Por fin: habemus fiscal de Corte
Le tocó informar al uruguasambleísta Carlos Baráibar, quien brevemente se refirió a la trayectoria del candidato así como a su comparecencia ayer al mediodía ante la Comisión de Asuntos Administrativos del Senado, y terminó sugiriendo (era inútil porque ya se sabía que la venia saldría por unanimidad) que el Alto Cuerpo votara afirmativamente la venia solicitada por el Poder Ejecutivo.
El wilsoncorrentoso Pancho Gallinal, siempre ponderado, se felicitó varias veces por el acuerdo logrado que permitió superar y destrabar la situación. Pero se ocupó (como lo harían sus correligionarios que lo sucedieron en el uso de la palabra) de destacar lo valiosa que había resultado la interpelación al ministro Brovetto impulsada por el herrerista Penadés en diciembre pasado. «Le hacemos un favor al país (que no podía seguir con la Fiscalía vacante ni con un fiscal designado irregularmente) y ayudamos, también, al gobierno a resolver un problema institucional y constitucional. Siento una enorme satisfacción por haber llegado a este resultado y entiendo que la interpelación marcó un hito ya que permitió que se abrieran canales de diálogo entre el gobierno y la oposición». Recordó que luego de aquella instancia, hubo gestiones y reuniones con el secretario de la Presidencia, que en un determinado momento éste propuso el nombre de Olga Carballo a lo que el Partido Nacional no se oponía pero que por diferencias dentro de la bancada de gobierno dicha candidata no reunió el apoyo necesario; finalmente, el ministro Brovetto propuso una terna de la que el Partido Nacional optó por Rafael Ubiría en razón de su trayectoria, aptitudes y capacidad sin desmerecer a los otros candidatos.
Se regocijó porque el nuevo fiscal va a defender la independencia técnica del Ministerio Público y va a garantizar que los fiscales actúen con independencia respecto de su jerarca.
Gustavo Penadés sostuvo que este acuerdo pone fin a una larga serie de desencuentros y demuestra que aquella interpelación sirvió y mucho. Destacó la importancia del diálogo y de la negociación como herramientas válidas para lograr acuerdos que fortalecen al sistema. «Esperamos que la Fiscalía de Corte retome la senda tradicional que tuvo y que en algunos momentos abandonó en razón del excesivo protagonismo de su titular», sostuvo Penadés en clara alusión (calculo yo) a la gestión del doctor Peri Valdez. Y terminó destacando el mensaje político que supone el nombramiento, pues implica la confianza del sistema político en que el fiscal de Corte sea fiscal del Estado y no del gobierno.
El socialista José Korzeniak, con su apenas perceptible acento rochense, expresó su satisfacción por la designación y por el apoyo unánime que la misma había concitado. El nombramiento está legitimado y el nuevo fiscal se encargará de legitimarlo aun más con su actuación. Pero el ilustre constitucionalista no se contentó con esto sino que aprovechó la ocasión para destacar la más absoluta constitucionalidad y apego a las normas de la situación de la doctora Mirtha Guianze, quien no había sido designada interinamente sino simplemente encargada de funciones. Terminó expresando su deseo de que el diálogo estrenado sirva también para que el Partido Nacional se integre al directorio de los entes.
El ex presidente Sanguinetti habló de la evolución que ha venido operándose en el funcionamiento de los tres poderes del Estado, y del fenómeno de la «judicialización de la política» y su correlato, la «politización de la Justicia». Actualmente, jueces y fiscales tienen que soportar una carga mucho más pesada porque sufren la presión de la opinión pública, entiende el líder forista.
«Llegamos al final de un proceso polémico», afirmó Sanguinetti, y recordó que el decreto que encargó de la Fiscalía de Corte a la doctora Guianze fue inconstitucional y que el Partido Colorado había presentado un recurso ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo que ahora queda sin efecto. Aseveró rotundamente que la negativa colorada a votar a la doctora Guianze no se debió a razones políticas o ideológicas.
El ex intendente tacuaremboense Eber Da Rosa expresó su satisfacción por haber llegado a una solución de consenso en uno de los casos en que se requieren mayorías especiales. Aprovechó la ocasión para afirmar que la oposición no significa obstrucción y recordó que el Partido Nacional votó las venias para los directores de los entes a pesar de que esa colectividad no los integra.
El artigovertientista Enrique Rubio reiteró los conceptos de sus colegas preopinantes congratulándose por haber llegado al consenso mediante el diálogo. Pero no dejó pasar la oportunidad para agradecer a Mirtha Guianze por su valentía y su templanza demostradas al desempeñar el cargo en una situación difícil. Terminó haciendo votos porque este acuerdo logrado ayer sea el prolegómeno de otros acuerdos de futuro.
Moreira y Margarita Percovich cerraron la lista de oradores tras lo cual la solicitud de venia fue puesta a votación con el resultado ya dicho: 28 en 28.
La cosa se picó un poquito cuando algunos senadores pidieron la palabra para fundamentar el voto. El neoespacial Michelini quiso brindar un homenaje y expresar su reconocimiento a la doctora Guianze, que se jugó con independencia y coraje. El doctor Alberto Breccia (E. 609) destacó las virtudes técnicas y personales del doctor Ubiría, resaltó la importancia del acuerdo que significa un avance de la confianza entre gobierno y oposición y también exaltó la personalidad de Mirtha Guianze por la dignidad con que se desempeñó en el cargo. De paso, dijo Breccia que quedó demostrada la falsedad de una acusación vertida en el Senado en ocasión de la interpelación de diciembre.
A esta altura, Julio Lara pidió una interrupción que Nin le negó por razones reglamentarias. Baráibar fundamentó su voto y de paso lanzó una patadita a los blancos: «El Frente Amplio no necesita de interpelaciones para buscar y lograr diálogos y acuerdos», sostuvo con ironía.
Esta seguidilla de alusiones hizo que el presidente del Cuerpo saliera con todo a parar el carro a los senadores recordando que las alusiones y los dialogados pueden darse durante la discusión del tema pero no en ocasión de fundamentar el voto, y anunció que ordenaría eliminar la discusión de la versión taquigráfica.
Después de esta severa advertencia, Lara pidió la palabra y aclaró que no contestaría alusiones (sonrisa de beneplácito de Nin) y expresó que votaba afirmativamente este pedido de venia con la misma satisfacción con que se había opuesto al nombramiento de Guianze.
Y así terminó todo: con algunas escaramuzas pero con sólido espíritu acuerdista. ¡Viva el diálogo! *
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