El Radisson recuperó la "calma" luego de servir como cuartel general a Bush

El Radisson Hotel recuperó ayer su ritmo habitual después del último fin de semana en que, por primera vez, sirvió de alojamiento a un presidente de los Estados Unidos. Ayer al mediodía, la suite presidencial 2160 que ocupara George W. Bush y su señora Laura, aún era reacondicionada para recibir a nuevos visitantes.

Prácticamente, todo el piso 21 fue utilizado por la guardia de seguridad del presidente Bush. Dos habitaciones en particular fueron ambientadas para ellos. Bush y señora durmieron en una «súper cama» a la cual pidieron que se colocara un segundo colchón. En una habitación contigua, se instaló una camilla para masajes y un aparato de gimnasia que el mandatario utilizó al menos una vez.

Con relación a la comida, el chef ejecutivo Alvaro Verderrosa dijo a LA REPUBLICA que el presidente de EEUU y su comitiva realizaron «pedidos especiales», y que en «todo momento» querían productos uruguayos frescos.

La primera noche que Bush pasó en el hotel, el día viernes 9 de marzo, se le preparó una tabla con variedad de quesos nacionales, sandwiches de jamón y queso y pidió que se le recomendaran vinos. «El desayuno del otro día fue frutos rojos, los habían pedido con un mes de anticipación, se les ofreció frutillas, frambuesas, moras y arandános».

Leche descremada, panes, bizcochos y manteca de maní formaron parte de los alimentos que pidieron para su desayuno el mandatario y su señora. Según dijo el chef, el trato entre la guardia de seguridad de Estados Unidos y el personal del hotel fue «amable y cordial». Ayer martes la delegación, integrada por unos 80 guardias de seguridad de Bush, que aún se encontraba en Montevideo debido a un desperfecto en el avión en que viajaban, ya se había retirado del hotel. *

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