Hubo conciliación

Ayer, ante el juez Penal de 2º Turno, doctor Gustavo Mirabal, tuvo lugar la audiencia en el marco de las acciones judiciales que el diputado Daniel García Pintos inició contra el dirigente del PIT-CNT Juan Castillo por el delito de «difamación e injurias».

En la instancia, las partes llegaron a una conciliación y el caso fue archivado. Tras poco más de una hora de deliberación, el legislador y el dirigente gremial llegaron a un acuerdo para la redacción de un texto conciliatorio que conformó a ambas partes. En la instancia Castillo explicó que no había sido su intención vincular a García Pintos con dos atentados registrados en octubre de 2006, uno en un local de Partido Comunista y otro en la central de la Unión Nacional de Trabajadores Metalúrgicos y Ramas Afines (Untmra). Castillo, antes de ingresar al Juzgado, dijo a los medios de prensa: «Ese hombre (García Pintos) tiene síndrome de ser perseguido. No sé si hice declaraciones expresas, que las voy a mantener acá. En ningún momento hice acusaciones de ningún tipo. Porque si yo tuviera pruebas para acusar no lo haría ante la prensa, iría a la Justicia». Por su parte, el líder de Fuerza Nueva Colorada, retrucó: «El señor Juan Castillo no tuvo más infeliz idea que vincularnos a nosotros con esos atentados. A nosotros, a nuestra juventud y a nuestra Brigada Palo y Palo. Entonces, un terrorista es un ser despreciable y, al ser un ser despreciable, es objeto, lógicamente, de la repulsa de la sociedad». *

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