El Mides apuesta a estas formas productivas como salida de la emergencia a la equidad

Más de 5.000 personas tendrán trabajo por las Cooperativas Sociales

En setiembre de 2007 termina el Plan de Emergencia Social (Panes) y con él los programas de Trabajo por Uruguay y Rutas de Salida, que han generado miles de puestos de trabajo para los beneficiarios del Panes. Pero estos lugares tienen una fecha término, que es setiembre de este año, por tanto es sumamente necesario crear puestos efectivos, que generen ingresos permanentes, no sólo para quienes son actualmente beneficiarios del Panes sino también para los que no pudieron ingresar a él y también se encuentran en situación de pobreza.

LA REPUBLICA habló con Miriam Imbert, directora de la Unidad de Cooperativas Sociales, quién contó los detalles del proyecto. Imbert resaltó que las salidas a la crisis más grande del país, como la del 2002, se han sostenido desde los sectores más excluidos de la sociedad por la formación de redes solidarias como es el caso de la creación de huertas entre varias familias para acceder a una serie de alimentos básicos.

Por ello, lo que se pretende desde las coopertivas sociales es formalizar ese tipo de emprendimientos para que se conviertan en verdaderas fuentes de trabajo, que a su vez sean capaces de desarrollar ciudadanía mediante la educación.

Lo que brinda esta unidad a los emprendedores que se acercan, ya que por ahora se está trabajando a demanda hasta que finalmente se reglamente la ley 17. 978 de cooperativas sociales, es capacitación, registro y control de los emprendimientos.

El proceso es el siguiente: el proyecto productivo (conformado por 6 personas como mínimo) se presenta primero en el área de promoción y desarrollo de la Unidad de Cooperativas Sociales.

Una vez aprobado por los técnicos, porque se considera un poyecto viable económica y socialmente, pasa al área jurídico-notarial que es la que realiza los estatutos y los registros de la cooperativa sin ningún costo. Posteriormente el proyecto vuelve a promoción y desarrollo que coordina con el área de capacitación cómo se va a efectuar la misma.

Para ello se acuerda con diversos organismos, según la rama con la que trabaje la coopertiva, como es el caso de Salud Pública para emprendimientos que trabajan con alimentos. Existe asimismo, un área de control que hace auditorías para verificar que se esté llevando bien la contabilidad y otra de seguimiento, que controla que todo vaya bien desde el punto de vista organizacional y social.

Según Imbert el funcionamiento de estas áreas es transversal, de forma tal que se logra «una intervención integral». El seguimiento y control continúa hasta que el emprendimiento deja de ser cooperativa social y se convierte en cooperativa de trabajo. Esto sucede cuando la cooperativa adquiere estabilidad desde todo punto de vista.

En lo que respecta a los rubros, Imbert señaló que son sumamanete variados: limpieza, mantenimiento, jardinería, agricultura, gastronomía, producción caprina, chacinados, artesanías, entre otros.

Dijo también que hay rubros que requieren de una capacitación muy específica como es el caso de una cooperativa de acompañamiento terapéutico, lo que es importantísimo en lo que respecta a elevar el nivel educativo de quienes la integran.

Finalmente, la directora resaltó dos aspectos innovadores del trabajo de la unidad. Uno es la existencia de un equipo de investigación que estudia las demandas del mercado para generar cooperativas orientadas a esas áreas y el otro es el trabajo que se está haciendo con el Latu para lograr la certificación de calidad de los productos de las cooperativas. *

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