El Presidente uruguayo plantearía aumento de cuotas para ingreso de textiles, lácteos y carnes

Con visita de Bush, Vázquez buscará mejorar relación comercial con EEUU

Mientras que uno de los objetivos de la reunión con el jefe de Estado brasileño, Luis Inácio Lula da Silva, es avanzar en la reducción de asimetrías entre miembros del Mercosur e, incluso, solicitar una solución para la compleja situación del sector textil uruguayo.

Por otra parte, el PIT-CNT y la «Coordinadora Antiimperialista» definieron realizar marchas separadas en protesta por la llegada de Bush al Uruguay.

En menos de 15 días dos mandatarios extranjeros estarán en Uruguay en el marco de visitas de distinta índole. En el caso del presidente Lula da Silva será de «trabajo», mientras que la presencia de Bush será de «cortesía» y en reciprocidad a la visita que Vázquez realizó en mayo de 2006 a la Casa Blanca.

A raíz de que ninguna de ellas son visitas de Estado, ambos mandatarios no serán recibidos por el Parlamento lo que ha generado la reacción de la oposición que pretende que los mandatarios sean recibidos por la Asamblea General. Sin embargo, fuentes oficiales descartaron una modificación del protocolo.

La Casa Blanca confirmó días pasados que el presidente Bush, acompañado de su esposa, Laura Bush, visitarán Uruguay entre el 9 y 10 de marzo en el marco de una gira por América Latina, la que además comprenderá a Brasil, Colombia, Guatemala y México, y cuyo cometido es «promover la libertad, prosperidad y justicia social». También integrará la delegación, la secretaria de Estado, Condoleezza Rice.

Si bien desde la Cancillería uruguaya se aseguró que la agenda bilateral será «abierta», de todas maneras el presidente Vázquez ya anunció que planteará a Bush la posibilidad de mejorar las exportaciones textiles a Estados Unidos, las que actualmente pagan un arancel que se ubica cerca de un 26%.

Uruguay ha planteado e insistirá en procurar que las cuotas uruguayas de productos alimenticios, que ahora están limitadas, aumenten y que los aranceles que se pagan desciendan, para poder acceder al mercado estadounidense «en mejores condiciones». Por ejemplo, que los textiles ingresen con un arancel que no sea prohibitivo, que entren los lácteos y las cuotas de carnes que ingresan con un arancel inferior a 10% sean superiores a las 20 mil toneladas, indicaron fuentes gubernamentales.

Pero uno de los aspectos que más preocupa a las autoridades uruguayas durante la visita del mandatario norteamericano a Uruguay está vinculado con la seguridad.

Ha trascendido que Bush arribará a Montevideo acompañado por una delegación de más 2.500 funcionarios y poderoso equipamiento aeronáutico y que, por otro lado, todo el operativo de seguridad estará coordinado con el Ministerio del Interior y no se descarta que se sume el Ministerio de Defensa Nacional, como ocurrió durante la pasada Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado y de gobierno que se realizó en noviembre en Montevideo.

En ese marco, la intención del gobierno es trasladar a Bush a la estancia presidencial de Anchorena en Colonia, donde la navegación por el Río San Juan ­que limita por una parte a la estancia- está prohibida, al igual que la aeronavegación de su espacio aéreo. Asimismo se mitigaría el impacto de las movilizaciones populares.

Si bien Anchorena es uno de los sitios más seguros, Colonia ofrece un inconveniente referido a que no dispone de tanta capacidad para albergar a una delegación tan numerosa como la estadounidense, indicaron fuentes oficiales.

 

Protestas

El arribo del mandatario de la principal potencia mundial al Uruguay ha generado desde el primer momento reacciones hostiles. En ese sentido, el PIT-CNT determinó el pasado miércoles realizar una «marcha pacífica» para cuando Bush pise suelo uruguayo. La misma se realizará desde la explanada del Municipio hasta Plaza Independencia entre las 18.00 y 19.00 horas.

«En el caso de que Bush llegue en horas de la mañana se convocaría a una reunión especial de la Mesa Representativa de la central sindical para fijar un paro parcial», según afirmó ayer el dirigente sindical, Juan Silveira. La consigna es: «En la tierra de José Artigas decimos que la visita de Bush no es grata ni bienvenida, porque somos portadores de vida y autodeterminación y Bush representa muerte e intervención».

Silveira dijo que la central sindical es «flexible» con cualquiera de las organizaciones que quieran participar de la marcha que organiza el PIT-CNT, y que, además, la intención es invitar a la Mesa Política del Frente Amplio a que se sume a la protesta.

Por otro lado, el dirigente sindical señaló que el PIT-CNT «respeta al pueblo norteamericano y la investidura del presidente de cualquier país; pero, es repudiable que Bush venga a Uruguay por la lamentable travesía que emprendió en Irak que costó miles de muertes». En tanto el pasado jueves, la «Coordinadora antiimperialista» decidió realizar otra marcha para el viernes 9 de marzo a la hora 18.00 desde Plaza de los Desaparecidos hasta Plaza Libertad.

Integran la coordinadora: Fucvam, sindicatos del Correo, Taxi y Afutu, la Coordinadora de Jubilados y Pensionistas del Uruguay, la Comisión de Apoyo a la Lucha por la Tierra, la Federación de Estudiantes Universitarios, Plenaria Memoria y Justicia, Asamblea Popular, Corriente de Izquierda, Movimiento 26 de Marzo, Partido de los Trabajadores, Movimiento Revolucionario Oriental, y Comisión en Defensa de la Soberanía.

El dirigente del Movimiento 26 de Marzo, Eduardo Rubio dijo que la movilización es «contra la venida de Bush y contra el gobierno progresista que permite ello».

 

Lula da Silva y el Mercosur

En tanto la visita del mandatario brasileño ofrece menos resistencias a pesar de que el Mercosur no se encuentra en su mejor momento. Según se informó ayer desde la Cancillería, Lula da Silva arribará a Montevideo el domingo 25 en horas de la noche. Toda su actividad se desarrollará durante el lunes 26 ya que en horas del medio día el presidente Vázquez ofrecerá un almuerzo en su honor en la residencia de Suárez y Reyes.

Aproximadamente a la hora 15.00, el mandatario brasileño se trasladará a la sede de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi) donde realizará una ponencia y brindará un mensaje.

Se estima que aproximadamente a la hora 19.00 emprenderá su regreso a Brasil, por lo cual «sería imposible» que se traslade a Paysandú con el cometido de visitar los restos mortales del recientemente fallecido ex líder sindical, José D’Elía, aseguraron fuentes de la Cancillería al ser consultadas por esa posibilidad.

Uno de los temas que se analizarían entre Vázquez y Lula da Silva se refiere a una apuesta para destrabar los ingresos de productos uruguayos al mercado brasileño y atender a los socios menores del Mercosur.

En tal sentido, Marco Aurelio García, asesor de política exterior del presidente Lula da Silva dijo a la agencia de noticias Reuters que la visita del mandatario brasileño a Uruguay tendrá como objetivo «hacer avanzar la reducción de asimetrías entre los miembros del Mercosur». Por otra parte, fuentes del gobierno uruguayo indicaron que la reunión será exitosa si Brasil demuestra su voluntad de liderar el proceso de integración regional y ser consecuente con las declaraciones que el canciller, Celso Amorim y el propio presidente Lula da Silva han realizado respecto a «las necesidades de generar medidas concretas que atiendan las asimetrías al interior del Mercosur».

Los informantes añadieron que ello significa «impulsar varias de las propuestas que en la actualidad ambos gobiernos están intercambiando, entre las cuales para el Uruguay es de alta prioridad los acuerdos en el sector automotriz donde la balanza comercial es altamente desfavorable para el país, porque importa cerca de US$ 150 millones y las exportaciones son de aproximadamente US$ 8 millones». En este marco, «Uruguay reclama una mejora referida a que por cada dólar que Uruguay importa a Brasil, el país norteño importe 3 dólares de Uruguay».

Tampoco se descarta la posibilida
d de que se busque alguna solución para el sector textil uruguayo, a través de captar a empresarios brasileños.

Por otro lado, el gobierno uruguayo podría solicitar una participación más activa de Brasil en el conflicto que Uruguay mantiene con Argentina por la instalación de las plantas de celulosa, lo que se ha reclamado desde hace algún tiempo de parte de las autoridades uruguayas.

Las relaciones diplomáticas entre ambos mandatarios estaban un tanto distanciadas desde que Lula da Silva decidió no participar en la pasada Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado y de gobierno, que se realizó en noviembre en Montevideo y luego de aplazar una visita a Montevideo prevista para diciembre de 2006.

Por su parte, Vázquez decidió asistir a una sola de las dos jornadas de la pasada 32ª Reunión de Jefes de Estado del Mercosur que se realizó a mediados de enero pasado en Río de Janeiro, y tampoco participó de la cena de honor que el mandatario brasileño ofreció en aquella ocasión a todos los presidentes en el Palacio Itamaraty. *

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