Barolín, dirigente blanco de Soriano, se sumó al EP: "Con Wilson en el corazón

«Soy blanco y esa condición no me la va a quitar nadie», sostuvo Juan Carlos Barolín, el dirigente nacionalista que abandonó el Partido Nacional para ingresar al EP-FA. Dentro de las razones de la decisión, Barolín destacó la complicidad de su ex colectividad con una política que exporta gente y aumenta los niveles de pobreza a «niveles irritantes».

Ex presidente de la Junta Departamental de Soriano y coordinador de la bancada del Partido Nacional durante la pasada legislatura, Barolín es otro de los dirigentes blancos que ingresó, en el último período, al Encuentro Progresista-Frente Amplio. Productor rural, ex dirigente de la Federación de Fútbol de Soriano y de la Organización del Fútbol del Interior (OFI), hace unos días oficializó su incorporación a la Corriente Popular (liderada por el diputado Carlos Pita) y al EP-FA.

Convencional del Partido Nacional ya en el balotaje había apoyado, sin retirarse de su partido, a la fórmula presidencial de la coalición de izquierda.

«Ingresé a la política en 1970, en el movimiento Por la Patria. Fui un viejo juntavotos del partido, hasta que me di cuenta que las cosas se decidían entre cuatro paredes, como sucedió con el acuerdo blanqui-colorado de noviembre de 1999 cuando la convención nacional no fue consultada en absoluto. Mi decisión no fue improvisada ni imprevista,ya que hace algunos años intentamos formar el polo progresista dentro de los blancos. Pero, a mi entender, este Partido Nacional no es el de Aparicio Saravia y Wilson Ferreira Adunate. Ha dejado cosas por el camino que inteligentemente el EP supo recoger», dijo Barolín a LA REPUBLICA.

El dirigente del Interior, recordó que desde sus orígenes el Partido Nacional luchó por las clases más desposeídas. «Siempre dije y alguna vez se me enojaron, que si Saravia hubiera vivido en la época del Che y éste en la del primero habrían peleado juntos, porque las causas eran muy parecidas» añadió. En la descripción de la actual realidad, Barolín, señaló que en el país se ven cosas muy negativas, «la gente se va y estamos exportando en proporción más carne humana que vacuna».

«Hace 20 o 30 años había una clase media importante, no es que no existiera pobreza, pero lejos de esta cosa irritante del presente, con gente que no tiene nada para comer. Eso es lo que tenemos que revertir, por eso hay que cambiar, aunque no siempre resulta fácil. La única garantía que le queda al país es el EP-FA, su programa y modelo de Uruguay».

Para Barolín, el Partido Nacional no puede jugar a ser opositor y colaborar con un gobierno de espaldas al pueblo.

Más cuando, entre la de otros sectores, la situación del productor rural es caótica, «puedo decir que en 30 años no he visto una realidad como ésta».

«Vengo como uno más al EP con la intención de dar mi aporte y mi trabajo. Lo hago con la agrupación Wilson Ferreira Aldunate que conformamos en Dolores, junto a otros correligionarios. Mantenemos intactos nuestros principios nacionalistas y personalmente advierto que sigo siendo blanco y esa condición no me la va a quitar absolutamente nadie», subrayó Barolín.

El dirigente señaló que llega a filas del Encuentro, con Wilson en el corazón y «la enseñanza que nos dejó. Llegamos como uno más a dar nuestro esfuerzo para que el EP-FA sea gobierno en las próximas elecciones. Creemos que dentro del proyecto del EP tenemos el espacio para nuestros afanes y la posibilidad de ensayar la única salida que le queda al país. También confiamos en Tabaré Vázquez».

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