El presidente brasileño dijo que Uruguay "sin romper los procedimientos del Mercosur" tiene derecho a "negociar con EEUU"

"Brasil debe asumir su responsabilidad: sin equilibrio no habrá Mercosur"

«Compañero Tabaré: Los acuerdos firmados demuestran claramente una afirmación que yo hacía en mi primer mandato, en el ámbito de la política nacional: muchas veces no basta un discurso, no basta la voluntad política, hay que destrabar las normas que la burocracia interna de cada país creó en un tiempo en que no teníamos un mundo globalizado y abierto.

Vengo a Uruguay a encontrarme con el compañero Tabaré, compañero a quien conozco desde antes de ser Presidente y él me conoce a mí, antes de ser Presidente.

Me encuentro también con compañeros uruguayos, que históricamente mantienen una relación con Brasil. Compartimos épocas difíciles y contrariedades, fundamentalmente en la década del 70, pero también en la década del 80. No hubo un solo compañero uruguayo o brasilero que haya participado en la vida política de nuestros países, que no haya estado en un acto de solidaridad, con el pueblo brasilero en un lado, con el pueblo uruguayo en el otro. Hoy estamos aquí en nombre de esa solidaridad, en nombre de esa relación extraordinaria que yo tengo con el pueblo uruguayo, desde la época en que era secretario del sindicato metalúrgico del ABC de San Pablo y de esa relación extraordinaria, que tuve y mantengo, con los compañeros del PIT-CNT.

Pero hoy estamos aquí en una situación diferente, estamos aquí como jefes de Estado de Uruguay y de Brasil, para firmar unos acuerdos y para hacer una discusión política sobre el futuro del pueblo de Uruguay y el futuro del pueblo brasilero, y sobre todo el futuro de la integración definitiva de América del Sur y la consagración del Mercosur.

Mercosur que muchas veces ha sido víctima de incomprensiones. Mercosur que muchas veces ha sido criticado, sin hacerse una análisis histórico de la política de nuestro continente y de la política de nuestros países. Mercosur que muchas veces ha sido tratado como si fuera una cosa insignificante y que por culpa de sus fallas, no se percibe todo lo que ya avanzamos en esa relación, entre los países que componen el Mercosur.

¿Qué precisamos avanzar más? Precisamos y mucho más. Sobre todo para que los países de economías mayores, de poblaciones mayores, de mayor industrialización, tomen en cuenta que una integración latinoamericana, una integración europea, no se va a consolidar si los acuerdos no son justos para todos los países. La política internacional es siempre una vía de dos manos, es preciso que la gente venda, pero sobre todo es preciso que la gente compre. El comercio exterior importante no es aquel en que un país tiene una ventaja comercial importante en la balanza comercial sobre otro; o aquel en que un país es altamente desarrollado y otro no. La relación exterior, el comercio exterior importante, es aquel en que se encuentra equilibrio, en que se pueda vender y en que se pueda comprar.

Y sobre todo en el que las dos partes se den por satisfechas con el tipo de relación que se está teniendo.

Si una economía se impone sobre otra, si no se trabaja en contra de las asimetrías que tienen los países que componen el Mercosur, no avanzaremos. Es por eso que a la Unión Europea le llevó 50 años para llegar donde llegó. Y para llegar adonde llegaron, tuvieron que gastar billones y billones de dólares para equilibrar a los países más pobres, lo que hicieron con Portugal, lo que hicieron con España, lo que están haciendo con los países más pobres que están entrando ahora a formar parte de la Unión Europea.

Porque si no hay decisión de garantizar el equilibrio, no habrá Mercosur, no habrá Unión Europea y no habrá ningún acuerdo internacional.

El desafío para nosotros, es económico, pero es sobre todo de comprensión política, ahora hablamos con facilidad en el discurso, pero en la realidad, las cosas demoran mucho más.

Yo quiero hoy transmitir al presidente y compañero Tabaré, a sus ministros, a los ministros brasileros, a la prensa, que Brasil debe asumir su responsabilidad como la economía más grande del Mercosur. Y por lo tanto Brasil, debe hacer un esfuerzo central, sin hacer ningún favor, para lograr que la economía sea lo más equilibrada posible y para que el desarrollo también sea lo más equilibrado posible.

Si nosotros queremos crear TV Digital con Uruguay es preciso que parte de ese proceso se dé con la participación uruguaya.

Si nosotros queremos que el biodiesel se transforme en una nueva matriz energética en el área de los combustibles, es preciso compartir eso con firmas uruguayas.

Si nosotros queremos, que Uruguay, Paraguay, Bolivia, Venezuela, todos los países participen del Mercosur, es preciso que nuestros empresarios comprendan que debemos compartir espacios. Sobre todo debemos compartir en las áreas más dinámicas, nuestro conocimiento tecnológico, para que tenga sentido este bloque.

Yo le dije a Tabaré que mi primer mandato fue un aprendizaje y que mi segundo mandato es para concretar las cosas en las que creo. Y las cosas en que las que yo creo, son las cosas en las que él cree, en las que Kirchner cree, en las que cualquier país cree en las relaciones internacionales. Es preciso crear las condiciones para que las oportunidades se den en todos los países. Es preciso tomar conciencia que un país del tamaño de Brasil, tiene que comprar a los países menores y facilitar la vida de esos países menores, trabajando en contra de las asimetrías. De lo contrario, el mundo será solo una disputa entre las grandes economías y las menores quedarán fuera del proceso.

Es importante tomar en cuenta, lo que Uruguay representó en la economía de este continente, y sobre todo cómo fue conocido Uruguay en la década del 60, yo recuerdo que sentía hablar de la Suiza de América, lo que era el poder económico de su estado y la renta per cápita comparada con la de otros países. Y que como el resto de nuestros países, por la política de sus estados, nuestros pueblos en las últimas décadas sufrieron mucho y están padeciendo hasta hoy. Nuestro papel en este momento, es hacer acuerdos, que signifiquen una vuelta completa, en la construcción difícil que tenemos por delante. Nuestros países estaban acostumbrados a mirar solo hacia Estados Unidos y Europa y no discutíamos el potencial nuestro, en nuestras posibilidades. No discutíamos con facilidad, nuestra integración política, nuestra integración cultural, teníamos una relación emocional, de los brasileros, con los uruguayos, los argentinos, los chilenos, los bolivianos, los paraguayos. Estoy convencido Tabaré, de que los acuerdos que firmamos aquí significan un paso extremadamente importante, para que en un tiempo podamos dar pasos todavía más importantes. Yo sé que hay quienes no creen eso. Pero sé también que quiénes no creen eso, también piensan que sólo deberíamos estar supeditados a las grandes potencias cuando se trata de comercio.

Los países transformados por nosotros serán de oportunidades. Los países transformados por nosotros tendrán la responsabilidad para que hagamos ahora, lo que no sabíamos hacer hace un tiempo atrás.

Yo he dicho públicamente, la relación que Brasil pretende en el Mercosur y en América Latina nunca será una relación de hegemonía, será una relación de compartir, de respetar la soberanía de cada pueblo. Estoy convencido que esa soberanía está supeditada en la esperanza que consigamos crear en la cabeza de cada hombre, de cada mujer, de nuestros países, de que esto de lo que estamos hablando será mejor para nuestros pueblos.

Digo esto, porque dentro de una semana Tabaré estará recibiendo al presidente Bush y yo estaré almorzando con él en San Pablo.

Ciertamente Tabaré va a discutir los intereses de Uruguay con relación a los Estados Unidos y yo particularmente voy a discutir los problemas de los biocombustibles con el presidente Bush.

La relación del Mercosur no impide que esto acontezca, es preciso que cada país cuide sus intereses tomando en cuenta no romper las reglas a las que el Mercosur n
os obliga para cumplir determinado proceso, pero sin afectar la libertad de cada país de hacer los negocios de acuerdo con sus intereses soberanos. Así como Brasil negocia con China, así como Brasil negocia con la Unión Europea, así como Brasil negocia con Estados Unidos, negocia con Uruguay y Uruguay con Brasil. Esa soberanía será desarrollada en forma extraordinaria, en nuestra relación democrática, política y sobre todo cultural.

Salgo convencido compañero Tabaré que en estos cuatro años que voy a pasar como presidente de Brasil, debo contribuir mucho más de lo que contribuí en los cuatro años que pasaron, porque ya sé de los defectos de nuestras relaciones internacionales, ya sé las cosas que andan y las que no andan y por eso voy a tener con usted muchas más facilidades.

Incluso, para hacer que los congresos uruguayo, brasilero y de todos los países, tomen en cuenta que necesitan tratar las cosas internacionales, diferentemente de nuestras disputas internas.

Sabe el compañero Tabaré de nuestro interés de que Uruguay entre de una vez por todas, en la política del biocombustible. Estoy convencido Tabaré, que en los próximos 20 años, el mundo entero estará cambiando su matriz energética. Yo pienso que el biocombustible es una cosa extraordinaria para América Latina, sobre todo para ayudar a los pequeños y medianos productores. Pero no hablo de eso porque seamos países agrícolas.

Pienso lo mismo para la TV Digital, cuando nos ponemos de acuerdo con los japoneses, nosotros colocamos la necesidad de construir una fábrica de semiconductores en Brasil, para poder participar en el proceso de la construcción de la TV Digital, con los países del Mercosur. Porque sólo asi la gente podrá saber que se está construyendo una relación más justa, más igualitaria y que van a gozar de sus frutos». *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje