Escrito por: ROGER RODRIGUEZ - rogerrodriguez@adinet.com.uy

La Auditoría Interna de la Nación (AIN) reveló este mes un informe oficial en el que confirmó una serie de graves irregularidades ocurridas en la Cooperativa de Ahorro y Crédito del Personal Subalterno de las Fuerzas Armadas (Caccsoe), cuya directiva fue denunciada ante la Justicia penal.
La intervención de la AIN se inició en agosto de 2006, cuando recibió el reclamo de un asociado, quien también planteó su denuncia ante el Juzgado penal de 9º Turno, donde continúa una instrucción que podría derivar en el procesamiento de varias personas.
La Cooperativa de Ahorro y Crédito del Personal Subalterno de las Fuerzas Armadas (Caccsoe) es una organización sin fines de lucro que se presenta en su página web (www.caccsoe.com.uy) como la primera organización financiera uruguaya administrada por el personal de tropa del Ejército.
La Caccsoe cuenta actualmente con una casa matriz en la avenida 8 de Octubre y sucursales en Colonia, Durazno, Melo, Minas, Rivera, Rocha, San Ramón y Treinta y Tres, en las que otorga créditos a más de 50 mil suboficiales y a cientos de oficiales que se afiliaron tras la crisis de otra cooperativa militar.
En las conclusiones del informe de la Auditoría Interna de la Nación se señala que se produjo una “colisión de intereses” por parte del presidente de Caccsoe, sub oficial mayor Eduardo Cuello, quien a la vez integraba, junto a su esposa, la directiva de Maresto SRL, una proveedora de la cooperativa.
Maresto SRL es una sociedad comercial que presta servicios de portería, limpieza, vigilancia, seguridad y manteni- miento en general, con domicilio en León Pérez 3578, entre cuyos socios se encontraban Mirtha Escalante y Dagoberto Torme, esposa y concuñado del presidente de Caccsoe.
La empresa facturaba unos 300 mil pesos mensuales por concepto de limpieza y vigilancia, pero luego de una auditoría externa realizada por Fucac en 2005 comenzó a presentar dos facturas distintas (una por limpieza y otra por vigilancia) que totalizaban el mismo monto.
También se denunciaron gastos en fiestas y servicios de lunch con el Salon Santos Dumont por más de 300 mil pesos en un mes, préstamos a jubilados no militares y otros créditos sospechados de irregulares a empleados de la cooperativa, oficiales y suboficiales vinculados a los directivos de Caccsoe.
El informe de la AIN, fechado el 19 de diciembre de 2006 y dado a conocer el 9 de enero de 2007, también confirma que existen importantes atrasos en el pago de cuotas de socios, con lo que se vulnera el plazo máximo de 24 meses establecido en el artículo 9 del Reglamento de Créditos de Caccsoe.
Entre las denuncias se incluye el retiro de un cheque por cinco mil dólares cobrado por el propio tesorero, sargento (r) Adolfo Alvez Velerio, que fue “regularizado” por la directiva a través de un “préstamo” en 60 cuotas. Alvez ya tenía otro crédito en 120 cuotas por el que debía casi 70 mil dólares.
El ex presidente Eloy Olivera es ahora empleado de la cooperativa y el actual presidente de la Comisión Fiscal, Roberto Re, fue tesorero de la cooperativa durante dos ejercicios anteriores, en los que su suegra y su cuñada recibieron créditos que no pagaron por un monto mayor a 100 mil dólares.
Entre los múltiples casos revelados por el afiliado denunciante, Julio César Casarini, se incluye un préstamo a un socio a efectos de que comprara un apartamento al propio presidente de la cooperativa y el caso de una mujer deudora a la cual le permitieron trasladar su deuda a su madre enferma. *
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