Avanzan negociaciones para construir planta de regasificación en Uruguay
A escasas horas que el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, anunciara la intención de Petrobras de analizar la viabilidad de construir una planta de gasificación en Uruguay, Ancap y UTE firmaron un acuerdo de confidencialidad con una empresa inglesa. En el mismo las empresas se comprometen a guardar silencio como paso previo a poder acceder a la contabilidad del otro y poder estudiar la viabilidad económica del proyecto.
Consultado el director de Ancap, Germán Riet, informó que «con Brtisih Gas, que es un socio nuestro en el negocio del Gasoducto Cruz del Sur, venimos hablando desde el año pasado y ahora hemos avanzado un paso».
De todas maneras, advirtió que este avance en la negociación no significa que el negocio se vaya a concretar con esta empresa que está asentada en Argentina, aunque sí reconoció que las conversaciones han avanzado.
Se entiende que la planta, para ser rentable, debe exportar parte de su producción a Argentina, donde British Gas ya está instalada; además existe un gasoducto por debajo del Río de la Plata. Tampoco se descarta la construcción de un gasoducto hasta Río Grande del Sur.
En efecto, la idea original del Gasoducto Cruz del Sur era, en una primera etapa llegar hasta Montevideo y Canelones, para posteriormente extenderse hasta Río Grande del Sur.
La regasificación
El gas llega al país por vía marítima proveniente de una planta de licuación. Se trata de una instalación cara y complicada técnicamente ya que primero debe enfriarse el gas a muy baja temperatura y a una presión altísima, lo que además, exige especiales condiciones de seguridad. Trinidad Tobago es el único país de la región que cuenta con una planta de este tipo.
Lo que tanto British Gas como Petrobras están interesadas en construir en nuestro país es una planta de regasificación que realiza el proceso inverso de manera que el fluido pueda circular por el gasoducto. El costo del complejo no baja de los 400 millones de dólares.
Una planta de estas características, con una capacidad que oscile entre los 6 y los 10 millones de metros cúbicos, permite la rentabilidad de la misma pero, sobrepasa la demanda uruguaya. «Aunque pasemos Central Batlle, La Tablada, Punta del Tigre y la nueva central a gas, no tendremos capacidad de absorber ese caudal por lo que la planta deberá necesariamente exportar», explicó Riet.
Si bien sobre el lugar de ubicación de la planta está muy lejos aún de definirse, se ha estudiado la posibilidad de dos puntos: uno, entre Montevideo y Colonia que tendría una orientación clara para exportar a la Argentina y otro, en el Este, estaría más propenso a abastecer a Río Grande del Sur, aunque en este caso habría, además, que construir el gasoducto. British Gas ya está construyendo una planta de regasificación en Chile. *
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