"Vamos a hacer todo lo que dijimos que íbamos a hacer"
¿Cuál es el balance de 2006 en cuanto a gestión municipal?
-No hemos hecho oficialmente el balance todavía, pero te puedo dar mi visión. Yo creo que 2006 fue un buen año, la sensación que tenemos todos es que logramos destrabar cosas que estaban trancadas, cosas que creo que tienen que ver con la nueva situación. La nueva situación es un intendente nuevo, después de tener por diez años un mismo intendente, el 70% de los cargos políticos nuevos, el 70% de los ediles de la Junta Departamental nuevos, y un gobierno nacional afín.
Hubo que ajustar mucha cosa, adaptarse a las nuevas circunstancias, el aparato municipal sintió esos cambios, y la parte política tuvo un tiempo para «ver cómo era». Esto es algo muy grande, muy complejo, no en vano, el gobierno municipal tiene 1.350.000 montevideanos para resolverle sus problemas, y costó, hubo una serie de trancazos en algunas zonas por algunos meses, pero 2006 fue como el despegue.
El intendente hizo un gabinete ampliado (con secretarios de Juntas Locales, directores de divisiones) y una de las cosas que él reconoció como problema era que necesitábamos tomar velocidad. Realmente, las inauguraciones que pudimos hacer a fines de 2006, como Barradas, liberar al tránsito varias cuadras de Propios, un montón de proyectos de políticas sociales, tener reconocimiento del Piai de que habíamos ejecutado el 100%, son resultado de ese «tomar velocidad.»
¿Qué significó haber planteado la propuesta de pago de la deuda con los funcionarios municipales? Un tema que complica la relación con Adeom desde hace años…
Hay que recordar algunas cosas. Cuando dejamos sin efecto el convenio en noviembre de 2002 se iniciaron varios juicios a la Intendencia. Uno de ellos fue el juicio de Adeom, en el que le pedía al Tribunal de lo Contencioso Administrativo que declarara nula la decisión unilateral que estábamos haciendo nosotros del convenio. Otro juicio fue en la Justicia Civil, de 100 funcionarios contra la Intendencia, reclamando el pago de lo que no se había pagado, y el otro fue el de los 4.200. Algunos juicios se ganaron y otros se perdieron.
El juicio de Adeom contra la Intendencia lo ganó la Intendencia. Porque el Tribunal opinó que a la Intendencia le asistía razón cuando dejó sin efecto el convenio, dada la situación de fuerza mayor. Dejó firme el acto. Algunos de los juicios de 100 funcionarios los ganó la Intendencia, porque el juez en lo civil opinó que le asistía razón a la Intendencia por las raazones de fuerza mayor. Sin embargo el juicio de los 4.200 funcionarios, tanto el juez, como el Tribunal de Apelaciones cuando nosotros apelamos, entendieron que no habíamos justificado suficientemente las razones de fuerza mayor, y nos condenó a pagar esa suma. Eso pasó casi enseguida que asumió Ehrlich.
Ahí se empezó todo una negociación con el sindicato para ver si se podía llegar a un acuerdo de pago que apoyara el sindicato. En una asamblea el gremio rechazó la propuesta de pago planteada por la Intendencia y dijo que este era un tema individual de cada funcionario. En base a eso, lo que hizo el gobierno municipal fue «yo veo como puedo pagar y le digo a cada uno de los funcionarios cuánto es su deuda y cómo se la puedo pagar.» Y fue lo que se hizo. A todos los funcionarios les llegó una liquidación y un formulario de aceptación, y si aceptan ahora empiezan a cobrar en mayo.
El intendente, enseguida que resolvimos esto, (que se resolvió además que se le iba a pagar no sólo a los 4.200 sino a todos los funcionarios) aseguró que no iba a haber aumento de impuestos, ni disminución de los servicios. Dada esa afirmación, te darás cuenta el desafío que significa, que si voy a seguir haciendo lo mismo, con los mismos ingresos, cuando estoy pagando una deuda, es porque voy a ser mucho más eficiente. Voy a hacer más con menos, a eso nos vemos enfrentados en el 2007.
Es como una doble sensación, por un lado es fuerte el enfrentar esta deuda y pagarla en pocos meses, por supuesto que nos vamos a endeudar, pero por otro lado es bueno sentir que se cerró un capítulo.
En cuanto a la relación con el sindicato… (hace una pausa y ríe) esperemos que esto mejore el relacionamiento. Creemos que la inmensa mayoría de los funcionarios va a aceptar la fórmula de pago.
Con este ajuste, ¿qué proyectos puntuales están planteados para 2007?
Todos los departamentos tenemos que presentar al intendente un Plan de Acción 2007 que todavía no hemos discutido. Hay que coordinar entre todos los departamentos en qué momento se ejecutan los gastos fundamentales, para que no haya un embudo en Recursos Financieros que nos impida hacer lo que queremos hacer. Vamos a hacer todo lo que dijimos que íbamos a hacer, ese es el compromiso, pero tenemos que elaborar muy bien el plan.
Montevideo tiene todavía una cantidad muy importante de asentamientos. En convenio con el Programa de Integración de Asentamientos (Piai), la Intendencia trabajó el año pasado en varios asentamientos. ¿Cómo funciona el Piai?
El Piai es un programa a nivel nacional con préstamo BID (Banco Interamericano de Desarrollo) y las intendencias son co-ejecutoras de esos fondos, que son de regularización de asentamientos. Montevideo se había quejado siempre, porque por supuesto en Montevideo se concentró siempre la mayoría de los asentamientos que tiene Uruguay, y el programa Piai no atendía a Montevideo, prácticamente no le daba fondos. Eso cambió ahora; incluso el poder trabajar de forma muy coordinada entre el Piai central y la comisión del Piai a nivel municipal nos ha permitido lograr avances muy importantes y todo lo que estaba previsto para 2006 se ejecutó, se gastó.
¿Qué otros cambios se han dado en este sentido?
-El resto no ha sufrido tantos cambios, excepto los cambios de saber que la realidad es diferente. Nosotros tenemos una red de Policlínicas Municipales de Atención Primaria a la Salud, que estaba muy bien inserta en la sociedad, con la comunidad colaborando, y ya con una concepción de prevención: no esperar a que alguien se enferme, sino tratar de hacer un seguimiento, por ejemplo, con los recién nacidos.
Esto que estaba bien armado chocaba contra un desarrollo desigual en las policlínicas de Salud Pública que no tenían tan fuerte la línea de la prevención. Ahora, desde 2005, lo que se hace es coordinar, y si hay en el mismo barrio una policlínica municipal y una de salud pública, se complementan los trabajos para potenciarlos, porque se busca lo mismo desde las dos instituciones.
¿En parte entonces significa un alivio la coordinación con el gobierno nacional?
-Nosotros no hemos tenido un alivio económico con esto, porque en realidad nunca es de más lo que se puede hacer en prevención de salud. Lo que se hace es coordinar esfuerzos, y esto permite profundizar en otras cosas. Por ejemplo, con los medicamentos, que las recetas que se dan en las policlínicas municipales sirvan para retirar medicamentos en las policlínicas u hospitales de Salud Pública: eso no estaba.
También como uno de los elementos integradores de la sociedad, ¿qué avances se realizaron en cuanto a la movilidad social?
-Es parte muy importante de esta administración municipal, y va en la misma línea de pelea contra la exclusión, el Plan de Movilidad Urbana. La concepción es facilitar que la gente se contacte con el resto de la ciudad. En eso el transporte público tiene un rol fundamental.
Montevideo, igual que cuando mirás el mapa de Uruguay, está todo pensado hacia el puerto. Las grandes avenidas confluyen hasta la Ciudad Vieja, y las conexiones entre los distintos barrios son escasas, en calles y, por lo tanto, en transporte. Estamos intentando revertir eso desde hace un montón de tiempo; ya
hay varias líneas locales que tienen un boleto más barato y además hacen recorridos interbarriales.
Lo que ahora está planteado con el Plan de Movilidad Urbana es una restructura del transporte, es tratar de imaginarlo desde cero, imaginar que no tenemos transporte público en Montevideo y pensar cómo lo haríamos. Significa también lograr mayor eficiencia en los servicios con facilidad de conexión. Mayor eficiencia significa que la gente va a poder trasladarse con mayor comodidad y saber además en qué horario pasan los ómnibus, etcétera.
¿En qué va a consistir concretamente esa restructura?
-Se van a hacer terminales, y a partir de ahí saldrán las líneas para distintos lados, incluso líneas locales. El diseño de ese plan no está completamente acabado porque es un préstamo BID que estamos tramitando. La primera parte es un préstamo no rembolsable de más de 700 mil dólares, que lo da el BID para el pago de una consultora. Esta consultora va a hacer un estudio y diagnóstico de la situación actual del transporte en Montevideo, y va a presentar a la Intendencia una propuesta. A partir de esa propuesta, nosotros tenemos que hacer las licitaciones para asignar las obras para el préstamo mismo del BID. El préstamo en sí son 120 millones de dólares, un préstamo importante.
Sabemos qué buscamos: buscamos facilitar las conexiones de toda la ciudad, entre toda la ciudad, para permitir el desplazamiento de la gente con mayor facilidad, lograr el abaratamiento del servicio por mayor eficiencia y por mayor uso. También se busca cuidar un tema ambiental, porque si disminuye la cantidad de autos en la ciudad, la contaminación disminuye sustancialmente, y el transporte colectivo ocupa menos espacio físico que los autos; eso también importa.
El trabajo de la consultora no impide la realización de otros avances en materia de transporte, previos a esa restructura.
-No. Sabemos que la tecnología va a estar, es más, es el primer paso necesario. Nosotros estamos haciendo eso, impulsamos a las empresas, y va a estar instalado ahora, en pocos meses. No me animo a decir cuándo, porque las empresas tienen que definir qué tipo de máquinas van a usar, importarlo y ponerlo en funcionamiento.
Eso nos va a permitir saber dónde están los ómnibus, cuáles están demorando, qué pasa en las distintas vías de tránsito, etcétera. Con esto, las medidas que se tomen (la gestión del tránsito es municipal, es un servicio público que está concedido a empresas privadas, pero el control lo hacemos nosotros) serán en función de datos científicos.
También sabemos que no vamos a terminar la restructura del transporte en este período, porque es mucha obra civil para hacer, pero sí queremos dar el primer gran empuje y que algunas cosas se noten. La tecnología va a colaborar con que estas cosas se noten. Hay una preocupación de los trabajadores del transporte por el tema de las rapiñas, y sin duda se va a manejar menos dinero en los ómnibus por el uso de la tarjeta.
Muchas obras que tienen que ver con las calles también se van a ver en este período. Este tema va a estar conectado con el tema del anillo conector, que va de Este a Oeste, una corona que va en el Norte de la ciudad. Está a cargo del Ministerio de Transporte, pero va a afectar mucho a Montevideo porque es un problema que estamos teniendo seriamente con los camiones cargados que rompen las calles.
¿En qué medida la inversión privada impulsará los proyectos en la ciudad?
-El 28 de febrero se abren los sobres de interesados en inversiones en la costa, interesados en que sus proyectos sean declarados de interés municipal. De acuerdo al interés que han demostrado, nos da la impresión de que hay mucha gente que considera que vale la pena invertir en Uruguay y en Montevideo. Con esto cumplimos otro de los objetivos: lograr que Montevideo sea considerada la capital del Mercosur, o del Sur, lo que implica ofrecer una infraestructura adecuada a todo el mundo. Necesitamos una oferta de determinado tipo de inmueble que es muy costosa y que, por lo tanto, necesita inversión privada. Estamos expectantes respecto a esos proyectos.
¿Uno de esos proyectos puede ser la reconstrucción del Hotel Casino Carrasco?
-Sí, claro, uno de los llamados es a interesados en terminar el Hotel Carrasco. Es una frustración, tuvimos que dejar sin efecto el contrato y ahí quedó el pobre hotel, que es un monumento símbolo de Montevideo. Queremos que el hotel recobre el esplendor que dicen que tuvo, y es uno de los proyectos que esperamos con fuerza, porque debemos terminarlo cuanto antes.
¿En qué consiste el Plan de Negocios de los Casinos Municipales para este año?
-El Plan de Negocios va a ser presentado en la Junta Departamental en los próximos días, porque hay un llamado de los ediles a la Comisión de Casinos y van a plantearlo ahí. Además hay un retiro incentivado especial para los funcionarios de Casinos que se procesa en estos días. Se habla de que podían retirarse 100 funcionarios (de aproximadamente 400).
Es un tema que le preocupa mucho al intendente; él cree, todos, que es un gran desafío, pero que hay que lograr que los Casinos den ganancia, porque sólo así se justifica el juego, que dé ganancias para poder hacer lo que nos parece que está bien en la ciudad. Creo que eso está bien encaminado, la comisión que está trabajando lo está haciendo con mucha seriedad. Además, se nombró un gerente de Casinos y el resultado de 2006 ya fue mucho mejor, aún sin haber podido hacer una restructura a fondo.
No se puede pensar que dé ganancia neta un casino como el Carrasco cuando en realidad la gente en todos estos años ha ido atravesando obras. Lo que nosotros hicimos fue alquilar una sala en el Oceanía. Como el alquiler de la sala tenía un costo alto, se optó por no renovar el contrato de arrendamiento, y tratar de concentrarse en el Carrasco y levantar el nivel, porque el alquiler del Oceanía era alto y no redituó lo suficiente. *
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