Jerarcas de IMM atribuyen déficit de Casinos a caída del monopolio
Sesionó ayer el deliberativo comunal (o legislativo departamental, si usted lo prefiere) en el régimen de Comisión General para tratar un tema espinoso y de candente actualidad (otro lugar común, perdón).
La oposición –y especialmente los ediles Cristina Ferro (P. Colorado) y Alvaro Viviano (P. Nacional)– había solicitado la convocatoria del secretario general de la Intendencia, al director de Casinos Municipales, al director de Jurídica y a la Comisión de Seguimiento de los Casinos Municipales (creada por el intendente Ricardo Ehrlich el año pasado), a los efectos de que informaran al Cuerpo sobre diversos asuntos vinculados, obviamente, con el tema Casinos.
Al comienzo de la sesión, se generó una discusión entre doña Cristina Ferro y el presidente de la Junta, Pablo Ferrer, a propósito del régimen en que sesionaría el órgano en la ocasión. La oposición pretendía (y se verá que en parte lo logró) que fueran las autoridades convocadas las primeras en exponer, mientras la bancada oficialista había resuelto que fueran los ediles convocantes quienes abrieran la discusión de modo que los jerarcas municipales comparecientes respondieran luego.
Pues bien, los ediles opositores renunciaron a los 45 minutos más 15 de que disponían para hablar en primer término y optaron por hacerlo después de la exposición de los jerarcas aunque el tiempo de que disponen en ese caso se reduce a 10 minutos. Viviano y Ferro desistieron, pues, de esa posibilidad y se anotaron en la lista de oradores para poder destrozar los argumentos de los jerarcas.
En esas consideraciones reglamentarias se estaba, cuando ¡zas! a las 16:35 las luces se apagaron y los micrófonos dejaron de funcionar: gran apagón. El hecho insólito motivó inevitables bromas entre los curules: «esto es sabotaje»; tienen miedo»; «será Al Qaeda», etcétera. De apuro se votó un cuarto intermedio hasta que la UTE se decidiera a reparar la falla.
Un poco más de media hora más tarde, la energía volvió a iluminarnos y a refrigerarnos. A las 17:20 se reanudó, por fin, la sesión.
Arrancó el arquitecto Hebert Inchusti, secretario general de la IMM, expresando su permanente disposición a responder a las inquietudes de la Junta. A continuación, cedió la palabra al doctor Jorge Rodríguez, en su doble condición de prosecretario de la IMM y presidente de la Comisión de Seguimiento de los Casinos Municipales.
Fue el encargado de hacer una primera exposición en respuesta a los seis puntos planteados por la oposición y que referían a: 1) avances de la Comisión creada para analizar el tema casinos; 2) propuestas para el funcionamiento actual de los casinos municipales; 3) proceso de rescisión del contrato de concesión del Hotel Carrasco con la empresa Carmitel; 4) resultado de la auditoría interna; 5) evaluaciones de la auditoría del Tribunal de Cuentas de octubre pasado y medidas adoptadas a la luz de este informe; y 6) nuevo contrato con el Hotel Oceanía por la instalación de salas de juego municipales.
Adelantó que en el día de hoy, 28 de febrero, la administración recibirá propuestas de privados para varios temas municipales que culminarán en licitaciones públicas. Anunció que es propósito de la IMM llamar a licitación para la explotación del Hotel Casino Carrasco no más allá de mayo del presente año, de modo de resolver la situación creada con la rescisión del contrato de Carmitel. Habló de aprovechar la especial coyuntura que vive el país, con el clima propicio para las inversiones por la estabilidad política y económica, así como por la seguridad jurídica.
Luego fue el turno de Luis Polakov, director de Desarrollo Económico, división que tiene a su cargo los Casinos Municipales, quien leyó un pintoresco informe de hace cien años sobre la conveniencia de instalar un hotel y casino cerca de la playa de Ramírez y del Parque Urbano. Los argumentos de entonces tienen plena vigencia hoy para recuperar el Hotel Carrasco. Esbozó asimismo las razones de la falta de rentabilidad de los casinos municipales a partir de la caída del monopolio durante los años noventa, tema que abordó más tarde el contador Enrique Cabrera.
En determinado momento, la profesora Glenda Rondán quiso interrumpir para preguntar algo que no le había quedado claro pero el presidente no se lo permitió, a lo que la edil se quejó diciendo «me ponen una mordaza».
La explicación de Cabrera fue profusa y detallada y ya a esa altura muchos ediles trataban vanamente de disimular sus bostezos; otros, sin embargo, seguían atentamente la exposición y miraban la pantalla instalada al efecto, donde se sucedían cuadros y estadísticas ilustrativas.
Habló de la competencia con empresas de juego privadas, de la aparición de nuevas modalidades de juego, de la estructura obsoleta de la administración de los casinos municipales y estructura rígida de gastos, y apuntó algunas medidas que a su juicio se implementarán y que permitirán revertir la situación, entre las que se cuenta el régimen de retiros incentivados aprobado por la Junta y que fue discutido con el gremio de funcionarios de casinos.
Así siguieron exponiendo otros jerarcas que abordaron asuntos específicos y demasiado técnicos en una sesión demasiado extensa, al punto que al cierre de esta edición, los jerarcas convocados no habían concluido aún sus explicaciones.
Mañana la seguimos, ¿ta? *
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