituir o dar de baja a una persona que ha incurrido en hechos irregulares.
–¿Qué factores han incidido para que la imagen del policía se deteriore tanto?
–Hay distintos factores que han incidido en eso, alguna situación del pasado y la propia condición del policía ha deteriorado esa imagen pero se esta procurando recomponer. En definitiva, el policía tiene que ser visto como un protector, como una garantía en los derechos de las personas y no como alguien que está atacando esos derechos.
Obviamente, que la Policía dentro de los cometidos tiene también la represión. Cuando una persona está contrariando o violando alguna norma jurídica a veces a la gente no le gusta o no lo comprende, y debe ser lo contrario debe ser apoyado cuando la Policía interviene para reprimir en el caso de que alguien esté violando las normas legales. Pero claro, a veces hay problemas en cuanto a la forma de operar, siempre se está tratando de corregir y es por eso que es muy importante la instrucción del policía. Justamente, este ministerio ha hecho mucho énfasis en ese aspecto y se busca potenciar su formación en ese sentido. También se está buscando que mejoren los procedimientos policiales, que sean de una garantía para todas las personas, no sólo para los afectados por un delito, sino por los que han sido responsables de ese delito, porque también tienen sus garantías y sus derechos.
–¿Cómo es la situación en las jefaturas del país?
–En general, no ha habido graves problemas que puedan afectar el cumplimiento de la misión a nivel nacional. Algunas han tenido algunos casos resonantes que están en proceso, pero en general hay un trabajo aceptable. Este es un aspecto que vamos a hablar a la brevedad con los jefes y directores para que exista un mayor compromiso en las tareas que corresponden a la misión de la institución y se puedan optimizar los recursos disponibles. Por ejemplo, siempre vemos que todas las unidades necesitan más efectivos y de hecho es una realidad, pero nosotros queremos apuntar a la calidad del personal y en ese sentido tenemos en proceso nuevos ingresos de personal. Con la Rendición de Cuentas se crearon vacantes, pero se han registrado dificultades para llenarlas, sobre todo en la Jefatura de Montevideo y otras unidades. Ahora se está por expedir algún tipo de modificación al régimen de ingreso para salvar esa problemática del reclutamiento, sin que esa modificación afecte el aspecto más importante, un mayor nivel de educación.
–¿Cuáles son las dificultades para cubrir esas vacantes policiales?
–Faltan personas que estén interesadas en ingresar a la Policía y que tengan los requisitos establecidos en el reglamento. Entonces se va a modificar ese reglamento para facilitar el ingreso pero que eso no implique bajar la calidad de las personas que van a ingresar a la institución.
–Desde que asumió ¿qué temas han estado en su agenda?
— A nivel de programa de trabajo nos hemos abocado a reafirmar algunos lineamientos y estamos preparando una reunión con los jefes y directores nacionales para transmitírselos y hablar sobre la gestión que deben realizar esas un
idades, transmitirles la filosofía de trabajo del ministerio. Pero lo primero que se hizo fue distribuir las responsabilidades y las tareas del ministerio; y algunos movimientos que se han hecho y se van a seguir haciendo.
–¿De qué movimientos usted habla?
–De personal, cambios naturales, nosotros no venimos a hacer una revolución en cuanto a hacer cambios infundados e injustificados. Hay personal que se ha ido con otro destino y hay que recomponer para que esto siga funcionando normalmente.
–¿Se van a producir cambios en la Jefatura de Montevideo?
–Por ahora no, primero se tiene que confirmar el cargo que quedó vacante y lo está ocupando el subjefe Alcides Caballero y que por ahora seguirá ocupando.
–Con respecto a la Jefatura de Maldonado ¿se va a remover a la jefa de Policía, Graciela López?
–No me corresponde a mí designar ni trasladar a un jerarca, sobre todo porque en todo caso se lo debo informar a la propia ministra. Pero no está previsto realizar ningún tipo de cambios a nivel de jefaturas y aprovecho para aclarar lo que se publicó en un medio de prensa, y es que yo nunca declaré ni dije que iba a remover a la jefa de Policía de dicho departamento.
–¿Cuál es la filosofía que se le va a transmitir a los jefes nacionales en la reunión que están programando?
–Lo que se quiere hacer es profundizar algunas áreas, por ejemplo, mejorar la comunicación y la imagen de la Policía, mejorar la relación con los ciudadanos y si es posible también mejorar la situación del propio policía en todos los aspectos. Estamos ante una nueva instancia de la Rendición de Cuentas y se verá qué se puede conseguir para los policías. Este año ya se vio un mejoramiento, pero hay aspectos que hay que mejorar para que el personal pueda trabajar con mayor dedicación.
–¿Se busca incrementarle el sueldo a los policías?
–Eso se tendrá que hablar con las respectivas autoridades del área económica (Ministerio de Economía y Finanzas), pero si se pudiera conseguir un aumento sería muy positivo y beneficioso. Habrá que trabajarlo; la idea es que durante el quinquenio el policía pueda ir mejorando significativamente. Eso sin duda va a repercutir favorablemente y laboralmente, se van a sentir más estimulados y eso apareja un mejor rendimiento en el trabajo.
A nosotros nos interesa mejorar la condición del policía, mejorar la imagen y, por supuesto, que en definitiva lo que se procura es la eficiencia y la eficacia del trabajo policial y que pueda atender la demanda de la población en materia de seguridad pública.
–¿Qué temas le preocupan?
–A mí me preocupa lo que le preocupa a la gente, lo que queremos es solucionar esos problemas que afligen a los ciudadanos vinculados con la delincuencia. Tenemos que ocuparnos y buscar las mejores estrategias y un mejor empleo de los recursos para trabajar, hay una cantidad de delitos en estos momentos que se dan y sobre todo se deben bajar aquellos más violentos como son las rapiñas en Montevideo.
La rapiña es un delito violento, pero hemos visto que se están ejecutando con mayor violencia, a veces es una violencia innecesaria para conseguir el objetivo y los resultados son personas lesionadas o muertas. En ese sentido, para Montevideo es un trabajo prioritario, pero no tanto para otras jefaturas donde el fenómeno no es tan común, puede serlo por ejemplo en las zonas rurales los abigeatos.
–En ese sentido, los vecinos y vecinas se quejan de que falta patrullaje en los barrios más aislados de la ciudad, ¿eso se va a incrementar?
–Se va a ir incrementando en función de la incorporación de más efectivos, una vez que puedan llenarse esas vacantes que hay. Las distintas unidades estarán en condiciones de hacer un mejor despliegue en los lugares más aislados.
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